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Los Padres buscan convertirse en el 'equipo de México'

En 1996, los Padres jugaron contra los Mets en un estadio de Monterrey a reventar. En este fin de semana los Padres se medirán a los Dodgers en la tercera serie de temporada regular de MLB en México. Stephen Dunn /Allsport

Pueden ver la versión en inglés de esta historia aquí.

TIJUANA - El campo Andrés Berumen en Otay es uno de los puntos de encuentro para los jóvenes beisbolistas tijuanenses. En esta tarde primaveral, niños de ocho y nueve años completan su práctica del día. Al término, su entrenador les pregunta cuál es su equipo favorito de Grandes Ligas.

"Los Padres de San Diego," dice uno de ellos, provocando un mar de risas.

¿Por qué no? Tijuana está a poco más de 18 millas (28 kilómetros) de Petco Park, hogar de los Padres en el otro lado de la frontera estadounidense.

"Los Doyers", dice otro niño ajustándose su gorra, la que le queda algo grande, y este, al igual que el aficionado de los Padres, es recibido con apoyo de sus compañeros.

No es sorpresa que los todopoderosos Dodgers de Los Angeles sean populares también en Tijuana. La lealtad parece dividida a partes iguales en esta zona. Los Padres, sus rivales al sur, quieren que este ya no sea el caso. Quieren aumentar su alcance y ganarse a la afición mexicana.

"Queremos ser el equipo de México", dijo Tom Seidler, el vicepresidente de asuntos militares y de la comunidad para los Padres, en entrevista con ESPN Digital. "Históricamente, ha habido un enfoque en Tijuana y Baja California. Pero queremos seguir creciendo".

Eso es precisamente lo que los Padres intentarán hacer, expandiendo su alcance para jugar béisbol en suelo mexicano. El viernes, los Padres abrirán una serie de tres partidos ante los Dodgers en Monterrey, un centro comercial y la tercera ciudad más grande de México, después de Ciudad de Méxifo y Guadalajara en la costa del Pacífico. Es la tercera vez que el equipo californiano juega en el estadio de béisbol de Monterrey, en la capital del estado mexicano de Nuevo León, es sede de partidos de temporada regular de Grandes Ligas. En 1996, se enfrentaron a los Mets de Nueva York, y tres años más tarde, en 1999, lo hicieron ante los Rockies de Colorado.

Además, los Padres recibieron a los Diablos Rojos de México, de la liga de verano, en el Petco Park en la pretemporada 2015. Un año más tarde, San Diego jugó dos partidos de exhibición en Ciudad México ante los Astros de Houston. En el aire enrarecido de la ciudad, a 7,380 pies sobre el nivel del mar, los equipos se combinaron para anotar 39 carreras en dos partidos.

Los Dodgers son solo un equipo que los Padres deberán superar no solo en el diamante, sino también en popularidad para alcanzar sus objetivos al sur de la frontera. Pero para convertirse en el equipo de México, los Padres tienen bastante tarea por delante.

De acuerdo a un estudio conducido por Major League Baseball, los Padres son apenas el octavo equipo más popular en México. Los Yankees de Nueva York están en primer lugar, mientras que los Dodgers son segundos y los Medias Rojas de Bosto son terceros. Los Cachorros, Astros, Gigantes y Azulejos, hogar de los lanzadores mexicanos Jaime García, Marco Estrada y Roberto Osuna, están delante de San Diego. La información fue sacada de la selección de los fanáticos mexicanos de su equipo favorito en la aplicación movil de MLB At Bat.

A lo largo de la historia de los Padres, el equipo ha buscado un acercamiento sólido con México. En 1997, el equipo renovó el Campo Andrés Berumen como parte de su programa de Estadios para Pequeños Padres. El diamante fue nombrado en honor a Berumen, el nativo de Tijuana que jugó para el equipo entre 1995 y 1996.

Además la organización fue la primera instalar una tienda oficial de un equipo de Grandes Ligas en México, en Tijuana entre 1996 y 2016. La tienda vendía boletos para los partidos de los Padres, además de mercancía, e incluso operaban autobuses para ir al Petco Park. La misma fue cerrada para dar paso a una sociedad con el equipo de los Toros de Tijuana, de la Liga Mexicana de Béisbol de verano, que luego se convirtió en la tienda oficial para la mercancía de los Padres en Tijuana.

Además, el multimillonario mexicano Alfredo Harp es accionista minoritario de los Padres, ya que compró acciones del equipo en 2012.. Harp Helú, fanático del béisbol por toda su vida, fue el único dueño de los Diablos Rojos de México desde 1994, y se cree que es el único nacido en México que es miembro de un grupo de dueños de un equipo de Grandes Ligas. (El dueño de los Angelinos de Los Angeles, Arte Moreno, es mexicoamericano).

Pese a que los Padres es el equipo con mayor cercanía fíisica a México, los Dodgers son más populares en gran parte por ser el club con el que militó el lanzador mexicano, Fernando Valenzuela, durante una década.

"Yo me hice aficionado de los Dodgers por Fernando, como muchos niños de la época", dijo Óscar Robles, ex jugador del cuadro de los Dodgers y los Padres entre 2005 y 2007, y además nativo de Tijuana, en entrevista para ESPN Digital. "Desde que yo era niño ese era mi sueño, jugar en el equipo de Fernando".

La carrrera de una década de Valenzuela con los Dodgers tuvo su mejor momento en 1981. En esta temporada ganó el premio de Novato del Año, así como el Cy Young, otorgado al mejor lanzador de la temporada, en una campaña en la que los Dodgers ganaron la Serie Mundial ante los Yankees de Nueva York. Sus grandes actuaciones desataron la "Fernandomanía", y la atención crecía alrededor de sus aperturas.

"Ningún jugador creó más aficionados nuevos al béisbol que Fernando", dijo Jaime Jarrín, el legendario cronista en español de los Dodgers. "Hubo gente en México, Centroamérica y Sudamérica que se hicieron aficionados de los Dodgers por él".

Hacia el final de su carrera, Valenzuela jugó con los Padres entre 1995 y 1997, y ganó el primer juego de temporada regular en la historia disputado en México. 'El Toro' lanzó seis entradas en blanco y hasta pegó un jonrón en la victoria de 15-10 sobre los Mets el 16 de agosto de 1996. Además, Valenzuela fue invitado a efectuar el primer lanzamiento del juego ante el beneplácito de la afición del Estadio de Béisbol Monterrey.

"En México, Fernando es el nombre y el talento trascendental", dijo Seidler. "Los Padres comparten un pedazo de su historia, pero la Fernandomanía fue con los Dodgers. Queremos tener algo así en el futuro".

Algunos jugadores de los Padres en las fincas podrían potencialmente llamar la atención de los fanáticos en México. Uno de ellos es Luis Urías, de 21 años, nacido en Sonora -- el mismo estado donde nació Valenzuela -- y quien fue seleccionado el segundo mejor prospecto rumbo a Grandes Ligas en su posición, la segunda base.

Urías comenzó la temporada en El Paso (AAA), abriendo la puerta para ser ascendido al equipo grande en algún punto de esta temporada. Más abajo en las fincas está el jardinero Tirso Ornelas, de 18 años y nativo de Tijuana, quien en la actualidad milita en el equipo de los Fort Wayne TinCaps en Clase A.

"Creo que es muy importante para los Padres tener jugadores mexicanos para que la gente los identifique", dijo Robles.

Urías y Ornelas aún no llegan a Grandes Ligas, pero los Padres ya presumen a un pelotero mexicano que la rompe en el nivel más alto, el antesalista Christian Villanueva, quien ha impresionado a los fanáticos de los Padres y a la gerencia con su actuación en lo que va de temporada.

Villanueva, de 26 años, fue el Novato del Año en la Liga Nacional en el mes de abril. Villanueva batea para .338, con ocho jonrones y 19 remolcadas durante el mes, y lideró a todos los novatos en hits, impulsadas, promedio de bateo, porcentaje de embasamiento, slugging, carreras anotadas y total de bases.

"En Christian, si tenemos a un jugador que logra que los fanáticos se pongan a ver béisbol -- eso es grandioso", dijo Seidler. "Lo queremos a él en uniforme de los Padres, y eso es tremendo para el juego en México".

Villanueva, quien llegó a ser mencionado en la lista de los 100 mejores prospectos con los Cachorros, se quedó atrás en las fincas de esa organización detrás de Kris Bryant. Al ser cambiado a los Padres, el nativo de Guadalajara finalmente tecibió la oportunidad de jugar en Grandes Ligas tras ocho temporadas en las menores al ser subido en septiembre de 2017.

"Es algo realmente especial", dijo Villanueva dijo en entrevista telefónica con ESPN Digital. "Al mismo tiempo, uno piensa en lo que viene luego, y como encontrar la forma de mantenerme (en las mayores) por largo tiempo".

El antesalista ya está siendo mercadeado como uno de los jugadores a observar en la venidera serie en Monterrey.

"Estoy contento de ser reconocido por tanta gente (en México)", dijo Villanueva. "He trabajado muy duro y Dios me está recompensando muy bien".

Pese al hecho que el nativo de Arizona Alex Verdugo de los Dodgers representó a México en el Clásico Mundial de Béisbol en 2017, Villanueva es el único jugador nacido en México en ambas plantillas. Su actuación hasta ahora significa que será quien más llame la atención en Monterrey.

Y pese a Seidler y los Padres no esperan un nivel de emoción por Villanueva comparable al de Valenzuela y la Fernandomanía, se espera que sirva para que el equipo comience a llamar más la atención a los aficionados mexicanos.

"Esperamos que los partidos sean emocionantes y competitivos", dijo Seidler. "Sería grandioso si Villanueva logra un gran hit y emociona a los fanáticos allá. Pienso que sería realmente emocionante para nosotros, cualquier cosa que haga que crezca nuestra base de fanáticos es bueno".

Luego del anuncio de Grandes Ligas que tendrá partidos en México a partir de esta temporada cada año hasta el 2021, Seidler y los Padres esperan ser parte constante de los duelos a disputarse en el país.

"Si podemos ser parte de esos juegos en México, sin importar donde se jueguen: Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, eso sería tremendo."