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Francia, con un sueño en el Seis Naciones 2026: lograr el título y cortar una racha de dos décadas

Antoine Dupont junto a Theo Attissogbe, en Francia ante Gales. Getty

Francia comenzará el Seis Naciones 2026 este jueves ante Irlanda, con un objetivo claro: volver a consagrarse campeón y lograr un bicampeonato que no consigue desde hace casi dos décadas.

La principal noticia para los Bleus es la vuelta de Antoine Dupont, su capitán y figura, quien el año pasado sufrió la rotura de ligamentos cruzados -precisamente ante el Trébol- que lo dejó fuera del tramo decisivo del torneo y de toda la temporada internacional.

El regreso del medio scrum es la gran esperanza del seleccionado francés. Su liderazgo, visión de juego y capacidad para marcar diferencias en los momentos clave lo convierten en el eje de Fabien Galthié para la próxima edición del campeonato europeo. Con la estrella de Toulouse nuevamente disponible, Francia se perfila como uno de los máximos candidatos al título.

Sin embargo, el equipo también deberá afrontar bajas importantes. Entre las ausencias más destacadas para el debut aparecen Damian Penaud, Gregory Alldritt, Gaël Fickou y Thibaud Flament. En tanto, Uini Atonio debió retirarse por un problema cardíaco.

En el plano ofensivo, todas las miradas estarán puestas en Louis Bielle-Biarrey, señalado como la gran carta de ataque por su velocidad y su poder de try. El joven wing se ha consolidado como uno de los jugadores más desequilibrantes del rugby europeo y será un arma determinante para suplir la falta de referentes históricos.

Con una mezcla de experiencia y nuevas figuras, Francia buscará sostener su protagonismo en el Seis Naciones y confirmar que esta generación aún tiene capítulos por escribir.

El último bicampeonato de Francia en el Seis Naciones

La última vez que Francia logró consagrarse bicampeón fue en las ediciones 2006 y 2007. Desde entonces, los Bleus no han podido repetir dos títulos consecutivos en el torneo. De cara a 2026, el regreso de Dupont y la aparición de nombres como Bielle-Biarrey reavivan la ilusión de retener la corona y marcar una era para el rugby francés.