Novak Djokovic no pudo disimular su felicidad. Alcanzó una nueva final del Australian Open tras superar en cinco sets al vigente campeón, Jannik Sinner y abrió su corazón (y cansancio).
Rememoró apenas minutos después de consumada la victoria, el partido épico de 2012 contra Rafael Nadal, también en Melbourne, considerado uno de los mejores de la historia: “No tengo palabras ahora mismo. Dios mío, siento que es surrealista, jugar cuatro horas; me ha hecho pensar en Rafa en 2012, cuando estuvimos seis horas. La calidad del tenis era muy alta. Me había ganado los últimos 5 partidos".
Dicho match finalizó a la 1.37 de la madrugada después de cinco horas y 53 minutos con un resultado final de 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5) y 7-5. Hasta entonces, Nole había ganado 28 títulos ATP incluyendo cuatro Grand Slams. Era su tercer título importante de manera consecutiva, pero lo que realmente importaba era a quién vencía y cómo lo hacía.
Después volvió a la actualidad y se encargó de su próximo rival al que se cruzó casualmente entre semi y semi en la sala de jugadores: "Vi a Carlos después del partido y me pidió perdón por retrasar el mío y le dije que soy un hombre mayor y que me tengo que ir a dormir pronto", bromeó sobre un pequeño contacto con Alcaraz que se vio por TV.
“Siento como si hubiera ganado ya, con el partido de esta noche. Y tengo que volver en unos días y luchar contra el número uno del mundo, espero tener suficiente fuerza para medirme contra él el domingo. Dios dirá", concluyó Djokovic. Porque falta y mucho, todavía.
El Australian Open 2026 se puede seguir en vivo por la pantalla de Disney+ Plan Premium.
