Tres años habían tenido que pasar para que Novak Djokovic (4° de la ATP) regresara a la final del Australian Open. Lo que en algún momento fue cotidiano, llegó a ganar cuatro de forma consecutiva, de repente se transformó en algo esquivo para el jugador de 38 años y vencedor en diez ocasiones del torneo que se celebra en Melbourne Park.
Finalmente, en el partido decisivo, Carlos Alcaraz, número 1 del mundo, rompió con las ilusiones del serbio: se impuso por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 para consagrarse campeón por primera vez en el major oceánico y ganar el Career Slam.
El sueño del balcánico significaba mucho más que conseguir otro título en Australia, era la posibilidad de ganar un torneo de esta categoría por vigesimoquinta vez y quedar en la cima en soledad como el jugador, entre hombres y mujeres, con más títulos. No obstante, con este resultado adverso continúa con 24, misma cifra que la australiana Margaret Court, quien estuvo presente en la final de este domingo.
Sobre el balance de su performance en la final del Australian Open, aseguró: "No voy a buscar excusas, ni decir que fue por una cuestión física porque sería restarle méritos al ganador. Quiero felicitar a Alcaraz, él fue un justo vencedor. El primer set fue uno de los mejores que jugué en los últimos años, pero después no pude recuperar mis energías", aseveró el balcánico, que ahora marcha 5-5 en el historial versus el joven murciano.
Luego de un gran primer set, en el segundo y tercero el serbio confesó que estuvo con bajas energías. Sin embargo, el desarrollo del cuarto parcial fue parejo e incluso llegó a contar con una posibilidad para quebrar. "Tuve una gran chance, pero fallé con mi derecha. Es lo que pasa, uno o dos tiros pueden cambiar el transcurso del partido y cambiar las cosas alrededor. Es lo que sucede. Estoy muy decepcionado, no fui capaz de mantener la sensación que tuve en el primer set. Tenía muchos escenarios en mi cabeza, es lo que es, tengo que aceptarlo", argumentó.
'La suerte del campeón', decían muchos sobre los guiños que fue recibiendo el exnúmero 1 durante su camino en Melbourne Park tras la baja del checo Jakub Mensik (17°) en la cuarta ronda y el abandono posterior del italiano Lorenzo Musetti (5°) cuando se encontraba dos parciales abajo en el maracador. "Sí, tuve algo suerte al no jugar la cuarta ronda y jugar solo un par de sets en cuartos", reconoció.
Más allá de la lógica frustración por no haber podido conquistar el trofeo, Nole también fue capaz de valorar lo hecho durante estas últimas dos semanas en Melbourne. "Es genial ser capaz de vencer a Jannik -Sinner- en cinco sets en una verdadera batalla y haber jugado cuatro sets ajustados frente a Carlos (Alcaraz). Sí, sigo decepcionado por la forma en la que caí en el segundo y tercero después de un comienzo increíble. Me había sentido muy bien y todo cambió. Es lo que es, así es el deporte. Recapitulando lo que hice en las últimas dos semanas es un logro muy importante para mí ser capaz de jugar finales y estar a un par de sets de ganar un campeonato. Obviamente, después de perder es un sentimiento amargo, aunque tengo que estar satisfecho con este resultado".
De esta forma, y sin ponerse lapsos u objetivos específicos, Djokovic va a encarar la temporada 2026 con la certeza de que aún tiene el nivel para jugar de igual a igual con los mejores del circuito. Por lo pronto, y sin confirmación de qué va a hacer, aparece inscrito para disputar el ATP 500 de Doha, certamen que se desarrollará del 16 al 21 de febrero.
En caso de saltearse el evento mencionado, lo próximo que aparece en el horizonte son los Masters 1000 del Sunshine Swing: Indian Wells, del 4 al 15 de marzo, y Miami, unos días después, del 18 al 20 del mismo mes.
