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AJ Preller optimista con el futuro de los Padres de San Diego

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El arduo trabajo de los Padres va dando resultados (2:44)

A.J.Preller, Gerente General de los Padres de San Diego habla sobre lo que se ha logrado en el equipo y los retos en lo adelante para llegar a ser contendores a la Serie Mundial (2:44)

ATLANTA -- Es muy probable que los Padres de San Diego del 2017 jueguen peor que los del 2016, que perdieron 94 partidos y terminaron en el último lugar de su división. Esa es la mala noticia. La buena: Después de la tormenta, sale el sol.

El vicepresidente ejecutivo y gerente general A.J. Preller y la novena de la Liga Nacional sabían exactamente lo que podían esperar cuando se embarcaron en el proyecto de reconstruir la franquicia desde sus cimientos para tratar de colocarse en posición de competir y, posiblemente, regresar a la Serie Mundial.

"Sabíamos que necesitábamos más talento en toda la organización y que en el proceso de conseguirlo, sufriríamos", dijo Preller a ESPN Digital en el fin de semana en Atlanta.

"Desde el primer día que me hicieron el gerente general sabía que necesitábamos fortalecer el reclutamiento. Eso nunca cambia. El año pasado tuvimos muchas selecciones en el sorteo, firmamos muchos latinos y adquirimos prospectos en cambios y cuando combinamos todo eso, nos da un sistema más fuerte", agregó.

Desde que fue firmado por los Padres en agosto del 2014, Preller, quien era un asistente del gerente general en los Vigilantes de Texas, realizó varios movimientos de jugadores establecidos por prospectos que catapultaron el sistema de desarrollo de los Padres de los últimos lugares a los primeros en Grandes Ligas.

Los lanzadores derechos Anderson Espinoza (#21) y Cal Quantrill (#23), el jardinero dominicano Manuel (#24), el jugador del cuadro quisqueyano Fernando Tatis Jr. (#47) y el pitcher zurdo cubano Adrián Morejón (#80) integraron la lista de los 100 mejores prospectos de Grandes Ligas para el 2017 que compila Keith Law en ESPN.com. En el ránking de organizaciones de Baseball America, San Diego saltó del puesto #25 en 2016 al #9 en 2017.

Pero desarrollar tiene su precio, especialmente en los primeros años del proyecto, cuando la mayoría de jugadores están en los niveles primarios y lejos de estar listos para jugar en las Grandes Ligas.

Con un roster que incluye tres jugadores seleccionados en el sorteo Regla 5 de diciembre y un promedio de 27 años, los Padres dividieron resultados en sus primeros 10 encuentros de la temporada, antes de ser barridos por los Bravos en el fin de semana, en la inauguración del nuevo SunTrust Park de Atlanta, para caer a 5-8. No es descabellado pensar que esta versión de los Padres podría igualar a la del 2008 que perdió 99 encuentros o incluso a la de 1993 que se apuntó 101 reveses.

Con su nómina de $34,6 millones -- incluyendo seis jugadores que comenzaron el año en lista de lesionados -- la más baja de Grandes Ligas, los Padres deben enfrentar en su división a los Dodgers de Los Angeles, los reyes del gasto con $188 millones en salario de jugadores; los Gigantes de San Francisco, #4 con $176,5; los Rockies de Colorado, #21 con $101,5, y los Diamondbacks de Arizona, #24 con $91.

"Sabíamos que necesitábamos más talento en toda la organización y que en el proceso de conseguirlo, sufriríamos. ... Desde el primer día que me hicieron el gerente general sabía que necesitábamos fortalecer el reclutamiento. Eso nunca cambia. El año pasado tuvimos muchas selecciones en el sorteo, firmamos muchos latinos y adquirimos prospectos en cambios y cuando combinamos todo eso, nos da un sistema más fuerte."

AJ Preller, gerente de los Padres de San Diego

Para poner en contexto el desnivel de la competencia, San Diego es el único club de MLB con un presupuesto inferior a los $60 millones. Los pitchers Clayton Kershaw, de los Dodgers; Zack Greinke, de Arizona, y David Price, de los Medias Rojas de Boston, devengan sueldos de $30 o más millones este año, cuando 11 jugadores ganarán $24 o más millones.

San Diego, que ha tenido récord negativo cada año desde el 2011, solamente ha jugado la postemporada en cinco ocasiones en 49 años de existencia y no disputa la Serie Mundial desde 1998. Junto a los Marineros de Seattle, Nacionales de Washington, Astros de Houston, Rockies de Colorado, Vigilantes de Texas, Rays de Tampa Bay y Cerveceros de Milwaukee, es una de las ocho franquicias de las ligas mayores que nunca han ganado un campeonato.

Pero el tiempo de los Padres podría venir pronto, aunque ni Preller ni nadie sabe exactamente cuando eso ocurrirá. No hay una ciencia exacta en ninguna área del béisbol, sobretodo cuando se habla del futuro de un jugador prospecto.

"Uno puede tener una idea de cuantos años necesita para determinados prospectos, pero cada jugador es un caso individual. Cuando firmas un pelotero [en el mercado internacional] en julio 2, estás pensando que si todo está correcto, quizás podrías tenerlo jugando en Grandes Ligas a los 20 años de edad", dijo Preller. "En Texas tuvimos buenos resultados y logramos poner un grupo en Grandes Ligas con menos años, pero cada caso es diferente", agregó.

"Para nosotros, el foco es tener un buen plan de desarrollo. Creo que hemos firmado los peloteros correctos, peloteros que son atléticos, buenos jugadores defensivos y los vamos a desarrollar", dijo Preller.

"Pienso que este año veremos el primer grupo con Margot, Hunter Renfroe, Austin Hedges, el pitcher Luis Perdomo y cada año veremos tres, cuatro o cinco nuevos y en dos o tres años tendremos un equipo completo", dijo.

Preller destacó especialmente a Margot, un jardinero central de 22 años que fue adquirido desde Boston junto al pitcher Logan Allen, el torpedero Javier Guerra y el intermedista venezolano Carlos Asuaje por el cerrador estrella Craig Kimbrel en el 2015. Margot, un genuino candidato al premio Novato del Año de la Liga Nacional, batea .269 (52-14) con tres jonrones, cuatron dobles, tres robos, seis carreras impulsadas y seis anotadas, jugando en todos los partidos del equipo.

"Nuestro departamento de evaluación siempre tuvo buenos reportes de Margot, antes y después del cambio. Los coaches sabían lo que podían esperar de ese muchacho", dijo. "Es un pelotero que conoce la zona, tiene poder para batear extrabases, mucha velocidad, gran fildeo, pero más importante, es un muchacho con una gran disposición y siempre está contento de jugar la pelota", dijo Preller.