Alexander Zverev (3º del ranking ATP) aún guarda esperanzas de cumplir su gran anhelo: ganar un Grand Slam. Finalista en tres ocasiones, siente que a sus 28 años necesita acelerar el paso si pretende sumar un trofeo de los pesados a la vitrina que tiene en su casa.
Por eso, cada torneo cobra una dimensión especial para él. Y sabe que en el Australian Open aparece una de sus mejores oportunidades, por clima, condiciones y momento de la temporada. En ese sentido, ya está en la tercera ronda tras vencer a Alexandre Muller (52º) por 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4, en 3 horas y 4 minutos.
El nacido en Hamburgo, que defiende 1200 puntos por la final alcanzada el año pasado en territorio oceánico, transitó algunos altibajos: por tramos mostró el nivel que lo llevó a rozar la cima del ranking y lo mantiene desde hace tiempo entre los mejores; en otros, entró en sus habituales mesetas, alternando golpes ganadores con errores no forzados.
En el primer set pasó de estar 2-3 abajo a encadenar siete games consecutivos para sellar el 6-3 y quedar 3-0 arriba en el segundo. Pero así como sumó en ristra, también perdió: dos quiebres seguidos permitieron al francés adelantarse 4-3 y posteriormente igualar el marcador.
Sin embargo, Sascha reseteó cabeza y tenis en el tercero. Se sacó la tensión de encima, encontró profundidad y se escapó 4-2. En ese momento apareció un rival inesperado en Melbourne: la lluvia, que detuvo la acción durante casi 40 minutos. Aun así, la inercia no se cortó. Apoyado en su primer servicio (10 aces), sostuvo la ventaja y volvió a mirar al galo desde arriba.
Liberado y más incisivo desde la derecha -evitando intercambios largos y voleando en la red cuando se presentaba la ocasión-, Zverev hizo pesar la diferencia de ranking, la experiencia y el oficio para darle un cierre acorde al encuentro. Eso sí, hubo un momento en el que causó preocupación: llamó al fisio por un dolor en el tobillo izquierdo, aunque el caso no pasó a mayores.
En la próxima ronda enfrentará a Cameron Norrie (27º), que superó a Emilio Nava (89º) por 6-1, 7-6 (3), 4-6, 7-6 (5). El historial favorece al germano por 6-0.
El Australian Open 2026 se puede seguir en vivo por la pantalla de Disney+ Plan Premium.
