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García sin nada que probar a Bravos

LAKE BUENA VISTA -- No hay nada que Freddy Garcia le deba probar a los Bravos de Atlanta, en relación a lo que puede y es capaz de hacer cuando está sobre la lomita.

El experimentado lanzador derecho ha probado en las últimas cuatro temporadas, que pese a no ser el lanzador que lideró la rotación de los Marineros de Seattle entre 1999 y el 2003, ni el que fungió como pieza clave en el staff de abridores de los Medias Blancas de Chicago, en su primera pasantía con ellos, todavía puede ser útil y sacar outs en Grandes Ligas. Ahora más con maña y experiencia, que con poder o cualquier otra cosa.

Fredi González, manager de los Bravos, lo sabe y lo dice. Pero debe esperar a ver cómo marcha el spring training para tomar una decisión en relación a si el venezolano integrará o no el roster de 25 para el inicio de la temporada.

"Freddy está en una posición muy buena, pero nosotros tenemos que esperar y ver todo lo que pasa en el spring training para tomar una decisión. Nosotros no estamos buscando nada en particular con él, porque sabemos lo que él es capaz de dar y cómo nos puede ayudar", dijo González, quien agregó: "En los entrenamientos siempre pasan cosas, por eso tenemos que esperar al final".

García está consciente de la situación, por lo que no se preocupa de más, solo se enfoca en aprovechar esta nueva oportunidad.

Su primera prueba de la pretemporada la pasó con calificación perfecta, al iniciar el encuentro del pasado miércoles, ante los Tigres de Detroit, en el que trabajó dos innings y retiró a los seis bateadores que enfrentó, ponchando a dos de ellos y no permitiéndole a ninguno que le sacara siquiera la bola del cuadro. Eso lo hizo con solo 24 pitcheos (18 en la zona de strike).

"Las oportunidades yo las aprovechó. En los últimos años me han dado una oportunidad y por ahí me voy", dijo García a ESPNdeportes.com tras su actuación. "Tengo que seguir pitcheando como hoy, porque ellos saben lo que puedo hacer. El año pasado los ayudé y nos metimos en la postemporada", agregó.

El spring training no es una etapa en la que el venezolano se haya destacado en su carrera, todo lo contrario. En los entrenamientos el derecho ha sido un lanzador mediocre, al registrar marca de cuatro victorias y 11 derrotas, con efectividad de 7.67. Eso en 33 encuentros de pretemporada en los que ha participado desde el 2006.

Sin embargo, este año García cree que esa tendencia se puede revertir, al estar en el estado de Florida, donde los factores climáticos pudieran ser más favorables para los lanzadores, en comparación con Arizona, según contó.

"Aquí en la Florida los spring trainings han sido mejor que en Arizona, porque aquí los pitcheos quiebran bien y yo ahora soy un pitcher de envíos quebrados", dijo García.

El año pasado, el lanzador de 37 años de edad se unió a los Bravos a finales de agosto y comenzó a trabajar con el conjunto de Grandes Ligas en septiembre, mes en el que participó en seis juegos -- tres de ellos en calidad de abridor -- y tuvo marca de una victoria y dos derrotas, con efectividad de 1.65.

El manager, González, lo utilizó también en la postemporada, para iniciar el cuarto y último encuentro de la Serie de División, frente a los Dodgers de Los Ángeles. En esa oportunidad trabajó seis innings, en los que permitió ocho hits pero solo dos carreras, ponchó a seis y dio dos bases por bolas. Sin embargo, al final el equipo perdería, aunque él no tuvo decisión.

Aunque sabe que ya está cerca del final de su carrera, el retiro no es algo para lo que todavía esté preparado García, por lo menos para tomar la decisión de forma voluntaria.

"El día que yo me levante de mí cama y me sienta sin ganas de venir al parque, de no practicar, será el día en el que sabré que llegó el momento para retirarme, pero mientras tenga el amor por el juego y por estar aquí voy a seguir", aseguró García, que señaló hacia su familia cuando se le preguntó qué aviva ese deseo de permanecer en acción, luchando año tras año por una oportunidad. "Yo tengo un niño y viene otro, me gustaría que me vieran uno o dos años más, que estén grandes para que me vean y tengan un recuerdo, porque como están pequeños no se acuerdan", expresó.

Pero existe una forma en la que el venezolano se vea forzado a decirle adiós a los diamantes de béisbol este mismo año, aún sin estar preparado para eso

"De verdad, si no hago el equipo me voy a mi casa o a jugar golfs, porque no voy a ir a triple A, porque la competencia ahí, sin ofender a nadie, no es tan buena. Yo puedo estar aquí y ayudar al equipo aquí, si ellos no lo creen así me dedicaré a otra cosa", sentenció el lanzador venezolano con más victorias en la historia de Grandes Ligas, 156.

Por los momentos, García se mantiene en carrera para participar en su temporada 16 en las mayores.