Legado inconmensurable aquel que dejó el español Rafael Nadal en el tenis profesional a lo largo de dos décadas, despidiéndose a través de un cálido homenaje en la pasada edición de Roland Garros al repasar sus mejores momentos, reunirse nuevamente con el Big 4 y emocionarse hasta las lágrimas por el cariño de los fanáticos.
Pese a intentarlo hasta el cansancio durante 2024, el zurdo manacorí no lograría recuperar el nivel que le permitió convertirse en uno de los mejores jugadores de la historia, luego de sufrir una traicionera lesión en el psoas ilíaco de su pierna izquierda en el Abierto de Australia 2023 que le impediría competir en el resto de la temporada, optando por colgar definitivamente la raqueta en las Finals de la Copa Davis, en Málaga.
"No guardo ningún tipo de mal recuerdo sobre esta etapa. Hay gente que, como es lógico, pensaba que lo debería haber dejado antes, que no tenía sentido el final. Para mí sí que tenía un sentido: uno tiene que actuar en consecuencia a lo que uno es. Yo actué como tal. Intenté apurar mis opciones hasta que realmente no las había. A mí me gustaba lo que hacía", manifestó el ex número 1 del planeta, que registraría 12 triunfos y ocho derrotas en su último año calendario, en declaraciones a Movistar+.
Por la misma línea, el dueño de 92 títulos en el circuito masculino, 22 de Grand Slam, 14 en la arcilla parisina, se refirió a las razones de su decisión: "Yo no me retiré por estar cansado de lo que estaba haciendo o sin la motivación necesaria. Yo me retiré porque el cuerpo no me daba para más. Yo seguía siendo feliz haciendo lo que hacía. En la operación me dijeron que tenía opciones de recuperarme totalmente. Tenía que darme un tiempo prudencial para saberlo. Llegó un momento dado en el que me di cuenta que podía competir, pero no al nivel que yo necesitaba para seguir. Llevé mi carrera al límite, lo más lejos que la podía llevar".
"La gente se piensa que yo estaba perdiendo y seguía creyendo, pero no. Lo que no hacía era dejarme ir. Sabía que estaba perdiendo y pensaba que iba a perder, pero eso no me llevaba a no intentarlo. Yo trataba de encontrar soluciones permanentes. Se logra desde un entendimiento de lo que es el deporte. El deporte es intentar dar tu máximo aunque sepas que vas a perder", prolongó el doble medallista olímpico, el cual fallaría en la definición del ATP 250 de Bastad contra el portugués Nuno Borges (47°).
Por último, Nadal, que también opinó acerca de la rivalidad con Roger Federer y Novak Djokovic, y confesó cuál es su récord más importante de su trayectoria, entre otras cosas, concluyó: "Yo intentaba buscar soluciones más que pensar en el resultado. Pensaba qué puedo hacer para intentar cambiar la dinámica. La mayoría de veces cuando vas perdiendo puedes intentar cosas y las que se arreglan siempre valen la pena. A veces desde esos momentos de esfuerzo mental vas consiguiendo pequeñas victorias que a lo largo de un año te lo cambian".
