Juan Ignacio Chela y Lleyton Hewitt protagonizaron una de las últimas grandes peleas en una cancha de tenis. Durante el Australian Open de la temporada 2005, el argentino y el local tuvieron un encontronazo con insultos y gestos, que derivó en una acción muy recordada del albiceleste: un escupitajo a su rival.
En diálogo con el medio Clank, el ex top 15 del mundo contó: "Creo que fue la única vez que no pude controlar mis emociones. Porque yo normalmente era estable, era muy tranquilo. Y empezamos a jugar y el partido se fue calentando, calentando, calentando. Me gritaba los puntos, puteaba. Y en un momento, me empiezo a calentar tanto que digo: 'Tengo que hacer algo´. Estaba desquiciado, estaba como para cagarme a trompadas. No me pasaba en la vida eso. Y tenía que hacer algo como para torearlo".
El relato de Chela continuó, donde reveló detalles de su accionar: "Lo primero que hago es tirarle un primer saque a él, que lo tuvo que esquivar. Directo a él. Yo ya estaba sacado. Y en el cambio de lado, ahí se me pegaron todos los caramelos y escupí en su dirección. No lo escupí a él. Imaginate el quilombo que se armó, cancha central de noche, del Abierto de Australia. Cuando reaccioné dije: 'Pará ¿Qué hice?´ Medio como que me bajonee. Y termino perdiendo el partido".
Después de esa derrota en la tercera ronda para el argentino, le tocó volver a enfrentar a Hewitt en el Australian Open del 2006. Y el recuerdo de la pelea anterior estaba a flor de piel. "Al año siguiente, nos toca de nuevo, segunda ronda creo que era, y ya me había ganado el año anterior. Me pongo dos sets a cero arriba, yo jugando muy bien, compitiendo a full. Dije: "Voy a entrar en modo zen, no entro en ninguna". Gané 6-2 en el cuarto y bueno, ahí festejé y me relajé. Para mí fue uno de los mejores triunfos de mi carrera, también por toda la historia, por todo lo que tenía atrás".
En total, Chela y Hewitt disputaron ocho partidos, donde el historial terminó quedando a favor del australiano por 5 a 3. El último encuentro que jugaron fue en el 2010, en Houston, donde Juan Ignacio se llevó la victoria por 6-4 y 6-3 y terminó consagrándose campeón ante Sam Querrey, siendo su anteúltimo trofeo ATP.
