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Atletas suspicaces llevaron a suspensión de Alberto Salazar

Doug Pensinger/Getty Images

DOHA, Qatar - Alberto Salazar estaba tan entusiasmado sobre un nuevo suplemento para mejorar el rendimiento que estaba probando con los corredores a los que entrenaba que le envió un correo electrónico a nada más y nada menos que Lance Armstrong.

"Lance, ¡llámame en cuando puedas!", le escribió Salazar al ciclista más famoso del mundo, que estaba a apenas meses de ser suspendido de por vida por dopaje. "Lo probamos y es increíble".

El suplemento que tenía tan entusiasmado al entrenador de atletismo en 2011 era llamado L-carnitina y Salazar se preparaba para usarlo en sus corredores para que hiciese efecto a tiempo para los Juegos Olímpicos de Londres. Era parte de una serie de experimentos de dopaje financiados por Nike _ un apoyo que incluyó un correo electrónico alentador del director ejecutivo de la compañía sobre uno de los informes de Salazar.

El problema era que ninguno de los corredores estaba seguro de los efectos. Lo que es más, los deportistas en el equipo Nike Oregon Project de Salazar no estaban siempre seguros sobre qué medicamentos estaban recibiendo ni cuánto.

Algunos atletas le expresaron sus preocupaciones a la Agencia Antidopaje de Estados Unidos, desatando con ello una investigación de seis años que culminó el martes con Salazar, un excampeón mundial de maratón y el más respetado entrenador de fondo en el país, sancionado con una suspensión de cuatro años del deporte y expulsado del Mundial de atletismo en Doha.

"Los atletas en estos casos tuvieron el valor para hablar y exponer la verdad", dijo el director de USADA, la agencia antidopaje, Travis Tygart.

USADA dio a conocer más de 100 páginas de decisiones por un panel de arbitraje que emitió las suspensiones para Salazar y el doctor Jeffrey Brown, el endocrinólogo que trabajó como contratista para el proyecto de Salazar y administró la medicina.

Los documentos, combinados con reportajes de la BBC y ProPublica, pintan una imagen de un entrenador y un médico que usaron a atletas, empleados y en un caso a los hijos de Salazar como conejillos de indias para probar teorías sobre cómo los suplementos y la medicina podrían mejorar el rendimiento sin violar las reglas antidopaje. Los documentos muestran además como ambos se tomaron gran trabajo para presentar historiales médicos incompletos y falsificados que dificultaron la detección de sus planes.

Detrás de todo estaba la mayor compañía de indumentaria deportiva del mundo. Nike redactó los contratos y les pagó a los atletas, dificultando para éstos rechazar las instrucciones de su reverenciado entrenador y el médico que éste seleccionó.

"Será interesante determinar la cantidad mínima de la hormona masculina tópica requerida para crear un análisis positivo", le escribió el director general de Nike Mark Parker a Brown en un mensaje electrónico sobre un experimento que Salazar conducía con sus hijos con la gelatina de testosterona.

Parker, en una carta abierta a los empleados de Nike que se difundió el martes en medios sociales, enfatizó que las pruebas con los hijos de Salazar no fueron realizadas para determinar cómo hacer trampas, sino para prevenir sabotajes contra los atletas que entrenaba Salazar.

"Nike no participó en ningún esfuerzo para dopar sistemáticamente a corredores. La mera idea me hace sentirme enfermo", escribió Parker.

La caída en desgracia de Salazar le añade a la larga lista de estadounidenses prominentes _ con Armstrong en el tope _ que han sido sancionados por la USADA, que ha sido criticada por algunos por ser demasiado severa con Rusia, el COI y la Agencia Mundial Antidopaje en su manejo del escándalo de dopaje en ese país.

Sirve además como recordatorio de que el dopaje continúa plagando el deporte, no solamente en un país.

El más laureado de los corredores bajo la dirección de Salazar fue el británico Mo Farah, cuatro veces campeón olímpico. También está en la lista la holandesa Sifan Hassan, quien ganó los 10.000 metros del Mundial el pasado fin de semana. Hassan es una de siete atletas del Nike Oregon Project que compiten en Doha esta semana.

Salazar se defendido vehemente de los cargos en la prensa durante todos estos años, y prometió apelar el castigo.

"El Oregon Project nunca ha permitido ni permitirá el dopaje", dijo Salazar.

Nike le ha respaldado, destacando un párrafo del informe que señala que Salazar no parecía estar motivado con la mala intención de cometer infracciones.

"Como le destacó el panel, quedaron impactados por el cuidado de Alberto en asegurar que se cumplía con el código de la Agencia Mundial Antidopaje", dijo Nike en una declaración enviada antes que Parker difundiera su carta.