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Starling Marte no será el último atrapado por sustancias

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El caso Marte y el Sistema de Sanciones de Grandes Ligas (1:13)

Para Jorge Morejón, el procedimiento para casos de dopaje de la organización beisbolera, constituye una "burla". (1:13)

Ahora dice estar avergonzado y arrepentido. Pero mientras disfrutó de buenos números como los que lo llevaron el año pasado a su primer Juego de las Estrellas, a Starling Marte no le remordió la conciencia para nada.

Como era de esperarse, ya pidió disculpas a sus compañeros y a los fanáticos de Pittsburgh, en la actitud típica de quienes son sorprendidos consumiendo sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento deportivo.

Pero el caso del dominicano no es nuevo. El jardinero de los Piratas de Pittsburgh acaba de recibir una suspensión de 80 juegos tras dar positivo al consumo de nandrolona y ahora su condición de estelar queda en tela de juicio.

Por enésima, las Grandes Ligas enfrentan un problema que han tratado de combatir pálidamente, sin tener conciencia real de la verdadera magnitud que ello implica.

Es cierto que las sanciones se han endurecido gradualmente y la suspensión por la primera violación ya es de casi media temporada, cuando en sus inicios era de apenas 40 juegos.

Pero sigue siendo risible, por lo que muchos insisten en tratar de engañar al sistema.

No es justo con quienes deciden competir de manera limpia, sobre la base exclusiva de su talento y esfuerzo.

Si MLB quiere acabar o al menos reducir al mínimo el uso de esteroides y otras sustancias prohibidas debe alinear su sistema de sanciones al que existe bajo el amparo de las entidades rectoras del deporte mundial, como, por ejemplo, el Comité Olímpico Internacional.

A grandes males, grandes soluciones. Quienes violen la política antidopaje por primera vez deben ser sancionados con dos años de castigo y la cancelación inmediata del contrato que tengan en ese momento. A los reincidentes, suspensión de por vida.

De eso se tarta. De golpear el bolsillo, para que los infractores vean desvanecerse el capital que consiguieron con sus trampas.

Mientras las Grandes Ligas no tomen las medidas más drásticas posibles, cada cierto tiempo seremos sorprendidos con noticias como estas.

Lamentablemente, Starling Marte no será el último.