El circuito está cambiando. Ahora, el torneo WTA de Austin ha implementado una iniciativa llamada "Don't Smile" (No sonrías), una sala de desahogo diseñada para que las tenistas puedan liberar su frustración en total privacidad.
Este espacio surge como respuesta a la presión constante que sufren las deportistas para mantener una imagen perfecta y amable ante el público y los medios de comunicación, tema que fue noticia en el Abierto de Australia.
A diferencia de lo que ocurre en la cancha, donde cualquier gesto de ira puede derivar en multas o críticas, esta habitación está completamente libre de cámaras. Allí, las jugadoras pueden gritar o expresar su rabia sin miedo a ser juzgadas o grabadas.
Este movimiento busca priorizar la salud mental y reconocer que la alta competición genera emociones intensas que necesitan una vía de escape segura. Al permitirles ser humanas lejos de los focos, el torneo espera reducir el estrés acumulado y combatir los prejuicios de género que suelen castigar más severamente las muestras de temperamento en el circuito femenino que en el masculino.
El nombre del proyecto es una crítica directa a la exigencia social de que las deportistas deben sonreír siempre, independientemente de la tensión del partido o del resultado.
La propuesta cobra especial relevancia tras la reciente polémica en Australia de este año. En Melbourne Park, la estrella Coco Gauff se vio envuelta en un momento de gran tensión al ser grabada destruyendo su raqueta repetidamente tras quedar eliminada en cuartos de final.
"No me gusta que la gente me vea así y me escondí en un lugar en el que creía que no habría cámaras", contaba Coco. Las imágenes se volvieron virales de inmediato, generando un intenso debate sobre la falta de espacios privados para que los deportistas procesen el fracaso y el agotamiento mental bajo una vigilancia constante.
Este incidente en Australia sirvió como catalizador para que Austin decidiera implementarlo, buscando evitar que las jugadoras sufran ese tipo de exposición pública en sus momentos de mayor vulnerabilidad. Será el puntapié inicial.
