Por la primera fecha del Seis Naciones, Inglaterra cumplió con la lógica, venció a Gales por 48-7 en Twickenham y estiró a 12 la cantidad de victorias consecutivas a nivel internacional. En un tiempo el ganador liquidó el partido y lo manejó a su antojo ante un Dragón que no opuso demasiada resistencia para evitar la derrota.
Todo fue simple para Inglaterra que en 8´ ya tenía una diferencia de 10 puntos para poder administrar mejor el partido. Un try de Henry Arundell entrando por la punta y la conversión y un penal de George Ford.
Gales no logra salir de ese letargo de los últimos años y ante un equipo como Inglaterra, en la cresta de la ola, se paga caro. Los penales del Dragón (9 en 20 minutos) le dieron la posibilidad a los locales de avanzar y sumar. También aparecieron los espacios por las amarillas a Dewi Lake y Nicky Smith. Dos conquistas más de Henry Arundell le permitieron en 35´hacer su hat trick y otro try de Ben Earl dejaron el parcial 29-0 en un partido donde todo fue del local.
El complemento fue para cumplir. Bajo la intensidad e Inglaterra le dio la pelota al visitante. Gales tuvo sus minutos en los 22 metros rivales, especialmente gracias a la calidad de Louis Rees-Zammit y logró marcar un try con Josh Adams. Fueron 7 tries en total que no fueron más por las impericias en los últimos metros para el ganador.
Dos realidades bien distintas que dejaron en claro las diferencias entre uno que tiene un andar triunfal (12 victorias en fila) y otro que va zigzagueando pero que no puede evitar la derrota.
