<
>

La pelea por el título del Brasileirao entre Flamengo e Internacional fue inolvidable

El Flamengo mantuvo el trofeo brasileño luego de un dramático final a la carrera por el campeonato que disputaba con el Internacional. NELSON ALMEIDA/AFP via Getty Images

La ronda final de la carrera por el título del Brasileirão entre Flamengo e Internacional terminó en la noche del jueves, en medio de un dramatismo casi insoportable, que le dio un fuerte golpe a los argumentos de quienes extrañan el antiguo formato de eliminatorias y mantienen la tesis que el sistema de la liga es aburrido.

La penúltima jornada de la extendida campaña 2020, disputada el domingo, enfrentó al primero de la tabla con el segundo y los vio cambiar de posición, luego que el Flamengo de Río de Janeiro, campeón defensor, superara 2-1 al Internacional de Porto Alegre. Flamengo asumió ventaja de dos puntos en la cima de la tabla, lo que significa que podían asegurar el título si vencían en su visita a Sao Paulo en la fecha final. Cualquier otro resultado distinto abriría la puerta a la posibilidad de que Internacional alzara su primer campeonato desde 1979, si lograba triunfar en condición de local sobre Corinthians. Ambos encuentros fueron disputados este jueves de forma simultánea.

El Flamengo tuvo una noche triste: luego de presionar durante la mayor parte del primer tiempo, acabaron con desventaja de un gol, marcado justo antes del descanso. Nunca llegaron a ejercer dominio similar tras la reanudación del encuentro, y si bien lograron igualar el marcador rápidamente, cargaron con la derrota 2-1. Ahora, todo dependía de los acontecimientos en Porto Alegre.

Internacional presionó sin descanso. El VAR les negó un penal y un gol, sentenciado fuera de lugar. Sin embargo, ambas decisiones parecían ser correctas. En la segunda mitad, el club de Porto Alegre golpeó el travesaño, se les anuló otro tanto y obligaron al portero Cassio del Corinthians a ejecutar varias atajadas. Justo después de sonar el pitazo final del partido del Flamengo, volvieron a romper el arco y el tanto fue anulado por offside, por muy poco margen. Se habían jugado más de ocho minutos de alargue, pero aún había tiempo para mayor dramatismo. En la última jugada del campeonato, con todo el equipo a la espera de un tiro de esquina (incluyendo al arquero), el central Lucas Ribeiro tuvo una buena oportunidad ... e hizo que el balón volara por encima del arco.

Luego de 38 partidos, por margen de apenas una unidad, Flamengo se coronó campeón. Podía parecer, y no solo debido al drama vivido en la fecha final, que eran campeones por defecto. En un momento, la batalla por el título parecía ser una carrera entre seis. Pero comenzaron a quedarse atrás, uno por uno. Gremio y especialmente Palmeiras se vieron atrapados, víctimas de la acumulación de partidos: ambos equipos aún tienen que verse las caras en los partidos de ida y vuelta de la final de Copa, a partir de este domingo. Sao Paulo era líder de liga, hasta colapsar ante la presión de sus intentos de ganar su primer título en muchos años. El Atletico Mineiro, al mando del ex seleccionador de Argentina Jorge Sampaoli, tuvo momentos esporádicos de brillo, pero no logró mantener la regularidad necesaria. E Internacional dejó escapar el liderato, justo en el último momento.

Sin embargo, sería sumamente cruel concluir que Flamengo ganó el título por defecto. Es fácil explicar la inconsistencia de sus competidores. Normalmente, la competición se lleva a cabo entre principios de mayo y finales de diciembre. En esta ocasión, debido al parón obligado por la pandemia del coronavirus, el torneo no pudo arrancar hasta principios de agosto, extendiéndose por todo el verano. Esto impuso un calendario excesivamente exigente sobre los jugadores, especialmente considerando que algunos de los encuentros comenzaban a las 4 p.m. hora local. Mantener un nivel consistente en condiciones tan extenuantes era demasiado pedir, incluso para los campeones.

Con la excepción del dramatismo de infarto, los ganadores del título de la edición 2020 no serán recordados con el mismo afecto que se tiene por el plantel de bandidos que alzó el campeonato en 2019, liderados por el técnico portugués Jorge Jesús. Sus sucesores nunca fueron capaces de sustituir al central español Pablo Mari, que fue vendido al Arsenal. El Flamengo mostró una defensiva tan mediocre durante toda la campaña que fue sorprendente constatar el hecho que el flamante campeón tuvo el peor récord defensivo entre los ocupantes de la mitad superior de la tabla, con 48 goles en contra. En la división conformada por 20 equipos, solo los cuatro clubes descendidos y otro cuarteto de oncenas toleraron mayor cantidad de tantos en contra.

Ni Domenec Torrent, ex asistente de Pep Guardiola que asumió la dirección técnica en reemplazo de Jorge Jesús; ni Rogerio Ceni, quien se incorporó al equipo tras el inclemente despido de Torrent, lograron conseguir un equilibrio efectivo entre ataque y defensa. No obstante, la abundancia de recursos desplegados en el ataque fueron más que suficientes. Los "Cuatro Fantásticos" del 2019, conformados por los artilleros Gabriel y Bruno Henrique, junto con los volantes ofensivos Everton Ribeiro y Giorgian De Arrascaeta, se turnaron para alcanzar un buen nivel. Fueron constantemente apoyados por Gerson en el mediocampo y en esta campaña, el equipo se reforzó con el centrodelantero Pedro, quien aportó varios goles cruciales.

El volumen ofensivo bastó y sobró. Y a pesar de que no lograron alcanzar un nivel tan sobresaliente como el mostrado en 2019, Flamengo les dio a los hinchas brasileños una conclusión de campaña de liga que jamás podrán olvidar.