La victoria de los Springboks sobre Gales en Cardiff el pasado noviembre dejó una herida que tardó en cerrar, no por el resultado, sino por la polémica acción que tuvo como protagonistas a Eben Etzebeth y Alex Mann. Tras meses de silencio y mucho ruido en las redes, el joven tercera línea de Cardiff decidió contar su versión de los hechos.
El incidente, que terminó con la tarjeta roja para el segunda línea sudafricano por un contacto intencional en el ojo de Mann, derivó en una suspensión de 12 semanas para Etzebeth. Sin embargo, lo que más molestó al galés no fue el golpe en sí, sino la narrativa que circuló después. El tercera línea de Gales habló por primera vez sobre la jugada que terminó en la expulsión y suspensión del gigante sudafricano durante la ventana de noviembre.
"Fue una locura. Me mandaban videos de la jugada cada 30 segundos", confesó Mann en diálogo con Nation Cymru. "Lo que más me molestó fue que se dijera que yo había provocado la situación. Eso no era verdad, y cualquiera que vio las imágenes con atención se podía dar cuenta". A pesar de los ataques recibidos por parte de los fanáticos sudafricanos mas ortodoxos en redes sociales, Mann prefirió mantener el perfil bajo: "Para mí ya es pasado. Fue un momento de tensión y quedó ahí. No quise darle vueltas; decidí enfocarme en lo mío y seguir adelante".
Cabe recordar que, durante el proceso disciplinario, la defensa de Etzebeth intentó argumentar que el contacto fue accidental en medio del fragor del juego. Sin embargo, el panel independiente fue tajante: determinaron que el sudafricano "sabía lo que hacía" y que su pulgar permaneció en la zona ocular de Mann de forma deliberada.
Mientras Etzebeth cumple con su sanción, Alex Mann ya tiene la cabeza puesta en el próximo desafío de Cardiff en la Challenge Cup frente a Racing 92. Para el joven dragón, la justicia ya dio su veredicto y las palabras sobran: el foco vuelve a estar donde más le gusta, adentro de la cancha.
