A mediados de enero, la Federación Francesa de Rugby (FFR) decidió apelar las sanciones impuestas por el Comité de la LNR a Janick Tarrit y a Ronan O’Gara, al considerar que habían sido demasiado leves y que no alcanzaban para combatir la violencia y las conductas antideportivas.
El hooker de Racing 92 había recibido cinco semanas de suspensión, una pena reducida desde las diez previstas luego de declararse culpable, tras una brutal agresión contra Efraín Elías, segunda línea argentino de Los Pumas. El hecho ocurrió en la 11ª fecha del Top 14, en el duelo ante Toulouse en Ernest-Wallon.
A instantes del entretiempo, y con Racing en posesión de la pelota para cerrar la jugada y marcharse al descanso, Tarrit fue expulsado por asestar un violento cabezazo en el pecho del joven argentino. La acción resultó tan innecesaria como peligrosa. De la penalidad posterior llegó el try de Elías y Toulouse terminó imponiéndose con claridad por 48-24, tras un primer tiempo parejo (8-3).
Para la FFR, el castigo no reflejaba la gravedad del gesto, más aún por tratarse de una agresión directa contra un jugador. Por eso, la entidad exigió mayor firmeza en las sanciones, buscando sentar un precedente claro contra la violencia en el rugby profesional. Es así que, luego de los tres partidos que pudo disputar tras cumplir con la suspensión, el forward de 27 años recibió ahora una extensión de tres semanas más y será baja para el conjunto parisino.
En el caso de Ronan O'Gara, el head coach de La Rochelle había sido sancionado por faltarle el respeto al árbitro Rozier por la expulsión de Hastoy frente a Pau. Ahora, se ha aumentado la pena para el irlandés a un total cuatro semanas, además de una multa de 3 mil euros.
