Al HorfordMichael Hickey/US PresswireAl Horford espera poder marcar el camino de la remontada para los Hawks

Cuatro partidos, cuatro cupos disponibles a las semifinales de las respectivas conferencias. Eso es lo que hay en juego esta noche en los playoffs de la NBA, a los que se podría decir que les falta algo de suspenso con dos series que terminaron 4-0 y seis que van 3-1 y podrían acabar en las próximas 48 horas.

Este martes veremos cuatro choques con distintos ingredientes pero el mismo concepto vital: Ganar o irse a casa. La pregunta del millón es cuál de todos ellos podrá lograrlo: ¿Serán los Denver Nuggets en Los Angeles frente a los Lakers? ¿Los Bulls diezmados frente a los Philadephia 76ers? ¿O quizás el Orlando Magic frente a unos Indiana Pacers enrachados?

Puede ser, pero sí tendría que apostar por uno de los cuatro lo haría por los Atlanta Hawks, un equipo que comenzó su serie contra los Boston Celtics ganando el primer juego con autoridad pero luego fue perdiendo su identidad y confianza poco a poco hasta parecer unos zombis en la paliza que los Celtics les otorgaron el domingo por 101-79.

Sin embargo, no todo está perdido para el conjunto del sur de los Estados Unidos, ya que los Hawks son el único equipo de los que están en desventaja que tendrá el privilegio de jugar frente a su gente, algo que debería renovar las energías de un conjunto que debería estar furioso y con el orgullo herido.

Los Hawks jamás han llegado a las Finales de la Conferencia Este en su historia y tampoco han estado cerca de lograrlo recientemente a pesar de que esta sea su quinta temporada consecutiva en la postemporada. Es más, la gente ve a Atlanta perdiendo 3-1 en la serie y errándose volcadas ridículas como la de Josh Smith en el segundo juego de la serie y dice "¿Qué esperabas? Son los Hawks".

Esta es la primera de tres oportunidades que el conjunto de Larry Drew tendrá para revertir esa imagen y demostrar que no son simplemente un equipo formidable en la temporada regular que se achica en los momentos clave. Sin embargo, tampoco hay que olvidar que Boston posee la experiencia necesaria para liquidar la serie en un partido que tendrá las siguientes claves.


1. El efecto de Al Horford

El jugador oriundo de la Republica Dominicana aprobó su primer gran examen domingo en términos de salud el domingo durante su regreso a la cancha tras cuatro meses de inactividad por lesión. Horford aportó 12 puntos y cinco rebotes en 20 minutos como suplente pero no pudo hacer mucho para evitar la paliza propinada por los Celtics. Lo más importante para los Hawks a corto y largo plazo es que Drew afirmó que el pivote de 25 años se sentía bien y que no hubo señal alguna de un posible resentimiento de la lesión en su pectoral.

Ahora habrá que ver cuál será el efecto de un Horford que obviamente todavía no está al 100% en el quinto partido de la serie. Eso sí, todo Atlanta sabe que un Horford al 60 o 70% puede ofrecer tanto o más que cualquier pivote ordinario en la misma situación. Su corazón y su garra habituales van a estar presentes, pero enfrentarse a un Kevin Garnett que luce formidable no le va a ser nada fácil.

Paul Pierce
Jim Davis/The Boston Globe via Getty ImagesPierce ha sido un factor clave para Boston y también se divierte un poco con sus festejos

2. Paul Pierce anda imparable

Hay muy pocos jugadores que tienen el privilegio de poder ser definidos como un verdadero Celtic, el fiel reflejo de lo que representa la franquicia. Pierce es uno de ellos, y el alero adorado por todo Boston nos demostró porque el domingo al anotar 24 puntos en 17 minutos a pesar de tener una rodilla maltrecha y solo intentar un tiro libre en todo el partido.

Pierce es un jugador formidable que a los 34 años de edad suplanta a la agilidad que el tiempo le ha quitado con una manera tan sutil y a su vez tan efectiva de estar en el lugar correcto y en el momento preciso para encestar una canasta clave.

El tipo es capaz de jugar en una pierna con tal de ganar y sacarlo de la cancha es casi imposible si el partido está peleado, ya que Pierce promedió 44.3 minutos en cancha durante los primeros tres encuentros de la serie, decididos por nueve puntos o menos.

Pase lo que pase esta noche, lo único que está prácticamente garantizado es que Paul Pierce va a influenciar el resultado del partido de una u otra manera y que toda la NBA sabrá cuál es "La Verdad" cada vez que Pierce ataque la canasta durante el partido.

Joe Johnson, Marquis Daniels
Scott Cunningham/NBAE/Getty ImagesJoe Johnson neutralizado por la defensa de Boston, una postal de la serie hasta ahora.

3. El bajón pronunciado de Joe Johnson

Johnson apuntala a los Hawks en el rubro de puntos (17.3) y robos (1.3) durante esta postemporada hasta ahora, pero las estadísticas globales no están contando toda la historia de una "estrella" de 30 años que no termina de justificar los más de 18 millones de dólares que cobró este año.

La precepción sobre Johnson, equivocada o no, es la de un jugador que gana más dinero que LeBron James y Dwyane Wade pero que no está ni cerca de llegar a la altura de una superestrella que logre cambiar el rumbo de un partido, mucho menos de una serie. O sea, básicamente lo opuesto a Pierce.

Sus nueve puntos producto de cuatro de ocho tiros de campo encestados y apenas dos tiros libres intentados en 31 minutos terminaron de poner a su carácter como jugador bajo la lupa y desde ese entonces las últimas 48 horas han sido una avalancha de críticas constantes para Johnson.

Sin embargo, lo bueno del deporte es que siempre te da una nueva oportunidad para redimirte, y que mejor oportunidad para Johnson que romperla esta noche y guiar a los Hawks a una victoria que los mantenga con vida. Quizás eso no sea suficiente para acallar todas las dudas sobre su valor como pilar de una franquicia, pero sí sería un gran primer paso para comenzar a dejarlas atrás de una buena vez.

Celtics
David Butler II/US PresswireLa defensa en equipo es el secreto de la victoria para los Celtics

4. La defensa asfixiante de los Celtics

Los Hawks promediaron 96.6 unidades durante la temporada regular, ese promedio los estaría dando a ellos una ventaja de tres juegos a uno en la serie. Sin embargo, Atlanta no ha podido anotar más de 84 puntos en la serie hasta ahora y todas sus avenidas ofensivas parecen estar clausuradas por una defensa endemoniada de los Celtics que fue la segunda mejor de la NBA durante la temporada regular y probablemente sea la mejor de todas en esta postemporada hoy por hoy.

El primer obstáculo es Rajon Rondo y su presión constante, por algo el base de los Celtics fue el líder indiscutido de la NBA en robos durante la temporada regular con un promedio de 3.67 por encuentro. Luego si pasas a Rondo te encuentras con Avery Bradley, el escolta que sabe frustrar a cualquiera y es prácticamente impasable. Si logras sortear ese obstáculo te topas con Pierce, el encargado de marcar al mejor jugador del equipo rival, y por último tienes a Brandon Bass y Garnett resguardando la zona pintada con su ya conocida intensidad que está al borde de la locura.

Todos estos ingredientes combinados en una sola receta han sido el secreto del éxito para Boston durante esta serie y es lo que lo hace ilusionarse con volver a las Finales este año.

Predicción: Hawks 86-Celtics 83. Al Horford domina los rebotes y la defensa de Atlanta mantiene a los Celtics a raya para descontar y forzar un sexto juego en Boston.

Spurs/JazzSoobum Im/US PresswireTony Parker y los Spurs buscan liquidar la serie ante el Jazz en Utah

Los playoffs de la NBA acaban de comenzar, aunque seguramente a más de uno ya le debe parecer que empezaron hace dos meses ya. Para aquellos que hayan pasado el fin de semana haciendo algo que no incluya ver básquet por la tele, internet, IPAD o IPhone, la NBA va a tener a un nuevo campeón. El Oklahoma City Thunder se convirtió en el primer clasificado a la segunda ronda al barrer nada menos que a los Dallas Mavericks, los defensores del anillo que no fueron nada parecidos al equipo que supo arrasar la postemporada pasada.

El Thunder fue el único equipo que supo avanzar invicto a la siguiente fase, y eso significa que esta semana va a estar repleta de partidos llenos de suspenso y drama que definirán legados y le pondrán los pelos de punta a más de uno.

Este lunes todas las miradas estarán puestas en San Antonio y Los Angeles, ya que el Jazz debe ganar sí o sí para evitar que los Spurs de Manu Ginóbili saquen la escoba y los Clippers esperan aprovechar su localía para poner a los Memphis Grizzlies contra las cuerdas.

El Jazz no parece tener muchas esperanzas que digamos, ya que ningún equipo en la historia de la NBA ha remontado un 0-3 en la serie, pero su objetivo es demostrar que todavía posee un pulso y no ser barrido frente a su gente. Eso no será tan fácil, ya que San Antonio parece estar un escalón más arriba y ha ganado los tres primeros partidos entre ambos por 12 puntos o más.

El caso de los Grizzlies es muy distinto, ya que sus dos derrotas han sido por un punto e incluyeron momentos cruciales que desmoralizarían a cualquiera. ¿Podrán Rudy Gay y compañía tener la fortaleza mental necesaria para empatar la serie? Esa es una de las preguntas que nos hacemos mientras repasamos las claves de cada encuentro a continuación.


Jazz (0)- Spurs (3). 8:00 p.m. ET.

1. ¿Adónde se fueron los gigantes de Utah?

No es ningún secreto que uno de los factores más evidentes de la serie antes de su inicio era la ventaja del Jazz sobre unos Spurs vulnerables en la zona pintada. El monstruo de tres cabezas de Al Jefferson, Derrick Favors y Millsap debía hacer pedazos a un Tim Duncan que está viejo, un Boris Diaw que comió demasiados Big Macs y un Thiago Splitter al que le falta para llegar a ser dominante.

Bueno, veamos, Jefferson está haciendo un trabajo aceptable con un promedio de 15.6 puntos y un 46% de efectividad en tiros de campo en esta serie. Sin embargo, el Jazz no ha podido competir, mucho menos soñar con ganarle, a su oponente porque Millsap ha anotado nueve unidades en los últimos dos encuentros y Favors ha encestado apenas un 39% de sus intentos como recambio desde el banco de suplentes. Si ellos dos no se despiertan, las esperanzas del Jazz de ganar aunque sea un juego serán prácticamente nulas.

2. Los Spurs deben mantener la intensidad

Los Spurs deberían haber aprendido una valiosa lección sí vieron el choque entre el Miami Heat y los New York Knicks este domingo. Nunca pero nunca saques el pie del acelerador y no le des ni la más mínima esperanza a tu rival de que puede derrotarte, ya que eso prolonga la serie e incrementa las posibilidades de que alguien importante se lesione.

El Entrenador del Año Gregg Popovich probablemente sabe esto mejor que nadie con su equipo repleto de veteranos y les va a decir a sus jugadores que esta es la noche para dar el golpe de nocaut y que no hay necesidad de que la serie vuelva a San Antonio.

Eso no será ningún picnic, ya que vale la pena recordar que los Spurs poseen una marca de 3-16 en sus últimos 19 juegos como visitante en la postemporada y que el Jazz jamás ha perdido cuatro partidos seguidos en casa durante su larga y rica historia (arrastra una racha de tres caídas seguidas hasta ahora).

Predicción: Jazz 95-Spurs 106. San Antonio arrolla a Devin Harris y compañía desde el principio y se convierte en el segundo integrante de la Conferencia Oeste en la segunda ronda de los playoffs.


Clippers (2) - Grizzlies (1). 10:30 p.m. ET.

1. Chris Paul (LAC) vs. Rudy Gay (MEM)

Estos dos cracks son los respectivos cerebros de sus equipos. Paul es un base, Gay es un alero, pero todo lo que sucede en ofensiva tanto para los Clippers como los Grizzlies es premeditado y creado por dos jugadores que no ocupan la misma posición pero poseen la misma capacidad de crear una jugada espectacular desde donde antes solo parecía haber obstáculos impasables.

Según ESPN Stats and Info, Paul tuvo 24 puntos y 11 asistencias en el tercer juego de la serie y podría hacer historia este lunes al convertirse en el primer jugador de los Clippers en 25 años en acumular más de 20 puntos y 10 asistencias en partidos consecutivos de los playoffs. Hay una estadística que me molesta pero que vale la pena mencionar, ya que CP3 ha perdido las últimas dos series que su equipo iba ganando por 2-1.

Me molesta porque cada año es distinto y es como la estadística que dice que los equipos que van ganando por 2-1 han clasificado a la siguiente ronda el 82% de las veces. Son estadísticas que sirven como curiosidad pero no dan ninguna pauta sobre nada.

Gay, por su parte, promedia 21.3 puntos por partido durante esta serie pero no ha tomado más de 13 tiros en ninguno de los últimos dos juegos. Es hora de que Gay de su próximo paso como estrella y domine a su rival en territorio hostil con un rendimiento tan dominante como incuestionable que le permita empatar la serie a los Grizzlies.

Blake GriffinAndrew D. Bernstein/NBAE/Getty Images"Soy Superman...". Blake Griffin será titular esta noche ante los Grizzlies en Los Angeles.

2. El efecto psicológico

Al principio de esta columna mencionaba la fortaleza mental de los Grizzlies como aspecto vital del choque de esta noche, el más importante de todos sin lugar a dudas. El conjunto de Lionel Hollins se levantó de la lona tras el colapso histórico del primer encuentro cuando desperdiciaron una ventaja de 24 puntos cuando quedaban apenas ocho minutos para terminar perdiendo por uno.

Memphis tendrá el gran desafío de volver a recuperarse esta noche tras perder el tercer juego de una manera similarmente agónica el sábado. Los Grizzlies vieron como una ventaja de seis puntos con cuatro minutos y medio por jugar se les escurría entre las manos y un triple de Gay en la chicharra se quedaba corto para terminar masticando bronca y perder por 87-86.

Los Clippers tendrán que salir dispuestos a arrasar a su rival y evitar tener que ejecutar una remontada impresionante para ganar el partido. El gran interrogante será si la presión y el entusiasmo de un Staples Center expectante le jugará a favor o en contra a un equipo que todavía no está acostumbrado a este tipo de situaciones.

Predicción: Clippers 100-Memphis 102. Gay se destapa con 25 puntos o más y Zach Randolph y Marc Gasol le ganan el duelo de gigantes a DeAndre Jordan y Blake Griffin para igualar una serie que recién acaba de ponerse buena.

Luol DengDennis Wierzbicki/US PresswireLuol Deng y Andre Iguodala serán dos componentes clave del juego de esta noche

Los Chicago Bulls podrán ser el primer cabeza de serie en los playoffs de la Conferencia Este, pero hoy por hoy el equipo al que varios endiosaron y supo ser uno de solo dos en toda la NBA en ganar 50 partidos durante la temporada regular se ha convertido en un simple mortal desde que Derrick Rose se rompió los ligamentos sobre el final del primer juego de la serie contra los Philafdelphia 76ers.

Los Bulls cayeron derrotados en el siguiente encuentro por un contundente 102-92 en su propia casa y por ahora perdieron la ventaja de definir como locales, posicionándose de esta manera para ser el primer número uno de la Conferencia Este en caer ante el octavo desde que el Miami Heat se vio sorprendido por los New York Knicks en 1999.

Los número uno del Este poseen una marca combinada de 43-14 en la primera ronda de los playoffs desde ese entonces y han barrido a su oponente en tres oportunidades. La serie entre los Bulls y los Sixers recién va 1-1, pero el parcial de 62-37 a favor de los Sixers en la segunda mitad del juego del martes da la sensación de que Philadelphia encontró el punto débil de Chicago y que tiene las armas suficientes para aprovechase de el tres veces más.

Los Bulls pueden, no, mejor dicho deben demostrar hoy mismo que la lesión de Rose no fue una sentencia de muerte y que poseen las variantes necesarias para sobreponerse a un rival que tampoco cuenta con ninguna superestrella pero que sí tiene la confianza por las nubes.

En este momento no importa si Chicago tuvo una marca de 18-9 sin su jugador más valioso durante la temporada regular, los playoffs son un monstruo completamente distinto que expone las limitaciones de aquellos que no están a la altura de las circunstancias. La pregunta del millón es cual de los dos ganará las batallas individuales que repasamos a continuación.


1. Luol Deng (CHI) vs. Andre Iguodala (PHI)

Deng e Iguodala son dos jugadores muy similares, ya que son dos defensores muy sólidos capaces de anular al mejor jugador del otro equipo. En este caso, ellos dos son las figuras de sus respectivos conjuntos y se anularon mutuamente en ofensiva durante el segundo juego de la serie.

El alero de los Bulls tuvo una noche para el olvido con ocho puntos y tres sobre 12 tiros de campo, mientras que Iguodala tampoco sobresalió con 11 puntos y cinco de 12 canastas encestadas. Sin embargo, Iguodala tuvo un efecto mucho más positivo en su equipo ya que Philadelphia tuvo una ventaja de 15 puntos con él en la cancha, mientras que el +/- de Deng fue de -15. ¿Casualidad? No lo creo.

El alero sudanés carga con mucha más responsabilidad y tiene menos variantes a su disposición que Iguodala, pero eso importa poco y nada esta noche. Deng debe ser el líder indiscutido de los Bulls y tomar las riendas del partido como nunca en su vida para evitar que Chicago se vea en aprietos.

Ventaja: Iguodala.


2. Carlos Boozer/Joakim Noah (CHI) vs. Elton Brand/Spencer Hawes (PHI)

O mejor dicho, la batalla de los rebotes. Los Bulls no tienen ninguna excusa para perderla como lo hicieron el martes por 38-32, ya que después de todo fueron el mejor equipo de la liga en este rubro durante toda la temporada. Los 76ers no son ningunos troncos y estuvieron entre los mejores 10, pero en los papeles Noah y Boozer son mucho más versátiles que Brand y Hawes.

Los gigantes de los Bulls deben compensar por la falta de eficacia de su equipo eh ataque consiguiendo la mayor cantidad de segundas oportunidades posibles, mientras que Brand debe ser eficiente con sus lntentos desde el perímetro y Hawes debe establecerse como presencia impasable en defensa.

Ventaja: Boozer/Noah.


3. Rip Hamilton (CHI) vs. Evan Turner (PHI)

Me acuerdo de cuando Rip estaba en su mejor momento a principios de la década pasada con los Detroit Pistons y cuanto lo admiraba por la manera en que volvía loco a Dwyane Wade, Manu Ginóbili y muchos otros al correr sin cesar a través de cortinas provistas por sus compañeros que no solo lo dejaban libre para encestar, sino que también hacia pedazos a la resistencia de aquel que tenga el "placer" de perseguirlo y estrellarse constantemente contra Antonio McDyess o Ben Wallace.

Lamentablemente, Hamilton está lejos de ser aquel jugador hoy en día. Rip tuvo un buen primer partido de la serie con 19 puntos en 27 minutos, pero la ausencia de Rose lo forzó a hacer más en el segundo juego y el no estuvo a la altura de las circunstancias, anotando apenas 10 puntos durante sus 22 minutos en cancha. Los Bulls necesitan que vuelva la mejor versión de Rip para no sufrir más de la cuenta.

Turner, por su parte, ha madurado muchísimo en su segundo año como jugador salido de la Universidad de Ohio State. El escolta de los Sixers ya no es el novato inmaduro que deambulaba por la cancha el año pasado y fue una amenaza constante como titular el martes. Turner acumuló 19 unidades, siete rebotes y seis asistencias en 42 minutos y fue absolutamente vital en la remontada de los Sixers en el segundo tiempo.

Estos son los frutos del arduo trabajo de un jugador joven que se dio cuenta que en la NBA no alcanza solamente con ser habilidoso y le agregó inteligencia y visión a su juego para convertirse en un jugador mucho más completo e indispensable para Doug Collins.

Ventaja: Turner.


4. C.J. Watson/John Lucas (CHI) vs. Jrue Holliday/Lou Williams (PHI)

Watson y Lucas son los reemplazantes naturales de Rose como base y tuvieron una temporada regular más que aceptable como tales, pero lamentablemente para los Bulls se vieron devorados por el monstruo de dos cabezas de los Sixers bajo la presión brutal de la postemporada.

Holliday es el armador titular de los Sixers, pero Williams también juega una porción importante de minutos y entre los dos lograron anotar 46 puntos con una efectividad de un 67% (19/28) para abrumar a los Bulls el martes por la noche.

Watson y Lucas, por su parte, tuvieron un partido decente. Lucas en particular contribuyó a la causa con 15 unidades y Watson tuvo 12, pero eso no fue suficiente para evitar la caída de su equipo.

Reemplazar al MVP vigente de la NBA es una misión prácticamente imposible y se vuelve todavía más difícil cuando se tiene a no solo uno, sino dos bases que son capaces tanto de anotar como de distribuir en Holliday y Williams.

Ventaja: Holliday/Williams.


5. El coyote y el correcaminos

El gran secreto de la victoria de los Sixers en el segundo juego de la serie fue que superaron al conjunto dirigido por Tom Thibodeau por 42-21 en puntos en transición. Básicamente, cada intento errado por Chicago en la segunda mitad era una invitación para que los jugadores de Philadelphia salgan disparados como cohetes y consigan canastas fáciles del otro lado de la cancha.

Esto no fue tan así en el juego inaugural de la serie, cuando el 51 por ciento de efectividad de los Bulls en tiros de campo limitó a su rival a apenas 17 puntos en transición. Queda por verse cuál de los prevalecerá en ese aspecto esta noche, aunque dudo que la mejor defensa de la NBA sea vulnerada de esa manera dos veces consecutiva.

Ventaja: Bulls.

Predicción: 76ers 89-Bulls 86 Los Sixers siguen en la cresta de la ola y se respaldan en su defensa y variantes ofensivas para ponerse 2-1 arriba en la serie al mejor de siete.

Dwyane Wade Issac Baldizon/NBAE/Getty ImagesTyson Chandelr intentará detener a Dwyane Wade en un partido clave para ambos equipos

Miami Heat. New York Knicks. Tercer juego de la serie. ¿Hace falta decir más? Este jueves es el momento de la verdad para unos Knicks diezmados que corren el riesgo bien real de excavarse un hoyo del que ningún equipo en la historia de la NBA ha podido salir en la historia de la liga. Los únicos que siquiera se acercaron a concretar dicha hazaña fueron los Knicks en 1951, los Denver Nuggets en 1994 y los Portland Trail Blazers en el el 2003, pero todos ellos terminaron cayendo en el séptimo y definitivo partido.

El Heat, por su parte, sabe que tiene a su oponente contra las cuerdas y quiere asestarle el golpe de nocaut para no darle vida a un rival que puede ser sumamente peligroso si le das aunque sea una pequeña oportunidad de pensar que todavía puede remontar el asunto.

El conjunto de Erik Spoelstra sabe que 15 de los 16 equipos que están en los playoffs tienen algún tipo de excusa por la cual no podrían salir campeones esta temporada, pero no el Heat. El super trio de Dwyane Wade, LeBron James y Chris Bosh fue constituido con el objetivo de crear una dinastía que gane títulos múltiples, o como diría James "Ni cinco, ni seis, ni siete...". Es por eso que le es imperativo liquidar la serie lo antes posible para ahorrarse dolores de cabeza y continuar su marcha hacia el anillo tan ansiado.

A continuación, repasaremos las tres claves de un encuentro que se convertirá en el centro del universo del básquetbol una vez que den el salto inicial. Quizás por eso también es apropiado que el partido se juegue en Nueva York, la ciudad que se cree el centro del universo.

Tyson Chandler
AP Photo/Lynne Sladky

1. La ausencia de Amar'e Stoudemire

Amar'e, querido, sos un gran jugador y marcás la diferencia con tu versatilidad en ofensiva, ¿pero me podés explicar en que estabas pensando el lunes cuando te lesionaste la mano izquierda al pegarle al vidrio que contenía un matafuegos? "Yo no esperaba lesionarme en un millón de años" Stoudemire le dijo al diario New York Times. "¿Quién se querría lesionar en los playoffs?".

Buena pregunta Amar'e. Ahora te quedaste afuera del partido más importante de la temporada para tu equipo por haber visto demasiadas películas de Hollywood y pensar que expresar tu impotencia de esa manera iba a "hacer algo de ruido". ¿Dónde estaba su doble para las escenas de acción cuando se lo necesitaba? Recomiendo el yoga para la próxima.

Ahora los Knicks deben arreglárselas para derrotar a la cuarta mejor defensa de la NBA durante la temporada regular, la misma que los limitó a 67 puntos en el primer juego de la serie con Stoudemire en la cancha, sin su segundo máximo anotador y rebotero.

Su reemplazante más probable será Jared Jeffries, un jugador limitado que promedia 4.4 puntos y 3.9 rebotes por partido. Eso significa que hoy, más que nunca, Carmelo Anthony será el encargado de darle vida a una ofensiva que no parece tener las variantes necesarias para hacer el daño necesario para ganar.

Chris Bosh
AP Photo/Wilfredo LeeBosh podría no jugar esta noche por el nacimiento de su hijo

2. ¿Jugará Chris Bosh?

Mientras los Knicks se preparan para encarar el choque de este jueves con la certeza de que no podrán contar con su ala pivote estrella, el Heat todavía no sabe si Chris Bosh dirá presente en el partido de esta noche.

Bosh no está lesionado ni le pegó a un matafuegos, simplemente se tomó un avión privado de vuelta a Miami durante la madrugada del jueves para poder estar junto a su esposa Adrienne en la víspera del nacimiento de su hijo.

El Heat no ha descartado que Bosh regrese a tiempo para jugar, aunque si el ala pivote de 28 años no puede lograrlo lo más probable es que Mike Miller lo reemplace y Udonis Haslem tome su lugar en la zona pintada.


3. Madison Square Garden: ¿Hogar, dulce hogar?

Generalmente volver a casa para remontar una desventaja de 2-0 es lo ideal para el equipo perseguidor, pero en el caso de los Knicks el mítico Madison Square Garden ha sido un lugar hostil en el que la suerte no ha estado de su lado.

El conjunto neoyorquino ha perdido 12 encuentros al hilo en los playoffs y no gana como local en la postemporada desde el 22 de abril del 2001, cuando Carmelo Anthony todavía estaba en la secundaria, Baron Davis era considerado un base prometedor a los 22 años con los entonces llamados Charlotte Hornets y George Bush recién había comenzado su primer mandato como presidente de los Estados Unidos.

Lo que empeora las cosas todavía más para los Knicks es que a LeBron y Wade les encanta jugar en la denominada meca del deporte. El escolta de 30 años ha dicho que Nueva York es su lugar preferido para jugar después de Miami y promedia 27.3 puntos en sus visitas al MSG. James, por su parte, ha tenido actuaciones legendarias en el Garden durante su carrera y posee un promedio de 29.9 puntos allí.

Ah, por cierto, el Heat derrotó a los Knicks por 93-85 en su última visita a la Gran Manzana el 15 de abril de este año con 29 unidades de LeBron y 28 de Wade . Carmelo, por su parte, tuvo la mitad de los puntos de su equipo con 42.

Predicción: Heat 90-Knicks 87. Los Knicks no van a bajar los brazos fácilmente, pero aun si la ausencia de Bosh compensa a la de Stoudemire, dos cabezas son mejores que una. O sea, LeBron y Wade vuelven a unir sus fuerzas para superar a lo mejor que Carmelo Anthony tiene para ofrecer.

Ryan Anderson and Danny GrangerGetty ImagesRyan Anderson y Danny Granger son las máximas figuras de una serie sumamente pareja

Sí la serie entre el Miami Heat y los New York Knicks representa el poder de tener una constelación de estrellas en tu equipo y la de los Clippers y los Grizzlies valida el concepto de que el partido no está fuera de tu alcance hasta el silbatazo final, la serie entre los Indiana Pacers y el Orlando Magic es el fiel reflejo del juego en equipo. El Magic tiene a su superestrella, Dwight Howard, rehabilitándose en Los Ángeles, bien lejos de Orlando, donde esta noche se disputará el tercer juego de la serie que por ahora va empatada 1-1 (7.30 p.m. ET, NBA TV).

La ausencia de Howard obviamente no es buena para un equipo que tenía aspiraciones de campeón y ahora no sabe si siquiera puede pasar la primera ronda. Sin embargo, que Howard esté del otro lado del país también parece ser particularmente liberador para todo Orlando. Ya no hay más drama, no hay más ego, solo un conjunto de tipos humildes como Ryan Anderson, J.J. Redick, Glen "Big Baby" Davis, Jameer Nelson y Jason Richardson uniendo sus fuerzas para acallar a los que dudan sobre su capacidad para tener éxito sin Dwight patrullando la zona pintada.

Los Pacers, por su parte, son un rompecabezas de piezas semi anónimas que no reciben ni una pizca de respeto a pesar de haber terminado la temporada regular terceros en la Conferencia Este y con la quinta mejor marca de la liga (42-24). Claro, eso es lo que pasa cuando la persona más reconocida de tu equipo es uno de tus dirigentes, Larry Bird.

Indiana no posee ninguna característica que te deje boquiabierto, simplemente cuenta con un núcleo de jugadores encabezado por Danny Granger y complementado por David West, Roy Hibbert, George Hill y Paul George. Estos no son los Pacers temibles de Jermaine O'Neal y Ron Artest (perdón, Metta World Peace&) a principios de la década pasada, pero que no se te ocurra subestimarlos porque si no te van a pintar la cara.

A continuación, repasamos las tres claves tercer juego de la serie es importantísimo para ambos equipos, ya que Indiana quiere recobrar la ventaja de la localía y Orlando sabe muy bien que no se puede dar el lujo de perseguir a nadie desde atrás en estos playoffs.


1. Rendidos ante el altar de los triples

La gran diferencia entre el Magic y otros equipos que se caen a pedazos sin su superestrella (ahem,Bulls), es que el conjunto de Stan Van Gundy todavía posee un arma letal y única: Su capacidad innata para encestar triples donde sea, cuando sea y como sea. Sí los triples serían una religión, su Vaticano estaría ubicado en Disney.

Ryan Anderson es el exponente más fiel de esta cultura como el jugador con más triples anotados en la NBA durante la temporada regular, pero lo más curioso es que Anderson ha estado torcido durante la serie hasta ahora encestando apenas cuatro de sus 12 intentos desde larga distancia y aun así la serie está igualada.

Eso se debe a que hay un ejército de francotiradores detrás de Anderson compuesto por Jason Richardson (espectacular en el primer partido con cinco triples), Quentin Richardson (buen recambio desde el banco), Redick (nervios de acero, odiado por todas las demás hinchadas. Aunque eso se debe más que nada a que fue a la Universidad de Duke y a nadie le cae bien Duke) y Hedo Turkoglu (el alero con el talento de un base).

Esta es la carta ganadora del Magic, que hasta ahora en la serie han tenido un decente 34 por ciento de efectividad al convertir 17 de sus 49 triples en la serie. Los Pacers, por su parte, han metido seis de 33 (18%).


2. La importancia vital de los rebotes

El que gane la batalla de los rebotes ofensivos, ganará la serie. El Magic se llevó el primer encuentro por 81-77 gracias en gran parte a que limitó a los Pacers a un solo intento durante su autodestrucción de los últimos cinco minutos del partido.

En cambio, Indiana atacó a Orlando con ferocidad en el rubro de los rebotes ofensivos durante el tercer cuarto del segundo choque y así pudo sacar un parcial de 30-13 para luego ganar de manera relativamente cómoda por 93-78.

Ese es el gran punto débil del Magic, ya que no cuenta con un jugador como Howard que fue líder de la NBA con 14.5 rebotes por partido. Tengamos en cuenta que el lunes Davis tuvo 10 rebotes, Anderson tuvo ocho y el resto del quinteto titular de Orlando tuvo siete en total.


3. Glen Davis (ORL) vs. Roy Hibbert (IND)

Este duelo en el poste bajo es tan o más importante que cualquier otro en la serie, ya que Davis es el único jugador lo suficientemente grandote y versátil para hacerle frente a Hibbert, un pivote que estaba verde cuando salió de la Universidad de Georgetown pero que ha madurado de una manera impresionante y se ganó un lugar en el Juego de las Estrellas este año.

Big Baby ha tenido una serie fenomenal hasta ahora promediando 17 puntos y 11.5 rebotes, mientras que Hibbert todavía no ha despegado y posee una media de seis unidades y 13 rebotes.

4. Ryan Anderson (ORL) vs. Danny Granger (IND)

Anderson es el jugador más valioso de Orlando por todas las razones mencionadas previamente. Generalmente los grandes tiradores son solo eso, jugadores unidimensionales que se limitan a estacionarse en la esquina y lanzar triple tras triple. Sin embargo, Van Gundy sabe que el número 33 del Magic puede ofrecerle mucho más con sus rebotes y su capacidad para llegar al aro. El destino de esta serie podría depender de él.

Granger es el MVP de los Pacers, el que reclama el balón en los momentos clave y toma el último tiro cuando las papas queman y la chicharra está por sonar. Granger todavía no se ha destapado en la serie con un promedio de 17.5 puntos y 7.5 rebotes y la verdad que decepcionó al no ponerse al equipo al hombro durante las instancias definitorias del primer partido, pero el alero de 29 años va a tener la oportunidad de dejar su marca y demostrar si en verdad es una estrella a medida que la serie se acerque al sexto o séptimo juego.

Predicción: Orlando 86- Indiana 80. Mi sueño imposible de tener una postemporada perfecta tuvo un final prematuro ya que hasta ahora poseo una marca de 1-1 con mis predicciones. Acerté con el Heat pero la pifié con los Hawks. Esta vez creo que los Magic tomarán la delantera en la serie al jugar en casa, aunque los Pacers también se hacen fuertes como visitantes ya que tuvieron una foja de 19-14 fuera de casa durante la temporada regular.

Steve NashChristian Petersen/Getty ImagesEl base canadiense podría dejar la disciplina de los Suns en poco tiempo

Señoras y señores, estamos en la recta final de la temporada regular, y como tal esta semana estará repleta de partidos que uno no hubiese pensado que importarían hace seis meses pero que ahora toman una dimensión enorme. Lo que pasa es que apenas quedan un puñado compromisos en el calendario, y en estos días la urgencia por conseguir la posición deseada o siquiera entrar a los playoffs se siente más que nunca.

Uno de esos partidos será el de esta noche entre los Phoenix Suns y los Minnesota Timberwolves (9 p.m. ET, ESPN2/ESPN3.com), dos equipos que afrontan realidades muy distintas. Los Suns (29-27) solían estar mucho más cerca del sótano de la Conferencia Oeste que de los playoffs a mediados de febrero con una marca de 12-19. Desde ese entonces, los Suns han estado en llamas y poseen una marca de 17 victorias y ocho derrotas, lo que los posiciona en el noveno lugar de la conferencia a apenas un juego de la última plaza disponible para ingresar a la postemporada. Dicho lugar por ahora, y solamente por ahora, le pertenece a los Denver Nuggets (30-26).

Los Timberwolves (25-32) se han derrumbado completamente y necesitan poco menos que un milagro para ingresar a la postemporada por primera vez desde el año 2004. El conjunto de Rick Adelman llegó a su límite tanto física como basquetbolísticamente tras la rotura de ligamentos de Ricky Rubio a principios de marzo, y desde ese entonces han tenido un bajón notable con una marca de 4-13.

De todas maneras, los Suns no deberían subestimar a Minnesota, ya que no hay rival más peligroso que el que no tiene nada que perder. A continuación, repasamos las cuatro claves de un choque con tintes de angustia y desesperación para ambos equipos.

Steve Nash
Mark L. Baer/US PresswireNash es la brújula de los Suns en ofensiva

1.Steve Nash (PHX) vs. José Juan Barea (MIN)

Ay, J.J., lo que darías por regresar a ese nivel excepcional que supiste desplegar en las Finales de la NBA con los Dallas Mavericks, ¿No? El base boricua se convirtió en el reemplazante de Rubio pero no ha encontrado la consistencia necesaria para destacarse esta temporada, jugando apenas 32 de los 57 partidos de su equipo esta temporada.

El Barea que supo sacar de quicio a Andrew Bynum y romperla contra Miami en las Finales la temporada pasada no se ha parecido en nada al de esta campaña. Barea ha promediado 12.5 puntos y 7.5 asistencias en sus últimos dos encuentros tras regresar de una lesión que lo marginó de los seis anteriores, pero su capacidad como anotador dejó mucho que desear con un anémico 37% de efectividad (10 de 27 en tiros de campo)

Nash, por su parte, lidera a la NBA en asistencias junto a otro mago con el balón como Rajon Rondo con 11.2 por partido. Su visión del juego es superior a la de cualquier otro base en la liga, pero lo más importante de todo es que eso eleva el nivel de sus compañeros y los lleva a superar sus expectativas individuales respecto a su rendimiento.

El base canadiense tuvo un juego más que aceptable en la aplastante victoria de los Suns contra los Lakers el sábado por 125-105 con 13 puntos y 11 asistencias, y esta noche uno esperaría números similares de parte de este veterano de mil batallas.

Ventaja: Nash

Kevin Love
Bob Donnan/US PresswireLove tuvo 29 puntos y 12 rebotes el sábado contra los Hornets

2.Kevin Love es simplemente IM-PA-RA-BLE

Love significa amor en español, y definitivamente la relación entre el ala pivote de los Timberwolves y la gente de Minnesota ha sido amor a primera vista. Love parece un tipo de 30 años con esa barba tan espesa y la manera de jugar que tiene, pero uno a veces se olvida de que el jugador salido de UCLA tiene apenas 23 años de edad. Love es una bestia hambrienta por conseguir rebotes, pero lo que lo convierte en un jugador verdaderamente temible es su capacidad innata para anotar tanto en la pintura como desde afuera de la llave con sus triples.

Love se coronó como campeón del concurso de triples en el Juego de las Estrellas esta temporada y es el máximo anotador y rebotero de los T'Wolves con 26.5 puntos y 13.5 rebotes por encuentro.

Su partido más destacado hasta ahora en esta campaña ha sido sin lugar a dudas el del 23 de marzo contra el Oklahoma City Thunder cuando acumuló 51 puntos y 14 rebotes en la derrota de su equipo por 149-140 en tiempo suplementario. Quien te dice, quizás esta noche se inspira y anota 31 unidades mientras baja 31 rebotes como en el 2008. Todo puede suceder con él en la cancha.

Kevin Love
Joe Murphy/NBAE via Getty ImagesLa ofensiva de los Timberwolves depende mucho de la versatilidad de Love

3.La ofensiva de los Timberwolves vs. La defensa de los Suns

La presencia de Love es absolutamente vital para Minnesota, ya que gracias a él todavía posee la séptima ofensiva más potente de la NBA con 98.6 puntos por partido a pesar de la notoria ausencia de Rubio.

Los Timberwolves también poseen una legitima amenaza en la zona pintada en Nikola Pekovic, el pivote montenegrino que promedia 13.5 puntos, pero el mejor complemento para Love esta noche será Michael Beasley, un jugador inconsistente tan capaz de borrarse como de anotar 40 en cualquier partido.

Phoenix no se destaca defensivamente y ha permitido que su oponente anote 95 unidades o más en cinco de sus siete encuentros más recientes. La verdad que no me acuerdo que ninguna versión reciente de los Suns se destaque en su propio aro, pero eso no parece ser parte de la identidad de este equipo durante los últimos años. Quizás por eso todavía no han ganado un título.

Ventaja: Timberwolves.

Channing Frye
Barry Gossage/GEtty ImagesChanning Frye es uno de los componentes principales de la ofensiva de Phoenix

4.La ofensiva de los Suns vs. La defensa de los Timberwolves

Si quieren averiguar la razón por la cual los Timberwolves están casi afuera de la pelea por ingresar a los playoffs, simplemente vean a su espantoso nivel defensivo durante la racha de cinco derrotas consecutivas que arrastra hoy por hoy.

Minnesota ha permitido un promedio de 107.5 puntos durante esos cinco partidos, incluyendo 116 en la caída frente a los Sacramento Kings (¡los Kings!) el lunes pasado.

Los Suns han estado sumamente inspirados en ofensiva bajo la tutela de Nash en sus cinco compromisos más recientes con un promedio de 106.4 puntos por partido, y con ese tipo de productividad no es ninguna casualidad que hayan ganado cuatro de ellos.

Ventaja: Suns.

Predicción: Timberwolves 101-Suns 109. La ambición de Nash y sus compañeros superarán a la localía de un rival desmoralizado.

Derrick RoseAP Photo/Jeffrey PhelpsLas esperanzas de los Bulls dependen de que Derrick Rose este en óptimas condiciones

Preparen el televisor. Calienten las palomitas. Junten a los amigos. Los playoffs están por comenzar y este año la pelea por el título está más abierta que nunca. Normalmente en este espacio repasamos a los Top 5 y Anti Top 5 de la semana, pero este viernes le vamos a dar un toque especial al asunto y vamos a hacer un balance de las cinco noticias positivas y las cinco positivas que nos dejó la temporada regular.

Hoy por hoy, los Chicago Bulls, el Miami Heat, los San Antonio Spurs y el Oklahoma City Thunder parecen ser los que tienen más posibilidades de festejar en junio, pero no nos olvidemos que nadie tenía en cuenta a los Dallas Mavericks la temporada pasada hasta que de repente todos los cálculos se fueron por la ventana y Dirk Nowitzki y los Mavs estaban alzando el trofeo en Miami.

¿Podrán los Los Angeles Lakers sobreponerse a la suspensión de Metta World Peace? ¿Qué tan valiosa sería la vuelta de Al Horford para los Atlanta Hawks? La lección, como siempre, es que nadie sabe nada hasta que los partidos se juegan en la cancha, pero aun así uno puede ver que hay ciertos equipos con el camino más allanado que otros para conseguir ese anillo de campeón tan preciado.


Lo bueno

1. Derrick Rose está al 100%

Los Bulls consiguieron la mejor marca de la Conferencia Este con una fenomenal marca de 50-16 en gran parte sin su máxima figura en la cancha, ya que Rose se ausentó de 27 de los 66 partidos de su equipo debido a diversas lesiones. El haber conseguido rendir a un nivel tan alto sin su mejor jugador es un gran logro para Chicago, y la mayor parte del crédito por haberlo conseguido le pertenece a Tom Thibodeau, el entrenador de un equipo que jamás perdió la confianza en sí mismo y se basa en la suma de sus partes más que en un solo jugador.

Sin embargo, que no quepa duda alguna sobre lo siguiente, lo he dicho antes y volveré a decirlo ahora: Los Bulls no son capaces de llegar a las Finales sin Rose en óptimas condiciones. El base de 23 años es la brújula, el motor ofensivo, el máximo anotador y asistidor del equipo. La ausencia de un MVP se disimula durante la temporada regular, pero no en una serie de siete juegos contra un mismo equipo. Por eso es bueno que Rose parezca estar listo para dar lo mejor de sí mismo y redimirse en una potencial revancha contra el Heat esta postemporada.

2. Los Spurs siguen vigentes

San Antonio terminó la temporada regular como el único otro equipo en la NBA con 50 victorias en su haber y parecen haber encontrado la fuente de la juventud, ya que se ven más formidables todavía que la temporada pasada, cuando también terminaron la temporada regular en la cima del Oeste pero cayeron en la primera ronda de los playoffs.

La gran diferencia este año es que esta vez Manu Ginóbili llega descansado y entero a la recta final de la temporada y que Tony Parker está jugando a un nivel excepcional. Ellos dos serán los principales encargados de compensar por los problemas que el Utah Jazz les cree en la zona pintada durante la primera ronda.

3. Se renueva una de las rivalidades más intensas de la NBA

Señoras y señores, el circo ha llegado a Miami y Nueva York. El Heat y los Knicks se verán las caras en la primera ronda de la Conferencia Este por primera vez desde el año 2000, cuando el conjunto neoyorquino le amargó la vida a Pat Riley y Miami en la última de lo que fueron varias series para el infarto desde fines de los 90 hasta ese entonces.

Jeff Van Gundy, Alonzo Mourning y Allan Houston ya no están para generar polémica y tensión entre estos dos equipos, pero Carmelo Anthony, LeBron James y Dwyane Wade van a generar más que suficientes momentos emocionantes en lo que podría llegar a ser una batalla épica entre dos equipos que no se quieren nada.

4. Los hermanos Gasol se podrían encontrar en las Finales de la Conferencia Oeste

Tanto Marc Gasol como Pau Gasol son pilares ofensivos de sus respectivos equipos (los Lakers y los Memphis Grizzlies) y llegan al gran circo que son los playoffs con la posibilidad de enfrentarse mano a mano por un lugar en las Finales de la NBA. Ambos jugadores se quedaron con la sangre en el ojo la temporada pasada al ser eliminados en segunda ronda, pero este año el Oeste está para cualquiera y la posibilidad de que se enfrenten es más intrigante que nunca.

Los Grizzlies tienen el camino más "fácil", ya que este núcleo de los Clippers no tiene tanta experiencia en los playoffs más allá de Chris Paul y ya vencieron a los Spurs la temporada pasada. Los Lakers se la tendrán que ver con la ofensiva más potente de la NBA en los Denver Nuggets y luego con el Oklahoma City Thunder, el aparente candidato de todos, o el campeón defensor que los humilló el año pasado, los Dallas Mavericks.

5. "Lob City" llega a los playoffs

No hay nada en estos playoffs que se vaya a llevar más prensa que Heat-Knicks, pero si hay una serie que se le acerca es la de los Grizzlies y los Clippers. Chris Paul y Blake Griffin llegan juntos a los playoffs por primera vez para deleitar al mundo entero con sus alley-oops y volcadas monstruosas que van a hacer saltar del sillón a más de uno.

Por cierto, los duelos entre Zach Randolph y Blake Griffin y Chris Paul y Rudy Gay van a ser los que definan la serie entre estos dos equipos. Los Grizzlies son favoritos, pero los Clippers tienen la localía en la serie.


Lo malo

Metta World Peace Andrew D. Bernstein/NBAE/Getty ImagesLos Lakers no van a poder contar con Metta World Peace por seis juegos en los playoffs

1. La suspensión de Metta World Peace

La suspensión en si no es lo malo, es más que justa. No me vengan a decir que no lo vio a James Harden o que solo intentaba defenderse, el tipo le pegó un codazo criminal a un rival y se merece perderse todos y cada uno de los seis juegos que no va a poder disputar en los playoffs.

No, esto es malo para los Lakers, que se quedan sin su mejor defensor justo cuando tienen que enfrentarse a un equipo como los Nuggets que promedió 104 puntos por partido en la temporada regular.

2. Al Horford no vuelve hasta la segunda ronda

Los amantes del básquetbol no van a poder tener la oportunidad de ver a uno de los mejores pivotes de la Conferencia Este en la primera ronda de los playoffs, ya que Al Horford se auto descartó para la serie contra los Boston Celtics ya que todavía no está recuperado de una lesión que lo ha marginado durante gran parte de la temporada.

Ganarle cuatro de siete juegos a una de las mejores defensas de la liga es difícil de por sí, y hacerlo sin uno de los mejores reboteros de la liga hace que el desafío se vuelva más cuesta arriba todavía.

3. Los Charlotte Bobcats hicieron historia (pero no de la buena)

El equipo adueñado por Michael Jordan terminó la temporada con 23 derrotas consecutivas y una marca de 7-59 para convertirse oficialmente en el peor equipo de la historia de la liga al conseguir el porcentaje más bajo de victorias (.106) que la NBA jamás haya visto.

La gente dice que ganar la lotería del Draft y seleccionar a Anthony Davis de la Universidad de Kentucky es la cura para todo, pero a mí me parece que los problemas de los Bobcats vienen desde arriba y va a tomar más que un "salvador" para solucionarlos.

4. La lesión de Ricky Rubio

Los Minnesota Timberwolves parecían estar listos para ir a los playoffs y ser Lob City 2.0 con Ricky Rubio y Kevin Love a la cabeza, pero luego Rubio chocó con Kobe, se rompió los ligamentos y chau playoffs.

Los T'Wolves se hundieron completamente sin su base estrella y terminaron la temporada con una marca decepcionante de 26-40. Sin embargo, Minnesota puede tener la certeza de qe esta es la última vez en mucho tiempo que estarán en la lotería del Draft, ya que su equipo es de los más prometedores de la liga una vez que Rubio regrese.

5. Steve Nash se queda sin playoffs

El base canadiense estuvo muy cerca de propulsar una remontada tremenda de los Phoenix Suns, que terminaron la temporada con una marca de 33-33 tras empezarla con 12 victorias y 19 derrotas y estuvieron a un par de victorias de llegar a los playoffs.

La NBA se priva de ver a uno de sus mejores jugadores en los playoffs y Nash ahora es un agente libre que no sabe si se quedará en Arizona. Habrá que ver cuál será su última parada antes del retiro y si podrá tener una oportunidad más de terminar su carrera con al menos un anillo de campeón.

Jason TerryRonald Martinez/Getty ImagesLos Mavs de Dirk Nowitzki y Jason Terry tienen razones para ilusionarse

Hay un solo equipo en toda la NBA que llega a la postemporada pidiendo pista como el conjunto a vencer, el que se da el lujo de saber que el recorrido en la Conferencia Oeste atraviesa el arduo suelo tejano, el que puede decir "Nosotros, señoras y señores, somos los campeones vigentes". Me refiero a los Dallas Mavericks, un equipo que no es el mismo de la campaña pasada y que ha tenido que lidiar con una temporada repleta de drama e inconsistencias este año.

El camino al bicampeonato no va a ser fácil, ya que comenzará en Oklahoma City contra el Thunder de Kevin Durant y Russell Westbrook en una revancha de las últimas Finales de la Conferencia Oeste. Sin embargo, a su entrenador Rick Carlisle no parece importarle tanto el potencial oponente como la concentración y ha puesto énfasis en la fortaleza mental de un equipo que supo barrer a los Lakers, venció al Thunder y derrotó al "Big 3" del Heat en Miami en las finales la postemporada pasada.

La defensa del título va a ser ardua, sin lugar a dudas.

Tengamos en cuenta que los Lakers son el único equipo de la liga que pudo lograrlo recientemente con Kobe y Shaq hace 10 años y con Kobe y Gasol en el 2010. Sin embargo, los Mavs de Dirk Nowitzki y Jason Terry no están intimidados por la historia y tienen razones para ilusionarse con ganar el segundo anillo de la franquicia.

Lo bueno

Dirk Nowitzki: Al igual que la temporada pasada, las esperanzas de los Mavericks dependerán en gran parte del rendimiento de quien probablemente sea el mejor jugador europeo de todos los tiempos. Los Mavs van a necesitar que el ala pivote alemán rinda como el crack que promedió 25.5 puntos por partido durante las Finales contra Miami con su estilo de lanzar tiros tan... peculiar.

Nowitzki no tuvo una temporada regular destacada. Es más, la comenzó fuera de forma física y desmotivado, pero ha tenido asistencia perfecta desde su sabático de cuatro juegos y terminó la temporada regular como máximo anotador de su equipo con un respetable promedio de 21.6 puntos. A partir de ahora viene la mejor versión del jugador que carga con las expectativas de toda una ciudad en sus hombros.

El banco de suplentes: Los mejores equipos de la NBA tienen el recambio suficiente como para no sufrir bajones cuando sus figuras están fuera del partido, y los Mavericks cuentan con una banca a la que le sobra calidad y experiencia.

Todos conocemos a Jason Terry, el "Jet" que voló más alto que nunca en el sexto y definitivo partido de las Finales en Miami como máximo anotador del encuentro con 27 unidades. Terry podría estar jugando sus últimos partidos como integrante de los Mavs, ya que será agente libre después de esta temporada a los 34 años y el club todavía no le ha renovado el contrato.

Dallas tambien cuenta con Vince Carter, quien está lejos de sus días de gloria con volcadas inolvidables en los Juegos Olímpicos, pero todavía puede ser un anotador productivo, y Rodrigue Beabuois, el escolta francés que compensa por su falta de efectividad ofensiva con su capacidad defensiva.

Tampoco se olviden de Dominique Jones, el escolta proveniente de la Universidad de South Florida que podría ser una variante muy interesante para Carlisle cuando necesite un anotador más en la cancha.

Ya no está Lamar Odom: La salida del alero ha descomprimido al ambiente en el vestuario y le permite a los Mavericks concentrarse pura y exclusivamente en lo que sucede dentro del campo de juego y no fuera de él. Odom hubiese sido un factor importantísimo para Dallas si rendía como solía hacerlo en Los Ángeles, pero sin embargo no lo fue y pareció un zombie deambulante de aro a aro sin motivación ni esfuerzo alguno durante gran parte de la temporada.

Lo malo

La ausencia de Chandler: Si mi memoria no me engaña, Tyson Chandler fue el Nowitzki de la defensa para Dallas durante la postemporada pasada. Su dominio de la zona pintada fue incuestionable y fortaleció la actitud general de un equipo sobre el que todos solían tener la percepción de que era "suave" antes de su llegada. Chandler supo limitar las penetraciones de Brandon Roy, Kobe Bryant y Kevin Durant la temporada pasada y fue uno de los principales componentes del colapso mental de LeBron James durante las Finales. Ahora Chandler forma parte de los New York Knicks, y todavía queda por verse si Brendan Haywood y Brandan Wright podrán emular al impacto del pivote de 29 años en esta edición de los playoffs.

¿Quién penetra la zona pintada?: Otro aspecto clave del camino al título para Dallas la temporada pasada fue el rendimiento fenomenal de José Juan Barea. El escolta puertorriqueño no sólo sacó de quicio a World Peace y Andrew Bynum en la serie contra los Lakers, sino que también le complicó la vida al Heat con sus frecuentes incursiones directo al aro sin miedo a pesar de su 1.83 de altura y 79 kilos de peso.

Terry ha intentado suplir su ausencia atacando el aro con más frecuencia últimamente, ya que en sus propias palabras "alguien debe hacerlo", pero ese no es su estilo predilecto de juego. Los Mavericks van a tener que solucionar este problema si pretenden levantar la copa una vez más a mediados de junio.

Sus problemas como visitante: Los Mavs de la temporada pasada fueron excepcionales fuera de casa con una marca de 28-13 en la campaña regular que les dio la confianza para ganar en Portland, Los Ángeles, Oklahoma City y Miami en los playoffs. La versión actual de este equipo posee una marca de 13-19 fuera de casa con un partido por jugar en Atlanta y no parecen tener la consistencia necesaria para estar seguros de que pueden ganar un partido definitorio en territorio hostil esta vez.

Predicción: Los Mavericks no están a la altura de un Thunder que ha evolucionado mucho esta temporada y caerán en la primera fase.

LeBron James/Dwyane Wade/Carmelo Anthony/Amar'e StoudemireNBAE/Getty ImagesEl Heat y los Knicks se ven las caras en un partido que puede ser clave para el futuro de la serie

Este lunes 30 de abril no será un día más para los New York Knicks y el Miami Heat, ya que el segundo partido de la serie que jugarán ambos equipos esta noche en South Beach es mucho pero mucho más que un simple segundo partido, es una batalla psicológica dictada por el resultado de este encuentro tan vital para ambos. El Heat llega enterito, confiado y con una ventaja de 1-0 en la serie tras apabullar a los Knicks por 100-67 el sábado, pero este equipo repleto de veteranos como LeBron James, Dwyane Wade y Shane Battier, su presidente Pat Riley y su entrenador Erik Spoelstra seguramente no peque de sobre confiado.

Miami tiene la gran oportunidad de tomar una ventaja de 2-0 y dejar bien en claro que el camino rumbo a la conquista del Este pasa por el American Airlines Arena. Una inesperada derrota, por otro lado, podría sembrar dudas en el seno de un equipo constantemente expuesto a las críticas.

Los Knicks necesitan ganar para no volver a Nueva York con la obligación de ganar sí o sí para evitar que la serie esté liquidada, ya que ningún equipo ha remontado una desventaja de 0-3 en la historia de la NBA. Sí yo sería su entrenador Mike Woodson le diría a mis jugadores que hagan borrón y cuenta nueva, que jueguen sueltos y que la presión es de Miami, no de los Knicks. Ganen esta noche y vuelven a un Madison Square Garden enloquecido con la serie 1-1 y la confianza por las nubes.

A continuación, repasamos los tres interrogantes de cada equipo a horas de un encuentro que promete tener la intensidad y la emoción que solo dos archirrivales como los Knicks y el Heat pueden brindar.


CLAVES DE MIAMI

1. ¿Podrá LeBron repetir sus proezas del domingo?

James le ganó el primer round del duelo de superestrellas a Carmelo Anthony con 32 puntos en 32 minutos en el encuentro inaugural de la serie. 23 de ellos llegaron en una primera mitad simplemente arrolladora que básicamente liquidó el partido con un marcador parcial de 54-31.

Lo más importante para LeBron durante esos primeros 24 minutos fue que no pensó, solo actuó y desbordó constantemente para así meter 11 de 14 tiros libres durante la primera mitad.

Eso es vital para el alero del Heat. James juega a su mejor nivel cuando es agresivo y ataca a la canasta como un hombre poseído por la ambición de ganar a toda costa.

2. El efecto de Udonis Haslem

Cuando uno piensa en el Miami Heat nombra a Wade, James y Bosh, pero Haslem es el pulso de este equipo, el guerrero incansable que jamás se rinde en la búsqueda de un rebote y le brinda energía e intensidad a todo lo que lo rodea.

Las estadísticas del partido del domingo dicen que Haslem tuvo apenas tres puntos y cuatro rebotes en 19 minutos el domingo, pero eso no refleja sus contribuciones defensivas ni la manera tan particular en que logró frustrar a Amar'e Stoudemire, muy similar a lo que hizo con Dirk Nowitzki en el 2006. Por eso el Heat tuvo una ventaja de 16 puntos con Haslem en la cancha.

Wade y LeBron serán las caras de la franquicia, pero por algo dejaron dinero de lado e insistieron tanto para que Haslem se quede con ellos cuando firmaron sus respectivos contratos en el 2010.

Wade
Issac Baldizon/NBAE/Getty ImagesWade espera reencontrarse con su mejor nivel en la postemporada
3. ¿Cuándo se destapa Wade?

El escolta del Heat parece estar más que contento cediéndole el protagonismo a su mejor amigo y candidato a MVP esta temporada, pero que no les quepa ninguna duda: Dwyane Wade está a punto de jugar uno de esos partidos memorables que saca de la galera durante los playoffs.

El jugador de 30 años ha sufrido diversas lesiones menores que lo marginaron de seis de los últimos siete compromisos de la temporada regular y no mete más de 20 puntos desde el 15 de abril...contra los Knicks, cuando tuvo 28 en la victoria del Heat como visitante.

No sé porque, llámenlo un presentimiento o el conocer su historial en este tipo de situaciones en la postemporada, pero algo me dice que este lunes vamos a descubrir porque Wade es el ídolo original de Miami.


CLAVES DE LOS KNICKS

Iman Shumpert
Steve Mitchell/US PresswireShumpert se rompió los ligamentos el sábado y estará inactivo por hasta ocho meses. Los Knicks, sin variantes.

1. La alarmante falta de bases

Iman Sumpert, rotura de ligamentos, OUT. Jeremy Lin, lesión en la rodilla, OUT. Baron Davis sufre molestias en la espalda y jugaría hoy, pero está lejos de estar al 100%. Toney Douglas, fiebre, descartado el sábado y en duda para esta noche

Ese es el estado de los bases de los Knicks de cara al choque de esta noche en Miami, lo que deja a Mike Bibby, un jugador que anda muchísimo más cerca del retiro que de ser el crack que la rompió en Sacramento hace más de una década como la variante más viable para manejar el balón en el conjunto neoyorquino. Bibby tuvo exactamente cero puntos y dos asistencias en 21 minutos el domingo. Maravilloso.

La otra alternativa sería poner a Carmelo Anthony como alero/base, pero esa sería una idea desesperada y poco práctica, ya que Melo es un gran anotador pero también sabe ser un verdadero agujero negro con la pelota en sus manos. Hablando de Carmelo...

LeBron James
Jim McIsaac/Getty ImagesAnthony se vio superado por LeBron el sábado y busca redimirse en el segundo juego de la serie

2. Carmelo Anthony pelea por su legado

Esta serie no es una más para Anthony. No señor, el número siete de los Knicks siempre ha sido visto como una estrella que no se alza tan alto como LeBron a pesar de poseer un talento similar y juegan en la misma posición. Esto se remonta al año 2003, cuando James fue la primera selección del Draft y el alero de descendencia puertorriqueña fue la tercera.

Carmelo encestó apenas uno de sus nueve intentos y acumuló solo siete puntos en la fatídica primera mitad del sábado durante la cual LeBron lo dominó tanto ofensiva como defensivamente. ¿Querés ser mencionado junto a los grandes del deporte, Carmelo? Bueno, esta es tu gran oportunidad para comenzar a construir tu legado al demostrar que podés destronar al "rey" en su propia casa.

Tyson Chandler
AP Photo/Frank Franklin IILos Knicks necesitan que Chandler recupere sus fuerzas para no irse de Miami con las manos vacias

3. El estado de salud de Tyson Chandler

Chandler volaba de fiebre el fin de semana pasado pero a pesar de todo jugó el sábado contra el Heat. El pivote de los Knicks es el ancla defensiva de su equipo pero estuvo visiblemente disminuido y frustrado sin anotar puntos en el encuentro y sin poder proteger la zona pintada como normalmente lo hace.

Chandler sigue enfermo y está en duda para jugar este lunes, pero los Knicks lo necesitan en su mejor nivel si esperan empatar la serie y volver a Nueva York con la cabeza en alto.

Predicción: Heat 95-Knicks 88. El encuentro de esta noche va a ser mucho más reñido que el de hace dos días, pero el Heat posee una marca de 10-2 como local con el "Big 3" en los playoffs y hace pesar su localía para tomar una ventaja indispensable de 2-0 en la serie al mejor de siete.

Josh Smith and Kevin GarnettKevin C. Cox/Getty ImagesJosh Smith y Kevin Garnett protagonizarán uno de los duelos más importantes del partido

Los Boston Celtics están en problemas. Varios expertos y analistas los han seleccionado como el equipo que puede sorprender a todos y llegar a las Finales, pero la cruda realidad indica que los Celtics podrían estar a punto de tener la espalda contra la pared a partir de esta noche cuando se enfrenten a los Atlanta Hawks en el segundo partido de la serie correspondiente a la primera ronda de los playoffs.

Olvídense de las Finales de la NBA o siquiera de las de la Conferencia Este, sí los Celtics caen derrotados esta noche estarán 2-0 abajo en la serie y con la obligación de ganar cuatro de cinco partidos para siquiera avanzar a la segunda ronda, y estos Hawks no son el tipo de equipo que se derrumba de esa manera.

Lo que convierte a esta situación complicada en una verdaderamente angustiante para el conjunto de Doc Rivers es que Ray Allen probablemente siga siendo un mero espectador esta noche y para colmo Rajon Rondo tampoco podrá jugar tras ser suspendido por un partido por hacer contacto con un referí durante el último minuto del choque del domingo.

Recordemos que Rondo también fue suspendido por dos partidos en febrero por lanzarle el balón a un referí. Rondo ya es un veterano y no puede cometer el mismo error dos veces, no importa que tan caliente esté con la situación o que tan en desacuerdo esté con la decisión del árbitro, él es un líder del equipo y se debe comportar como tal. No podés perder la cabeza, punto.

Más allá de todo eso, yo no estoy de acuerdo con la suspensión de Rondo. Sí, ya sé, la regla claramente estipula que no podés tocar a un referí a menos que te tropieces y lo toques por accidente, pero también sé que existe la letra de la ley y el espíritu de la ley. Si nos guiamos por la letra, la suspensión es inobjetable, pero tengamos en cuenta que el contacto entre Rondo y el referí Marc Davis fue mínimo y casi que no alteró a Davis. Estos son los playoffs, no la temporada regular, y para mí la expulsión del partido fue castigo suficiente tanto para Rondo como para los Celtics.

Ahora la carga de las expectativas de una temporada que podría ser la última del núcleo actual de Boston recae en Kevin Garnett y Paul Pierce, dos jugadores que saben muy bien lo que es lidiar con una carga pesada en momentos cruciales y son parte de las cuatro claves del encuentro.

Rajon Rando
Grant Halverson/Getty ImagesRondo y los Celtics pagaron un precio muy alto por la expulsión del domingo

1. Los Celtics se quedan sin brújula

Rondo se ha convertido en uno de los mejores bases de la liga y Boston no rinde de la misma manera sin el en la cancha. La marca de 8-5 de Garnett y Cia. en la temporada regular sin Rondo es alentadora pero no vital, ya que no es lo mismo enfrentarse a los Charlotte Bobcats en febrero que a los Hawks en Atlanta en los playoffs.

Los Celtics apestan ofensivamente en general, ya que se ubicaron vigesimosextos en la NBA con 91.8 puntos por partido durante la temporada regular y anotaron apenas 74 en su derrota por 83-74 contra los Hawks el domingo. Sin embargo, la presencia de Rondo potencia a un ataque pútrido y Boston anota siete puntos más cada 100 posesiones con él en la cancha que sin él.

Reemplazar a Rondo es prácticamente imposible. Doc Rivers no cuenta con nadie más que tenga la visión del máximo asistidor de la NBA ni su habilidad nata para robar el balón o conseguir rebotes. Lo único que puede hacer es minimizar el daño y ver que puede hacer Avery Bradley en su lugar.


2. La batalla de los triples

Los Hawks y los Celtics protagonizaron un duelo caracterizado por la férrea defensa de ambos durante el partido del domingo, pero lo que terminó de inclinar la balanza en favor del conjunto local fue su efectividad desde larga distancia. Boston extrañó horrores a Ray Allen y sus canastas desde la esquina en los momentos más propicios y no metieron ninguno de los 11 triples que intentaron durante el juego.

Por otro lado, el base Kirk Hinrich apuntaló a Atlanta con cuatro de los siete triples que marcaron la diferencia para su equipo en el partido. Y eso que Joe Johnson necesitaba un GPS para encontrar el aro al errarse sus nueve intentos en ese rubro. No sé si eso es persistencia elogiable o testarudez estúpida.

Sí Allen termina siendo descartado para jugar esta noche tal y como todo parece indicarlo, los Celtics volverán a tener que compensar esa desventaja notable que poseen con su falta de francotiradores consistentes.


3. Atlanta se relame con el resurgimiento de Josh Smith

Smith es conocido por ser un cabeza dura que a veces, bah, casi siempre se empecina en lanzar triples poco recomendables y se cree que es Dirk Nowitzki con intentos desde fuera de la zona pintada (no lo es). Sin embargo, cuando este veterano de 26 años se lo propone se puede convertir en un jugador sumamente versátil y trascendental.

El ala pivote de los Hawks no solo dominó a Garnett y los Celtics con 22 puntos y 18 rebotes en el primer partido de la serie, sino que también supo convertirse en un base/ala pivote orquestando los ataques en velocidad de su equipo cuando la situación lo requería.

Los Hawks han esperado siete largos años para ver al jugador que se crió a 20 minutos de Atlanta llegar a su verdadero potencial y elevar el nivel de los Hawks de una vez por todas. Esta noche Smith será el encargado de demostrarnos si lo del domingo fue simplemente un espejismo o el comienzo de una nueva etapa para un crack que puede y debe marcar la diferencia en la serie.

Paul PIerce
AP Photo/David GoldmanLa frustración de Pierce ha sido evidente durante el comienzo de la serie

4. La redención de Paul Pierce

El número 34 de Boston tuvo un partido francamente malo el domingo con apenas 12 puntos, encestando apenas cinco de sus 19 tiros de campo durante sus 42 minutos en cancha y siendo tan fútil como Johnson desde larga distancia sin concretar ninguno de sus seis triples.

Sin embargo, Pierce tiene la capacidad innata de hacer ajustes como el anotador nato que es para no caer en una espiral de bajo rendimiento. La última vez que el alero de los Celtics tuvo un partido similar al del domingo fue el 14 de abril contra los New Jersey Nets, cuando anotó 16 unidades al encestar seis de sus 16 intentos. Tres días despues, Pierce se despachó con su mejor encuentro de la temporada al anotar 43 puntos contra los Knicks en Nueva York.

Estas son circunstancias distintas, la presión es mucho más alta, pero Pierce es un jugador experimentado que ya ha lidiado con este tipo de presión y salió campeón. Las esperanzas de los Celtics para empatar la serie descansan en sus hombros.

Predicción: Hawks 88-Celtics 85. Las respectivas defensas de cada equipo van a mantener al partido apretado de principio a fin, pero la ausencia de Rondo termina lastimando más de la cuenta a unos Celtics que regresan a casa con el orgullo herido y una desventaja de 2-0 en la serie.

San Antonio SpursMark J. Rebilas/US Presswire¿Demasiado viejos y lentos? Para nada. Los Spurs siguen siendo un equipo balanceado

Para entender al gran presente de los San Antonio Spurs uno tiene que remontarse al pasado, más específicamente a mayo del año pasado, cuando se vieron ampliamente superados por unos Memphis Grizzlies más jóvenes y dinámicos en la primera ronda de los playoffs por 4-2. Todos los "expertos", incluyéndome a mí, parecían haber llegado a la misma conclusión tras esa serie fatídica para San Antonio: Esta generación de los Spurs con Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili como abanderados había jugado su último partido como candidatos al título.

Supuestamente eran demasiado viejos, demasiado lentos y los otros equipos habían mejorado mucho. La segunda década del 2000 sería propiedad exclusiva del Oklahoma City Thunder y su núcleo de talento joven.

Esta temporada pintaba más complicada que nunca para Tim Duncan y compañia, ya que el calendario comprimido de 66 juegos en 123 días iba a favorecer a los equipos jóvenes y haría estragos con conjuntos más veteranos como los Spurs. Sin embargo, la temporada ha ido y venido, los playoffs están a la vuelta de la esquina y San Antonio vuelve a afrontarlos como el equipo con la mejor marca de la Conferencia Oeste.

Ahora el desafío que afronta el conjunto de Gregg Popovich es no tropezar dos veces con la misma piedra para así poder dejar el legado que verdaderamente se merecen: el de un equipazo que salió de un mercado pequeño para ganar múltiples campeonatos y demostrarle a la liga entera que al talento se lo suple con hambre de gloria y disciplina.

A continuación, repasaremos lo mejor y lo peor que los Spurs tienen para ofrecer de cara a lo que será su gran oportunidad para regresar a las Finales de la NBA por primera vez desde que salieron campeones en el 2007.

Lo mejor

1. Quiebra estereotipos con una ofensiva letal. Cuando la gente piensa en San Antonio se imagina al fiel reflejo de Tim Duncan. Defensa, fundamentalmente sólidos y, sí, aburridos. El simpatizante casual ve a Parker, Manu, Duncan y Popovich y en general me parece que no diferencia a los Spurs "aburridos" que se enfrentaron a los New Jersey Nets en una de las finales menos vistas de la historia en el 2002 con esta versión actual que en realidad es de las más entretenidas de la liga.

Los Spurs siguen siendo un equipo balanceado -- Parker es su máximo anotador con un promedio de 18.3 puntos por partido -- pero a ese balance le agregan un vértigo que los convierte en la segunda ofensiva más potente de la NBA con 103.5 unidades por encuentro. Es más, los Spurs han anotado 100 puntos o más en sus últimos ocho compromisos (hasta este martes) y su marca durante esa racha es de 8-0.

No sé si esta explosión ofensiva se trasladará a los playoffs, pero algo me dice que San Antonio va a quebrar la barrera de los 100 contra el Utah Jazz, los Dallas Mavericks o los Denver Nuggets más de una vez en seis juegos como lo hizo contra los Grizzlies el año pasado.

2. Manu es de los mejores de la NBA en los últimos dos minutos . Los Spurs tienen el lujo de poder contar con tres jugadores que podrían terminar en el Salón de la Fama algún día para las instancias definitivas de un partido, pero Ginóbili se destaca más que Parker y Duncan cuando se trata de tener el balón en sus manos en esos momentos clave. Según ESPN Stats & Info, el escolta bahiense tiene en su carrera un 39.7 por ciento de efectividad en tiros de campo cuando hay una diferencia de cinco puntos o menos en el partido y casi no falla con sus tiros libres encestando un 85 por ciento de ellos.

Comparémoslo con Kobe Bryant y Dirk Nowitzki, dos "cerradores" legendarios que han tenido un 36.7% de efectividad en esa misma situación esta temporada o con Kevin Durant, cuyo +/- es de +2 comparado con el +24 del argentino esta campaña.

Ginóbili se vio disminuido durante la postemporada pasada y los Spurs sufrieron por ello. Es más, el mismo Popovich conoce muy bien su importancia y por eso lo ha limitado a 26 minutos o menos en cancha durante los últimos siete partidos para que esta vez llegue enterito a los playoffs.

Sí quedan 10 segundos en un partido a vida o muerte para los Spurs, Manu seguramente será el encargado de definir el destino del equipo tirando o pasándosela al jugador más indicado para encestar.

3. Tony Parker está jugando a un nivel excepcional. El base francés se ha destacado esta temporada como la brújula de un equipo que no hubiese llegado a la cima de la Conferencia Oeste y tenido la mejor marca de la liga (24-6) desde el Juego de las Estrellas sin él.

Parker se puso al equipo al hombro cuando Ginóbili se perdió gran parte de la temporada por diversas lesiones y supo encontrar el balance perfecto entre ser el máximo anotador de su equipo mientras también lo convertía en el conjunto con el cuarto promedio más alto de asistencias en la liga.

Su impacto va mucho más allá de los números. Tony Parker ha sido un líder nato que alzó el nivel de sus compañeros y le permitió a Tim Duncan no tener que cargar con el peso de una responsabilidad que seguramente lo habría desgastado demasiado a los 35 años de edad.

4. Letales desde larga distancia. Los Spurs ya no cuentan con Steve Novak ni Richard Jefferson, pero de todas maneras son los mejores de la liga con un 39.6 por ciento de efectividad cuando se trata de lanzar triples. Ginóbili, Matt Bonner y Daniel Green son fieles exponentes de ello, ya que los tres tienen encestan entre un 41 y un 43% de sus intentos desde afuera.

Lo peor

1. La desventaja en la zona pintada. El año pasado el ala pivote de los Grizzlies Zach Randolph se destapó con números descomunales y prácticamente se encargó de vencer a los Spurs por sí solo anotando 25 puntos o más en tres de las cuatro victorias de su equipo en la serie. San Antonio simplemente no tenía respuesta para un jugador como él.

Si les toca enfrentar al Jazz en la primera ronda tendrán ese mismo problema con el monstruo de dos cabezas de Al Jefferson y Paul Millsap, mientras que sí les toca Dallas Nowitzki crea otro tipo de problemas con su versatilidad. Los Nuggets ya no cuentan con Nené, pero por algo poseen la mejor ofensiva de la NBA.

Duncan y el brasileño Thiago Splitter serán los encargados principales de evitar que esta postemporada tenga algo de deja vu para su equipo y demostrar porque los Spurs lograron estar entre los mejores 10 equipos de la liga en el rubro de los rebotes durante la temporada regular.

2. La defensa. Los Spurs están ubicados decimoquintos o peor en las categorías de porcentaje de triples convertidos por sus oponentes, porcentaje de efectividad en tiros de campo y defensa en general durante la temporada regular. Popovich sabe mejor que nadie que el ritmo del partido tiende a ser más lento durante los playoffs y que la ofensiva gana partidos, pero la defensa es la que te consigue campeonatos.

La Conferencia Oeste está para cualquiera. Los Spurs tienen muchas virtudes y no creo que se queden afuera en la primera ronda nuevamente y poseen a las piezas necesarias para buscar su quinto anillo en 13 años. Esta versión de San Antonio posee talento joven que suple a la experiencia de sus veteranos y puede llegar lejos, aunque para mí se quedan afuera contra los Grizzlies o los Los Angeles Clippers en la segunda fase.

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