El golazo de Ramírez eclipsó el debut de Camavinga en la Champions

Rennes y Krasnodar firmaron las tablas (1-1) en su estreno en la fase de grupos de la máxima competición continental tras un duelo donde los franceses ofrecieron algo más, especialmente en la primera mitad gracias a un inspirado Eduardo Camavinga, pero el cuadro ruso llegó al empate gracias a un golazo del ecuatoriano Cristian Ramírez.

Al joven centrocampista no le intimidó el escenario y en solo treinta y dos minutos ya había fabricado una ocasión que cabeceó Bourigeaud entre los tres palos, forzado una amarilla y obligado al lucimiento del arquero hasta en dos ocasiones con sendos tiros desde a la sombra de la media luna.

AP

Eran muestras del dominio de los suyos ante un rival expectante que no tenía necesidad de pelear por la posesión para causar inquietud. Un intento lejano de Vilhena que pasó cerca del larguero y sobre todo un remate de Berg sacado sobre la línea por el zaguero Da Silva, fueron suficientes antes del descanso.

De vuelta al verde siguió mandando un anfitrión que se pudo poner por delante hasta dos veces en los compases iniciales. Sin embargo el disparo de Traore acarició el poste y la falta de Bourigeaud se estrelló en el lateral de la red.

A la tercera hubo premio. El honor de escribir su nombre en la historia del Rennes como el primer goleador en la Liga de Campeones fue para Guirassy, quien transformó por debajo del cuerpo de Safonov un penalti cometido por Sorokin.

Hubo pues leyenda en un área y también en la otra, ya que en el siguiente ataque de los visitantes el ecuatoriano Cristian Ramírez hizo el empate con un precioso tanto, al colocar un potente golpeo en la escuadra después de darse la media vuelta.

Lejos de esconderse, lo siguieron intentando unos y otros. Tait y Hunou convirtieron en héroe a un inspirado Safonov mientras que los rusos acariciaron el triunfo en un remate hacia su propia portería de Da Silva que desvió Gomis. No hubo acierto y la igualada les permite a los dos comenzar sumando.