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Barcelona, campeón de la Supercopa

Messi fue imparable para la defensa del Sevilla EFE

BARCELONA -- ¡¡¡¡Puf!!!! Basta con llegar a España para escuchar hablar de la crisis, la ecónomica que se expandió tras la explosión de la burbuja financiera, la laboral consecuencia directa de la primera y que dejó un tendal de desocupados balconeando la otrora prosperidad de las hipotecas y hasta la moral, aquella que dice que se acostumbraron a gastar más de lo que hay. Siempre habrá un ángel dispuesto a contarte cómo están y cómo saldrán, si te apuntas con una caña y unas tapas. Pero lo que no hay en España es crisis futbolística. En la tierra del campeón del mundo, la que dejaron nuestros abuelos en busca de paz y hoy ayudan a resurgir con su trabajo -y sus sueños- nuestros hermanos, tíos, primos, sobra fútbol. Si no que lo digan los muchachos de Pep Guardiola...

Fueron 45 minutos iniciales de puro show. El equipo culé no necesitó del Cerebro de Iniesta, ni siquiera que Lionel Messi estuviera exultante. Le alcanzó con el manual de estilo de la casa. Lo decíamos en la previa, el Barça va a su aire, quiere a la pelota, la cuida y la hace circular, hasta que de repente, el estiletazo. Veamos...

Antes de los 10 minutos el genio argentino había avisado dos veces, desde afuera y con una maniobra adentro del área, en la que le faltaron milímitros. Pero a los 13 otro de los que llevan el sello de formación en el orillo, Pedro, se apuntó a la fiesta (y claro, si estamos en verano aquí y ¡¡¡no hay día que no haya una!!!) Desborde por la dercha, ingreso al área a pura gambeta y remate cruzado que encuentra la pierna de Konko y se mete al arco de Palop. Uno a cero que ponía un toque de alerta en los planes de Antonio Álvarez

Sin embargo la tónica no cambió. El barça administraba el fútbol, afinaba sus instrumentos y esperaba que llamaran desde la Plaza Mayor para sentenciar la fiesta. Un par de apariciones de otro nacido y criado en La Masía, Bojan, avisaban que la hora estaba cerca. Y el campanario ardió. A los 25, Xavi, el mejor 5 del mundo metió un pase milimétrico entre la defensa andaluza y Messi tuvo tiempo de todo en el área, amague y excelsa definición de quien no pudo definir en Sudáfrica. A lo crack...

Siguió sin mostrar nada, el Sevilla. Zokora agitaba en media cancha sus negros brazos como un fino esgrimista arrinconado. Pero la pelota no le llegaba. Capel y Alfaro bailaban todos los ritmos que le proponían Dani Alves y Pedro. Y a los 43 el brasileño mostró un poco de su repertorio ofensivo por la zona derecha, le cortó la pelota al área a Lio, quien está vez, no necesitó tiempo, sino arte, para pintarle la bola de primera ante el intento de achique de Palop.

La ovación fue tremenda. Emocionante. ¡Cómo lo arropan a Lio aquí en su casa! No lo exigen, lo quieren, lo idoltaran y, por sobre todas las cosas, lo dejan ser.

En la segunda parte iba a haber tiempo para el ingreso de Andrés Iniesta (se vino abajo el Camp Nou cuando sobre la hora metió una jugada bochinesca en el área y dejó solo para Messi para su tercero y la cuarta estocada final de la goleada que sentenció el título) y para el debut oficial de David el Guaje Villa. También el Sevilla tiró algo de lo suyo a la cancha con el ingreso del argentino Perotti y el brasileño Luis Fabiano. Pero nada cambió: la pelota siguió teñida de blaugrana, igual que las ideas.

Cuando uno se toma el tiempo para recorrer España, encuentra más de una España. Cómo en el fútbol. Está la de la opulencia, la de la billetera fácil, la que compra porque de alguna forma se pagará, sin importarle dónde va a meter ese televisor cinco mil pulgadas que en el living no entra, o donde tirará los 4 telefonos celulares, que el iPhone dejó en desuso, o como hará Mourinho para acomodar a tanta estrella... Y hay otra, la que volvió a disfrutar de los pueblos en verano, la que va de fiestas con nietos y sobrinos, la que decidió volver a pagra en efectivo, la que mima a sus hijos y canteranos. La que salió campeón del mundo, y también ganó la Supercopa, la España de mis abuelos, la que es generosa con el otro.

SÍNTESIS DEL PARTIDO:
BARCELONA (4): Valdés; Alves, Piqué, Abidal, Maxwell; Xavi, Busquets, Keita, Messi, Bojan (Iniesta, min.57) y Pedro (Pedro, min.57).
SEVILLA (0): Palop; Dabo, Konko, Escudé, Fernando Navarro; Alfaro (Perotti, min.62), Zokora, Romaric (Cigarini, min.62), Capel (Luis Fabiano, min.62); Navas y Negredo.

GOLES: 1-0, min.14: Konko (pp). 2-0, min.24: Messi. 3-0, min.44: Messi. 4-0, min.90: Messi.
ÁRBITRO: Fernando Teixeira, del comité cántabro. Mostró cartulina amarilla a Romaric (min.34), Piqué (min.79) y Cigarini (min.89)
INCIDENCIAS:Partido correspondiente a la vuelta de la Supercopa de España, disputado en el Camp Nou del FC Barcelona ante 67.414 aficionados, según datos oficiales.
El nuevo presidente del Barcelona, Sandro Rosell, se estrenó en el palco de honor.
El presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel Maria Villar, entregó la Copa de Campeón de la Supercopa de España al capitán barcelonista Carles Puyol, que esta noche no jugó.