Luego de preocupar al mundo entero con un anuncio sobre su salud mental, el argentino Federico Gómez (134°) pareciera haberse alejado de sus fantasmas internos y encontrado la calma justa para disfrutar uno de los mejores momentos de su carrera tenística, tal como su debut absoluto por la Copa Davis.
"Estaba manejando, yendo a lo de mis papás porque era el 24. Me mandó un mensaje diciendo si lo podía llamar cuando tuviera un momento. Le dije que cuando llegaba a mi casa lo llamaba y eso hice. Una alegría inmensa. Cuando me dijo no lo dudé, obviamente le dije que sí sin preguntarle a nadie", confesó el nacido en Merlo, provincia de Buenos Aires, de 29 años, acerca de la convocatoria recibida por parte del capitán Javier Frana para afrontar la serie contra Corea del Sur como visitante, en declaraciones a la AAT.
En la misma línea, aquel que integrará un alternativo equipo junto a Thiago Tirante (95°), Marco Trungelliti (134°), Juan Pablo Ficovich (172°) y Guido Andreozzi (32° en dobles) se sinceró sobre la oportunidad de representar a la albiceleste: "Es el sueño de todo chico cuando uno arranca a jugar al tenis, representar a la Argentina en la Copa Davis. Es un privilegio, me siento muy agradecido por esta oportunidad".
Por otro lado, el 'Bombardero' recapituló sobre el traumática estado que comunicó en marzo pasado: "No era algo que escribí en el momento y lo publiqué. Fueron semanas de viajes, aeropuertos y aviones que lo fui escribiendo. Era mucha más larga la carta. Más que nada fue un alivio al sacarlo de adentro mío. A mí me cuesta mucho expresarme. Lo venía trabajando con el equipo pero sentía que no daba abasto".
"No me sentía yo, sufría los entrenamientos, sufría entrar a la cancha y lucharla. Me costaba mucho todo eso. Es difícil darse cuenta de cómo está uno realmente cuando gana porque piensa que está todo bien y no hay nada que lo pueda opacar. Somos personas detrás de eso. Se me venía cualquier pensamiento a la cabeza", prolongó el dueño de cuatro títulos Challenger, tres sobre polvo de ladrillo.
En consecuencia, aquel que recibió el apoyo desinteresado de una leyenda como el serbio Novak Djokovic (3°) reveló: "Lo publiqué y no me sentí bien al otro día. Me seguía sintiendo igual pero tenía la tranquilidad que la gente ya sabía lo que yo pasaba y podía ir trabajando para estar mejor. El equipo estaba en contra por la posible repercusión que podía traer en todo el circuito. Al otro día entro al club de Indian Wells y todo el mundo me miraba. Fue duro, no fue nada fácil"
"Novak se acercó a hablar y me dijo que todo el mundo me iba a querer ayudar después de esto. Que se imaginaba que tenía mucha gente que me rodeaba y me quería, y todos me iban a dar consejos de vida, de qué hacer, de cómo tratarme. Pero me dijo que realmente debía enfocarme en buscar realmente qué me ayudaba. Me dio sus tips, sus recomendaciones de cómo atravesarlo", confesó en referencia a las charlas compartidas en el Masters 1000 de Miami.
Posteriormente, el ex entrenador en el Cañas Racket hizo énfasis en el apoyo del balcánico: "Con esas pocas palabras me ayudó mucho porque empecé a buscar qué es lo que realmente me hacía feliz y me daba tranquilidad. Se preocupa por todos los jugadores, no solamente por mí. Yo creo que no se lo vi hacer a muchos. A veces subo historias y me responde, me reacciona cuando gano. Tengo ganas de volvérmelo a cruzar y compartir cancha o momentos afuera, un café o lo que sea. Hablar con él te da mucha tranquilidad, usa las palabras correctas".
"Empecé a leer. Antes no leía, me regalaban libros y los ponía en la biblioteca. Empecé a enfocarme un poco más en la respiración, desconectarme del mundo tecnológico y de las redes. Prefiero esconderme un poco más de eso y excluirme, no estar tan pendiente del teléfono. También me ayudó ir a pileta, nadar o estar en el agua da tranquilidad. Estás conectado con todo el cuerpo, es algo increíble", el graduado en Administración Deportiva de la Universidad de Louisville, Kentucky, Estados Unidos, en 2019, en virtud de sus nuevos hábitos.
Por último, Gómez concluyó acerca de otros pasatiempos que le permiten alejarse de los pensamientos negativos: "Trato de tomar tiempo para mí y hacer lo que me gusta: juntarme con amigos, ir a jugar al golf o ir a pescar. No es que me tomo una semana y no hago nada porque estoy cansado. Pero sí tomarme un ratito de un día y darme un mimo al corazón para conectar con uno mismo".
