Regina Martínez cuenta cómo fue dar el salto de aficionada a deportista de alto rendimiento y conseguir el boleto olímpico.
MÉXICO.- Regina Martínez, la primera atleta mexicana que participará en la prueba de esquí de fondo en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, confiesa que es friolenta, "me choca el frío" y que al darse cuenta de que su sueño era ser deportista olímpica sintió miedo.
En entrevista para "la Chica del Banquillo" que conduce Carolina Padrón, Regina Martínez contó el proceso que tuvo para llegar a cumplir un sueño que comenzó cuando se mudó a Minnesota para estudiar Medicina. Solo fueron seis meses los que ocupó para agarrarle el modo a un deporte que desde que lo practicó le encantó.
Regina Martínez cuenta con entusiasmo cómo fue dar el salto de aficionada a deportista de alto rendimiento y conseguir el boleto olímpico.
“Ha sido increíble, difícil, un paso a la vez. Todo empezó con un sueño que parecía imposible. Cuando se me vino la idea a la cabeza les dije a algunas amigas de medicina y Me daba hasta pena, me daba hasta miedo. Qué pena decir esto en voz alta que tengo este sueño”, revela a ESPN.mx
“Ha habido altas y bajas, un proceso muy largo y con muchas adaptaciones. Fue un momento muy difícil irme; no solo era la parte del frio, que me tocó estar a menos 50 grados dos veces. Ahí aprendía que la gasolina se congela y por eso se cancelaron las clases (risas). También es la parte de la soledad, el estar lejos de la familia. Es la parte de la oscuridad, porque en el invierno anoche como a las 3 de la tarde den Minnesota y amanece como a las 9 y media”, agrega la mexicana de 33 años.
Ante sus nuevas condiciones de vida, señala que el esquí “fue como una salvación”, ya que le dio algo diferente, un enfoque bonito, una razón para estar afuera.
Comenta que el frío le hizo pensar en salir para no congelarse y ahí le surgió la oportunidad de practicar el esquí que le daba calor.
“Es mi escape del estrés de todos los casos difíciles que vemos dentro de la medicina”, añade la también médica Regina Martínez.
Sus entrenamientos en Minnesota fueron un poco recreativos, por lo que al tomar más en serio el esquí practicaba por temporadas, pues luego se fue a vivir a Miami por causa de su profesión médica de urgencias.
Se le juntaron muchas cosas a la vez y su profesor procuraba que no perdiera la condición física, primeramente, más la técnica. Sus entrenamientos eran más fuertes y en sus vacaciones pasó mucho tiempo en Noruega para seguir progresando.
Fueron como tres años muy intensos, más que nada por la residencia, y el deporte fue como mi escape. Y debido a que tenía que darle más tiempo al deporte, optó por no trabajar en un hospital y convertirse en contratista por varios lugares de Estados Unidos. Aun así alguna vez se quedó sin trabajo, pero su tesón por sobresalir en el esquí le llevó por caminos exitosos que le tienen aquí, a unos días de participar en sus primeros Juegos Olímpicos de Invierno.
GERMÁN MADRAZO, UNA INSPIRACIÓN
Antes del esquí, Regina Martínez practicó otros deportes. Jugó futbol en Pumas y también estuvo en el equipo de campo traviesa, hacía maratones, pero fue atrapada por el esquí, dadas las circunstancias por las cuales pasó.
Afirma que siempre pensó en ser deportista olímpica, algo que sabía no se le daría jugando futbol, y cuando lo pensó más a fondo le dio miedo, algo que no había sentido antes al imponerse una meta. “Mis papás me ayudaron mucho a luchar por los sueños y yo firmemente pienso que cuando se quiere algo se trabaja en ello y nada es imposible”, refiere la abanderada de la delegación mexicana. Y asegura que la historia de Germán Madrazo fue como su inspiración, porque él consiguió clasificar a los casi 40 años le alentó más a perseguir ese objetivo.
Trata de no pensar en si tiene menos experiencia que otros ni en cuestiones que pudieran influenciarla negativamente, y trabaja fuerte en su preparación. Con esa mentalidad se puso la meta de llegar lejos. Sabe que empezar de cero es lo de todo atleta y que, si bien al inicio ella costeó varias herramientas para entrenar, luego la respectiva federación le brindó su apoyo con campamentos, uniformes y vuelos.
Dice Regina Martínez que ahora ha tenido charlas con instituciones deportivas mexicanas como la Conade y se siente feliz de que su deporte también sea importante.
A días de su debut olímpico, señala que en su mente están las sensaciones del recorrido y el cruzar la meta, con las porras de sus compañeros y de su familia que estará con ella en tan importante ocasión.
Hoy valora más su esfuerzo al recordar que en seis meses logró clasificar al Mundial que le daría la plaza olímpica, de años de no tener “una vida normal de ser humano”. Además del deporte, “un sueño loco” que tiene es ser doctora astronauta o una doctora que haga investigaciones.
Le gusta la música variada, entre ella la de perreo. La película que le inspira es Avatar porque tiene mensaje.
