Considerado hoy por muchos como una de las mayores promesas del rugby mundial y afianzado en Los Pumas y Bristol, Pedro Rubiolo es uno de los argentinos con mejor presente en el más alto nivel.
El santafesino irrumpió en el seleccionado con apenas 19 años, de la mano de Michael Cheika en 2022, y con apenas un puñado de partidos se ganó un lugar en el plantel que terminó disputando el Mundial de Francia 2023. Desde entonces, fue escalando en la consideración y hoy es clave para Felipe Contepomi.
"Mi debut llegó muy rápido y no lo esperaba. Cuando apareció la oportunidad, sabía que tenía que aprovecharla. Es fácil llegar, pero es difícil mantenerse", recordó en una entrevista con Rugby Pass.
"La mayoría de los chicos que veía jugar cuando crecía hoy son mis compañeros. Pablo Matera, Marcos Kremer, Guido Petti... ¡es una locura!", agregó Rubiolo, quien rememoró sus inicios con la ovalada: "Jugué al fútbol, como todo el mundo en Argentina, y un poco al tenis, pero nadie en mi familia jugaba al rugby. No me sentía del todo cómodo en esos deportes y un día, cuando tenía 10 años, vi rugby por la TV y dije: 'quiero jugar a eso'. Mis padres me llevaron al club y nunca paré".
Formado en el CRAR y potenciado por Jaguares XV, el forward habló de las diferencias entre el rugby de la URBA y el resto del país: "Buenos Aires tiene clubes más grandes y el nivel es más alto. Tal vez hay más oportunidades allí. En Santa Fe, quizá tengas una sola oportunidad y tenés que aprovecharla".
Hoy, el segunda línea que pasó por Newcastle disfruta de un gran presente en Bristol Bears, protagonista en la Premiership y la Champions Cup, acompañado por Matías Moroni, Benjamín Elizalde y los hermanos Santiago y Benjamín Grondona.
"Es un club realmente muy bueno, con entrenadores increíbles. Todos mis compañeros son jugadores de gran nivel, así que puedo ser yo mismo al 100%. Creo que si seguimos trabajando así, no sé si será esta temporada o la próxima, pero sé que este club va a ganar algunos títulos", expresó.
"Desde que llegué, los chicos se portaron bárbaro conmigo y estoy muy feliz. Hacemos cosas juntos casi todos los días después de entrenar", concluyó Rubiolo.
