En México se paga bien

El promotor chileno "Tito" Olivos dice que en el fútbol mexicano hay buenos salarios y muchos jugadores lo ven como un paraíso de oportunidades

Por GRACIELA RESÉNDIZ

CIUDAD DE MEXICO -- El mercado mexicano representa un paraíso para los futbolistas extranjeros, que prefieren abandonar una tierra de promesas y carencias para asegurar una entrada importante no sólo para la manutención de su familia, sino hasta para darse ciertos lujos.

Tito Olivos, de origen chileno y quien deambula por el medio futbolístico de algunos países desde hace muchos años, sabe de la realidad del futbol desde el punto de vista económico y si bien está consciente de que existe una crisis mundial en este deporte, sabe también que en México, pese a que las finanzas de los clubes no son muy floridas, se cobra muy bien respecto del futbol mundial.

"Si bien en México no es la misma situación de antes, tampoco es malo; aquí se paga bien. Lo que pasa es que se acostumbró a los jugadores a ganar miles de millones de dólares, pero no es un problema de ellos, porque ellos muchas veces reciben ofrecimientos con muchos ceros a la derecha", manifestó.

--¿La culpa es de los directivos?
"El futbol profesional se inició cuando jugaba un grupo de amigos en el barrio, después este grupo se organizó, buscó a alguien que los mandara y de ahí empezaron las directivas. Estos hacen los reglamentos, ponen las condiciones y el jugador sólo defiende su parte económica. Pero acá, en México, no hay drama de nada. Por ejemplo, Fabián Estay, al que represento, acaba de firmar por otros diez meses con Atlante, que pese a todo, internacionalmente se conoce como un club importante, con mucha historia.

Ahora el lío es que tiene una dificultad económica, pero yo trabajé para Lazio y también tiene problemas económicos; todos los clubes están igual.

Borussia Dortmund está haciendo una rebaja en su salario a los jugadores del 20 por ciento y es el equipo que más vende camisetas".

Dijo: "El mercado mexicano es el más importante; entonces, hay que cuidarlo. Es demasiado importante para los sudamericanos".

Precisamente, a Cruz Azul lo conocen en Sudamérica como el "club dorado", pues no sólo paga bien, sino que jamás se retrasa en los pagos: "Se le conoce bien por su solvencia económica, pero también al América. El futbol es un deporte emocional; las personas reaccionan con la derrota de una forma y con el triunfo de otra. Si un equipo anda bien, va a haber buenos salarios para todos, pero si anda anda mal, vienen los despidos de los entrenadores, sustituyen a los presidentes; en fin, es algo bien especial".

"Yo vivo en Santiago de Chile, pero paso mucho tiempo en Sao Paulo, donde se reúne toda la gente de futbol, los buscatalentos, los directores deportivos, así como también en Milán, donde está el 'calcio mercatto' y donde se mueven las sumas más importantes de este deporte; donde se busca a los buenos jugadores".

Añadió: "Yo traje a Marcelo Lipatín al América y anduvo bien, fue campeón y América invirtió poco en él. Lo adquirió gratis. Un equipo de la Segunda División de España se lo quiere llevar, pero el jugador prefiere quedarse aquí y lo entiendo, porque América es un equipo importante a nivel Mundial. Muchos jugadores persiguen el sueño de Europa, pero para llegar allá hay que ir al Milán, al Manchester, a esa clase de equipos, porque en los demás no pagan lo que ganan acá".

Dijo que Blanco y Palencia se fueron sacrificando dinero, todo por probar suerte en Europa, "cuando aquí tienen todo. Tal vez Palencia recibió un buen trato, muchas veces no tuvo que dar explicaciones a tanta gente porque jugó mal, y cuando lo hizo, lo sacaron del equipo, simplemente. Cuando se retiren del futbol van a resentir la parte económica, porque al final, los hijos van a la Universidad y a la mujer se le acostumbra a todos los lujos, a gastar cinco o seis mil dólares por semana... México es un paraíso, donde tienen pirámides, buena comida, monumentos y salarios importantes en el futbol.

Aquí la crisis no se nota tanto; aún haciendo un mal contrato, a los jugadores foráneos les sirve estar acá, porque se olvidan que antes de llegar a México ganaban muy poco y esto les cambió la vida. Tanto, que muchos de ellos traen Mercedes Bénz".

"Si los dirigentes mexicanos quieren ir a Argentina y traerse a cuatro o cinco seleccionados mundialistas, los puede traer, porque hay una crisis tremenda. Yo ando en Oceanía, Sudamérica, Centroamérica; sé la realidad de todos lados y este país es muy hermoso, da muchas cosas a los extranjeros; que no lo quieran reconocer es otra cosa".

"Un equipo medio de Europa, como el Valladolid, tiene grandes problemas funancieros. Andaba vendiendo el 49 por ciento de la franquicia a grupos económicos; insistió por aquí, por allá, y no lo han podido vender, porque allá muchos equipos te pagan en tres tiempos: tarde, mal o nunca y muchos jugadores europeos quieren venir acá. Ahorita existe una crisis con los comunitarios y andan ofreciendo por todos lados a los jugadores gratis, sin costo; les pagan todo: salario, casa, pero ni aún así interesan, mientras que aquí dicen con toda frescura: 'me dieron 300 mil por mi contrato', y ese dinero no te lo pueden dar en este momento el mejor equipo argentino o brasileño".

UN SELECTO GRUPO

Dijo que en el futbol mexicano hay un grupo de elite que gana mucho dinero: "¡Ojo!, no son todos, es sólo un 20 por ciento, tanto mexicanos como extranjeros. Son jugadores que están sobre los 800 mil ó el millón de dólares anuales. Hablo de Borgetti, de García-Aspe, de Zamorano, de Jorge Campos".

Hizo ver que ganar millonadas en este balompié de pronto hace perder piso a los jugadores, pues afirmó que el santista Borgetti le pidió al Hertha de Berlín 1 millón 800 mil dólares y como el club alemán no quiso dárselo, no se fue, "cuando le hubiera hecho mucho bien salir, porque estaba en su mejor momento para hacerlo".

Añadió: "El Hertha prefirió 'amarrar' a Luizao por 1 millón 100 mil dólares. El brasileño fue, ganando menos, y eso que fue campeón del mundo". "Tú hablas con un chico de Primera 'A', y encuentras que firmó por 1000 dólares... Me fui a dar una vuelta al reciente draft y no sabes la alegría de algunos muchachos por conseguir ese dinero. Eso es lo injusto de este futbol, que mientras algunos perciben jugosas sumas de dinero, otros ganan muy poco".

Señaló finalmente que Fernando Quirarte entorpeció su firma con Santos de Torreón porque pidió cerca de 2 millones de dólares por el contrato, mientras en contraparte el argentino Daniel Pasarella vino a Monterrey firmado por 800 mil dólares y Gus Hiddink ganaba un millón 400 mil dólares dirigiendo a Corea en el pasado Mundial.

 ENVÍALO | MÁS ENVIADOS

Fútbol mexicano
 
martes, 23 de julio
Portada