El campeón del mundo se fue al suelo en el último día de la semana de pretemporada de Sepang, Cerró cuarto la jornada y se fue con buenas sensaciones con su Ducati.
Cuatro meses habían pasado desde aquel fuerte accidente que sufrió en la largada de la carrera principal del GP de Indonesia, cuando fue embestido por Marco Bezzecchi y se fracturó la base de la apófisis caracoides y se lesionó los ligamentos del bendito hombro derecho. El paso por el quirófano fue inevitable y así el campeón cerró su temporada cuatro fechas antes del final del ejercicio. Desde entonces, todo fue recuperación y ya en el invierno europeo giró con una Aprilia de calle para empezar a tomar confianza. Su paso por los tres días de pretemporada de Malasia, que se terminaron este jueves, tenía un solo objetivo: probar su físico y empezar a hermanarse con la GP26 de Ducati. Y todo salió bien, salvo un desliz en el día de cierre de los ensayos.
El español se fue al piso en la primera curva. Fue una caída leve, apenas un arrastrón con su Ducati, pero marca el bautismo de visitas al piso del siete veces campeón de MotoGP en 2026. Se levantó rápido y viajó directo al box. Un rato después, volvió a la pista y fue cuarto en la general del día, con 1m56s789, marca que consiguió en la tanda matutina.
Marc se fue conforme y con sensaciones muy buenas de los tres días de Malasia, más allá de un poco de cansancio que sintió por la inactividad. “Esta moto la noto mejor que la del año pasado, pero hay que ir poco a poco”, dijo. “Estamos como el año pasado, el hecho de que hay una muy buena base, pero Ducati sigue funcionando, sigue probando cosas. Lo bueno que tenemos, creo, es que no hay miedo en elegir lo nuevo o lo antiguo. O porque sea nuevo tiene que funcionar, no. Se prueba, prueba-error, y alguna prueba saldrá bien. Realmente, te sientes cómodo trabajando en ese aspecto, porque hay la confianza esa de los ingenieros de que no todo lo nuevo tiene que funcionar, pero, evidentemente, a las piezas nuevas se les tiene que ir dando oportunidades para entender qué balance es el mejor”, agregó.
“Lo importante y lo primordial es la aerodinámica, eso es lo principal, sobre todo, porque a nivel de motor no se puede cambiar nada. Hay varias aerodinámicas y es imposible tenerlo todo. Es imposible tener el giro de una con la estabilidad de otra. Entonces, tenemos que priorizar cuál creo que puede ser la mejor en 22 carreras y allí decidir”, explicó Márquez sobre el trabajo que queda para los últimos dos días de pruebas, anotados para 21 y 22 en Buriram, el lugar donde comenzará el Mundial el 1º de marzo.
Lo más importante de Malasia para Márquez pasó por su recuperación. “Me encontré bastante bien. Físicamente, bastante bien”, dijo el catalán, quien buscará su décimo título mundial y octavo en la máxima categoría.
