El WTA 1000 de Doha presenció, en su primer día de competición, un gran batacazo. Es que a los 41 años, la rusa Vera Zvonareva (ex N°2 del mundo en 2010) derrotó a Peyton Stearns (24 años, N°50) por 2-6, 6-2 y 6-3 y se clasificó a la segunda ronda del torneo. Y como si fuera poco, la oriunda de Moscú arribó desde la qualy y no ganaba un partido de este nivel desde hace cuatro años.
Después de estar inactiva durante 18 meses, quien supo ser finalista de Grand Slam en singles y campeona en tres oportunidades en dobles regresó a fines de 2025 dentro del circuito ITF, donde sería finalista. Tras esa buena performance, regresó a jugar un major en dobles, donde se quedó en las semifinales, a las puertas de un nuevo trofeo. Pero su camino no terminó en esa modalidad, ya que aún demuestra seguir siendo competitiva en individuales.
A nivel WTA 1000, Zvonareva no participaba desde Beijing 2024. Pero para encontrar su última victoria dentro de esta jerarquía hay que viajar hacia el Miami Open 2022. En ese torneo, donde también ingresó desde la qualy, llegó hasta la tercera ronda y supo eliminar a Misaki Doi y Tamara Zidansek.
Cabe resaltar que la rusa fue finalista en la primera edición de Doha, en la temporada 2008. En ese momento, era la N°27 del mundo y en el camino a la definición dejó atrás a preclasificadas como Dinara Safina, Sybille Bammer, e incluso a quien años más tarde sería campeona de Grand Slam, Li Na. Pero en el último partido no pudo batir a Maria Sharapova.
El camino de Zvonareva en Qatar 2026 seguirá en la segunda ronda. Allí se enfrentará ante la ganadora del duelo entre Marie Bouzkova y Victoria Mboko, décima preclasificada. En cualquiera de los dos casos, su próximo encuentro será un verdadero duelo generacional, ya que a la checa le saca 14 años mientras que a la canadiense 22.
