Tan talentoso como carismático, el español Carlos Alcaraz (1°) ha logrado ganarse el cariño de la mayoría de los fanáticos del tenis a base de buen juego y una sonrisa permanente en su rostro durante las últimas temporadas, adueñándose de los torneos más importantes del circuito masculino y construyendo una rivalidad con el italiano Jannik Sinner (2°) que promete en demasía.
Sin embargo, en ocasiones la constante atención de los medios periodísticos y del público pueden opacar los innumerables ítems positivos que conlleva la fama mundial, tal como la sucede al joven murciano, de apenas 22 años y ya dueño de récords propios de los mejores de la historia, el cual reconoció que por momentos le agradaría alejarse de los flashes y pasar desapercibido como un simple mortal.
“Uno se acostumbra honestamente. Creo que es igual que todo. Uno realmente quiere lo que no tiene. Así que a veces me gustaría no ser reconocido, dar una vuelta por mi cuenta y hacer lo que sea que una persona normal hace", confesó el ex pupilo de Juan Carlos Ferrero, que ahora únicamente estará en manos de Samuel López, acerca de los aspectos negativos de su notoriedad, en declaraciones al pódcast The Big T.
No obstante, el dueño de 24 títulos en el máximo nivel, seis de Grand Slam, inmediatamente reconsideró su postura y valoró el afecto que recibe todos los días: "Pero al mismo tiempo mi posición es realmente buena. No puedo quejarme en absoluto. Amo lo que hago, amo cuando las personas me frenan y me dicen que soy una buena inspiración para sus chicos, para ellos mismos, para su vida. Para mí es una sensación increíble".
"Tratamos de ayudar al tenis lo máximo posible. Creo que Jannik y yo, con los partidos que hemos jugado, en los torneos que hemos jugado entretuvimos a la gente que posiblemente nunca antes había visto tenis. Estoy muy feliz por poder hacerlo", enfatizó 'Carlitos', quien este sábado disputará una millonaria exhibición con su principal competidor en Incheon, Corea del Sur, en la previa del Abierto de Australia.
