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Peloteros cubanos no sienten presión de jugar en Miami

MIAMI -- Cuando se esperaba nerviosismo en jugadores y cuerpo de dirección del equipo Cuba en Miami, la frase "no hay presión ninguna" se escuchó reiteradamente entre los peloteros antillanos y su mentor Armando Johnson durante el primer entrenamiento abierto a los medios del equipo en el loan Depot Park, ubicado en la Pequeña Habana.

"Todos los partidos son importantes para mí. Yo pienso que pitchear en un juego Águilas (Cibaeñas)- (Tigres) Licey hay mucha presión también y ustedes vieron lo que pasó en Dominicana", dijo Roenis Elías, que no ganó el premio de mejor lanzador de la última temporada de la liga dominicana por que le faltó un inning para completar el número mínimo establecido por la Lidom.

Elías, un pitcher zurdo con experiencia de siete años en Grandes Ligas, fue anunciado por Armando Johnson como abridor del partido semifinal ante el vencedor del encuentro entre Venezuela y Estados Unidos de este sábado.

"Yo creo que presión no tengo", subrayó el pelotero que pertenece a la organización de los Chicago Cubs. "Simplemente, voy a salir a hacer mi trabajo, a gozar el juego".

Esta es la primera ocasión en que un equipo Cuba llega a Miami con peloteros profesionales activos en sus equipos de grandes ligas como Yoan Moncada y Luis Robert, quienes son titulares indiscutibles con los Chicago White Sox.

En la ciudad de Miami, capital del exilio cubano que se opone al gobierno de la Isla, hay sectores que consideran que este equipo representa a las autoridades comunistas que han dirigido la nación desde el triunfo de la Revolución de Fidel Castro en 1959. Hay otro sector importante que no lo ve así.

Desde que se conoció que Cuba jugaría en el estadio de la Pequeña Habana, se han hecho públicas convocatorias para protestar contra el Team Asere, algo que podría entorpecer el desempeño en el terreno.

Sin embargo, Alfredo Despaigne, la principal figura del equipo Cuba en los últimos 10 años, y que ha tenido un destacado desempeño en el béisbol japonés, donde ha conectado 184 jonrones en 9 temporadas, aseguró que no le preocupa lo que pase en las gradas.

"No, nos afecta. Eso es normal en el béisbol. Jugué por nueve años en Japón y había gente que nos apoyaba y gente que no todo el tiempo. Entonces, todo el mundo es libre de sentir y pensar y lo que quieran. No nos afectará en absoluto".

El lanzador Miguel Romero, ganador de dos de los tres éxitos de su selección y que ha lanzado 8.1 entradas sin carreras, con 12 ponches propinados, tampoco se mostró abrumado por el hipotético escenario hostil con el que tendrán que jugar el domingo a las 7:00 pm ET.

"Va a ser un juego complicado mañana, va a haber mucha fanaticada apoyando el equipo y mucha en contra, reconoció el pitcher de 28 años que pertenece a la organización de los Oakland Athletics. "Hay que jugar con esos dos factores y creo que va a ser una experiencia bonita".

Cuba disputó -y perdió ante Japón-- la final de la primera edición del torneo en 2006. Ahora regresa a una semifinal después de quedarse varados en segunda ronda en 2009, 2013 y 2017. Para lograrlo, dominaron el Grupo A, con sede en Taichung, Taiwán.

En el estadio Intercontinental de Taichung los cubanos empezaron con derrotas 2-4 ante Países Bajos y 3-6 frente a Italia. Luego vencieron a Panamá 13-4 y a Taiwán 7-1. Los cinco equipos de la llave terminaron con idéntico balance de 2-2, pero por el sistema de desempate Cuba terminó líder.

En la ronda de cuartos de final, la tropa dirigida por Armando Johnson sacó una victoria 4-3 sobre Australia, que le permitió hacer el viaje a los Estados Unidos.

"Nuestro objetivo era estar aquí (en Miami) y aquí estamos", comentó Johnson. "Los cuatro equipos (que lleguen a semis) merecen respeto. Los jugadores están enfocados en lo que tienen que hacer, que es jugar béisbol, y están enfocados en eso y van a hacer su mejor esfuerzo para que la multitud que está contra nosotros también disfrute de un buen juego".