Es usual que clubes como Ciudad o San Fernando, que tiene dos Planteles Superiores competitivos, resulten con muchos pequeños goleadores en el Torneo Metropolitano. Podés encontrar varias veces los logos de esas instituciones en la tabla de killers en varones, pero que sean los tres máximos artilleros en las tres categorías formativas más competitivas no es usual y en Muni ocurrió en este 2025.
Joaquín Banega (7°), Thomas Coria (6°) y Santiago Tucceri (5°) se destacaron en sus respectivas áreas, consiguiendo, en conjunto y con sus equipos, poner en la cima al club de Avenida del Libertador y sembrando distintas semillas para ver el futuro en su Primera.
El Colo, convirtió 30 goles en su divisón, tiene presente entrenando con el Plantel “A” y viene sumando rodaje en la Intermedia, pero tomó valor para agarrar el micrófono primero y contar su experiencia: “Ser goleador del torneo se me dio gracias a los córneres cortos que sacan mis compañeros. Es mi granito de arena para ayudar a estar ahí arriba de la tabla. Vengo a tirar cortos los martes y jueves, antes de que entrenen las mujeres. Tiro cien bochas más o menos y practico, practico, practico hasta que me salga. La constancia de siempre practicar, practicar, querer mejorar”.
Joaquín Banega, de Séptima División, fue el máximo anotador de su categoría con 64 goles en 21 partidos, acumulando un promedio de tres goles por encuentro: “Lo que más me gusta son mis compañeros, el equipo que tengo. Está buenísimo, lo paso re bien. Me gusta porque jugamos bien, jugamos a los pases, me divierto mucho. Entreno bastante, pero la verdad no sé cómo llegué para meter tanos goles”, comentó de manera jocosa Joaquín Iván.
Y siguió: “Jugaba al fútbol y quise cambiar de deporte para probar algo nuevo. Encontré otro tipo de ambiente. Es más lindo que el fútbol y la paso muy bien. En un futuro sueño con la Primera, llegar a ser un León”.
Thomas Coria nació en Neuquén y antes de convertirse en el goleador de la Sexta pasó por un largo proceso, pero todo valió la pena para llegar a este presente: “Quería jugar en Buenos Aires porque mi sueño era jugar en una cancha de agua. Una vez que vinimos, me probé en Muni, me dijeron que sí y me encantó la gente. Ahí empecé a hacerlo todos los años”, cerró Tomy.
