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Rafael Devers, el rostro de unos Red Sox sin rumbo

El pelotero fue muy vocal con respecto a las frustraciones creadas por un invierno errático de parte de los propietarios del combinado de la ciudad de Boston.

Existe un viejo adagio que señala que “la ropa sucia se lava en casa”, lo que básicamente se traduce en que los problemas deben manejarse a lo interno, a puertas cerradas, para no mostrar al mundo las inconformidades que existen entre quienes están involucrados en el conflicto. Sin embargo, en algunas ocasiones lo correcto es tirar la precaución al viento y decir las cosas de frente, sin importar el escenario.

Eso fue lo que hizo Rafael Devers, antesalista de Boston Red Sox, durante una rueda de prensa celebrada el martes 20 de febrero durante los entrenamientos de su equipo, cuando por primera vez en su carrera, “Carita” demostró por qué es el rostro de la franquicia. En su alocución, Devers fue frontal y externó, visiblemente, lo frustrado que se sentía por el trabajo realizado por los propietarios del equipo en cuanto a obtener figuras de peso en la agencia libre o vía cambios.

Todo el mundo sabe lo que necesitamos (…) ellos (los propietarios) saben lo que necesitamos. Es sólo que hay algunas cosas que no puedo decir en voz alta, pero todos los que conocen la organización y conocen el juego saben lo que necesitamos”, dijo Devers a los medios a través de un intérprete.

Todos en esta organización quieren ganar. Nosotros (como jugadores) queremos ganar. Creo que necesitan hacer un ajuste para ayudarnos a ganar”, añadió.

Las palabras de Devers reflejan los sentimientos de frustración de una base de fanáticos que sienten que los Red Sox no han hecho lo suficiente como para mostrarse mejores de lo que han enseñado en los últimos dos años. Todavía con la memoria fresca de la forma en que Mookie Betts y Xander Bogaerts salieron del conjunto, los propietarios y la gerencia no han dado señales reales de que busquen competir en estos momentos, por lo que hace sentido que Devers, como líder del equipo, señalara que parecen estar más atentos al futuro que al presente.

Es probable que luego del embate de fanáticos en las actividades del equipo y en las redes sociales, los comentarios de Devers no sean del agrado de las altas esferas de los Red Sox, pero sí resonarán entre los jugadores, quienes parecen estar a bordo de lo dicho por Devers, si se toma en cuenta que el cerrador Kenley Jansen expresó similares frustraciones.

Solo el tiempo podrá decir cuáles serán las repercusiones de lo dicho por Devers, pero por lo pronto, se comportó como la voz de un grupo de peloteros que esperan más esfuerzo.