La apretada derrota contra Corea del Sur por las Qualifiers de la Copa Davis y el escándalo vivido en torneo a las amenazas en el Challenger de Rosario se convirtieron en los temas más comentados en el Argentina Open 2026. Justamente aquel que debería afrontar las preguntas sería el local Román Burruchaga (104°), uno de los jugadores involucrados, junto al español Nikolas Sánchez Izquierdo (274°), en la intimidación verbal a través de mensajes.
"Ojalá podamos encontrar alguna solución ante esto así podemos frenarlo. Lamentablemente son cosas que pasan y estamos bastante acostumbrados. Lo normalizamos pero no debería ser. En lo personal lo que me pasó el otro día no es lo que suele pasar, fue un poco más chocante y anormal", expresó el bonaerense, de 24 años, en conferencia de prensa, después de superar su estreno al vencer 6-2 y 6-4 al serbio Laslo Djere (91°), siguiendo la línea de su compatriota Juan Manuel Cerúndolo (80°).
En pos de esclaracer el asunto, aquel que escaló virtualmente al 98° puesto del ranking mundial ATP detalló: "Fue un poco distinto porque me llegaron varios mensajes. Tenían varios datos personales y sobre mi familia. Por eso dije que fue un poco más chocante y asustador. La verdad que cuando entré al partido tuve bastante contención de parte de la organización, de la directora del torneo, de mi equipo y de mi familia. Eso me tranquilizó un poco y por suerte pude jugar con normalidad".
"Por parte de la ATP no recibí ningún mensaje. Cuando sucedió todo esto hicimos la denuncia para que puedan cancelar las apuestas y estar un poco más tranquilo. A partir de ahí estuve custodiado el sábado y el domingo. Estuve en una sala haciendo la denuncia con los policías, hablando con la fiscalía por teléfono. Son cosas que no había vivido nunca, no se lo deseo a nadie. Fueron un poco estresante estos días pero por suerte ya pasó todo", confesó el dueño de tres títulos en el segundo nivel del circuito masculino.
Ya calmado y con la mente en su próximo compromiso, el hijo del exfutbolista Jorge Luis Burruchaga, campeón del mundo en México 1986, palpitó el duelo versus su coterráneo Tomás Etcheverry (53°), verdugo del qualy italiano Andrea Pellegrino (145°) en sets corridos: "Va a ser un partido muy duro. Ya hemos jugado varias veces, entrenado muchas veces también. Sin dudas voy a tener que jugar un partido muy bueno para ganarle, es un jugador muy duro. Voy a estar listo y ojalá pueda hacerlo de la mejor manera".
