Barcelona gana la Copa del Rey aplastando al Athletic

Antoine Griezmann abrió el marcador para el equipo culé y abrió la puerta a la goleada.
Antoine Griezmann abrió el marcador para el equipo culé y abrió la puerta a la goleada.
EFE

Jordi Blanco (Corresponsal en Barcelona) -- El Barcelona ganó la Copa del Rey aplastando sin piedad, por 4-0, a un Athletic que resistió como buenamente pudo durante una hora el dominio absoluto del campeón pero que en cuanto encajó el primer gol de Griezmann, a la hora de partido, se derrumbó sin más. Dominado de principio a fin, el equipo vasco estuvo siempre a merced de un rival que le castigó sin misericordia ninguna en la segunda parte, en la que hizo lo mismo que en la primera... Pero con más acierto ante puerta.

Con un De Jong soberbio y un Messi superlativo y bigoleador como puntas de lanza, el Barça fue un rodillo al que apenas si pudo plantar cara el Athletic, que se acabó la primera mitad milagrosamente con empate en el marcador y se rindió sin más opción a partir del 0-1. Griezmann, De Jong, Messi y Messi personalizaron los cuatro goles del Barça, que acabó, a lo grande, con dos años de sequía y sumó su 31 título de Copa.

El equipo de Koeman se comió, de entrada, a un rival empequeñecido. En siete minutos ya había avisado por tres veces, con un remate de De Jong al palo apenas comenzar que puso el miedo en el cuerpo a un Athletic que no llegó al área de Ter Stegen hasta los once minutos, dándole el susto de rigor con una jugada a balón parado a cuyo centro no llegó a rematar en condiciones por milímetros Íñigo Martínez...

Pero aquel aviso rojiblanco fue, más que nunca, la excepción que confirma la regla. La primera mitad acabó sin goles pero con un dominio, casi, avasallador del Barça, con un control de balón superior al 80 por ciento y un control de la situación absoluto frente a un Athletic que solo volvería a avisar otra vez, ya cerca del descanso, en un centro sin más peligro de Iñaki Williams.

Bajo la batuta de un Messi muy activo, y castigado por el duro marcaje de Dani García, y acompañado por un monumental de Jong el Barça mantuvo la paciencia, colocación, combinación y llegadas adecuados al área de Unai Simón... Pero adoleció, un déficit habitual, de remate para trasladar al marcador su amplio dominio, sobreviviendo al asedio el Athletic con mayor comodidad de la que se entendía por el juego.

APLASTAMIENTO

Retocó el dibujo en el descanso Marcelino, reforzando su invisible centro del campo con la entrada de Lekue por un apagado Muniaín, pero se encontró con otra salida feroz del Barça, que fue a por el partido sin disimulo y que, de milagro, no dio el primer golpe ya de entrada.

Unai, por tres veces en cinco minutos, le negó el gol a Griezmann, Pedri y Busquets, con dos rechaces magistrales al francés y el canterano, que provocaron hilaridad entre los azulgrana, incrédulos ante la mala suerte que se les repetía en el remate final... Y tras un tímido ataque del Athletic, intentando sacarse de encima la presión, llegaron los golpes del Barça.

Resistió una hora el equipo vasco y se derrumbó en tres minutos. Primero con el centro de De Jong que remató de primera Griezmann, majestuoso en su llegada desde atrás, a la red y sin tiempo para reaccionar, en un centro cerrado en diagonal de Jordi Alba que dejó pasar Messi para que De Jong, de cabeza, redondease una actuación magnífica anotando el 0-2.

Dominador de la situación sin discusión ninguna, la victoria dio paso a goleada en una jugada monumental entre De Jong y Messi que sentenció el argentino con un requiebro y remate suave, ajustado, al palo que acabó de rematar a un rival descompuesto e incapaz de recolocarse en el terreno de juego, contemplando los veinte minutos finales como una auténtica pesadilla.

Pidiendo a gritos el final, el Athletic ya era un juguete roto a manos de un Barça desatado y que le dio otra estocada poco después. De hecho, en apenas doce minutos logró cuatro goles, con otro de Leo en su habitual jugada de combinación con Jordi Alba, que le cedió una asistencia hacia atrás para que el capitán metiera ese 0-4 ya humillante para los rojiblancos.

El Barça vengó la derrota de la Supercopa, acabó con, casi, dos años de sequía y conquistó una Copa de sabor especial. El primer título de Ronald Koeman y conquistado con una superioridad tan indiscutible como sorprendente y casi olvidada en una final de Copa.

El Barça ha vuelto...