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Dustin Pedroia está volviendo por sus fueros con los Medias Rojas

Mark Goldman/Icon Sportswire

BALTIMORE - A medida que los Medias Rojas de Boston siguen alejándose de la competencia en su búsqueda de su segundo banderín del Este de la Liga Americana en cuatro años, la mayoría de la atención se ha enfocado en el candidato al JMV Mookie Betts, uno de los favoritos al Cy Young Rick Porcello y por supuesto, la última e histórica temporada de David Ortiz.

Y es exactamente así como le gusta a Dustin Pedroia.

En la lista de las cosas que más detesta Pedroia, el hablar sobre sí mismo se ubica ligeramente detrás del perder, es que lo más que aborrece en la vida. No importa que él esté bateando más de .400 desde la segunda semana de agosto y que se le haya acercado al intermedista de los Astros de Houston José Altuve, en la contienda por el título de bateo de la Liga Americana. El segundo jugador con más tiempo en los Medias Rojas y capitán de facto del equipo está meramente contento con ir y venir cada día con poca fanfarria, pocas palabras y tres o cuatro hits entremedio.

Menciónenle que recientemente él se quedó a un hit de empatar el record de Grandes Ligas para turnos consecutivos con un imparable (12) y Pedroia les dirá, con rostro serio, "Sí, escuché algo de eso, pero no sabía lo que era". Díganle que él tiene el mayor porcentaje de embasamiento (.430) de cualquier bateador con al menos 100 apariciones en el plato entre los primeros bates en esta temporada y él les dirá, "Realmente no pienso en eso. Solo trato de tener buenos turnos y llegar a base y encender la ofensiva. Eso es básicamente todo".

Pedroia no tiene reparos para alabar la actuación de Betts rumbo al JMV o el legado de Ortiz. Sin embargo, él no lo hace por hacerse el tonto o por parecer trivial. Cuando se trata del hecho de que él está teniendo su mejor temporada desde por lo menos 2011 - y a una edad (33) en la que la mayoría de los intermedistas, especialmente uno con un estilo de peinado que parece que su cabello está en fuego, está metido en un declive irreversible -- Pedroia ha dominado el arte de decir que no hay nada que ver ahí, aun cuando claramente sí lo hay.

Entonces son sus compañeros los que lo dicen por él, especialmente cuando no lo tuvieron en su alineación el martes en la noche debido a molestias en su rodilla izquierda. Los Medias Rojas esperan, de acuerdo con el manager John Farrell, tenerlo de vuelta en la alineación el miércoles en la noche ante los Orioles de Baltimore (ESPN, 7 p.m. ET), y que no haya duda de lo mucho que ellos lo necesitan.

"Pedroia es un tipo que adora el juego. Él juega el deporte como nadie que yo haya visto jamás", dijo Ortiz. "Yo soy más viejo que Pedroia y yo aprendo con solo verlo. Pedey es como, este chico es... ni siquiera sé cómo puedo describirlo. Pero Pedroia es la mejor cosa que uno podría tener en un equipo".

Para entender como Pedroia ha vuelto a su nivel, a uno en el que está en camino a su primer Guante de Oro desde 2014 y con el que podría recibir votos al JMV por primera vez desde que terminó séptimo desde 2013, uno tiene que volver hasta la temporada baja y a un cambio en su programa de entrenamiento.

Temprano en su carrera, Pedroia asistía con regularidad a Exos (anteriormente conocido como Athletes' Performance), un centro de entrenamiento para atletas élite en Phoenix, Arizona. Pero se fracturó su dedo índice a finales de la temporada 2012, jugó toda la temporada 2013 con un desgarre en el ligamento ulnar collateral del pulgar izquierdo que eventualmente requirió cirugía y sufrió otro procedimiento en 2014 para repararle un tendón en la muñeca izquierda.

Todas las lesiones le forzaron a alterar sus ejercicios. En 2013, debido a que los Medias Rojas ganaron la Serie Mundial, no pudo someterse a la cirugía hasta noviembre, evitando que pudiera hacer su acondicionamiento normal de la parte superior de su cuerpo. Quizás como consecuencia de ello tuvo las peores cifras de su carrera en cuadrangulares (siete) y slugging (.376) en 2014. Luego de esa temporada, se enfocó en fortalecer la parte superior de su cuerpo, un modo de ejercitarse que causó que perdiera algo de flexibilidad y forma física.

Pedroia finalmente pudo recuperar la salud en el invierno pasado, lo que le permitió volver a Exos a retomar el régimen de entrenamiento que le funcionó en el pasado. De acuerdo con el coach de entrenamiento Eric Dannenberg, eso incluyó fortalecer su torso y hombros para preparar mejor su cuerpo para el castigo de zambullirse a buscar batazos.

"Yo solo me entreno para ser un atleta, no para hacer ciertas cosas", dijo Pedroia a principios de temporada. "Yo no estoy intentando conectar una cuadrangular o empujar la pelota. Yo solo trato de conectar lo que sea que me lancen, y poder hacer mis jugadas. Eso es todo. Yo me entreno para ser un atleta en vez de hacer algo específico para un deporte".

Dijo el manager John Farrell: "Lo vimos desde el primer día de los entrenamientos primaverales, que llegó con un tipo de cuerpo diferente. Estaba más delgado. Se enfocó mucho en la temporada baja en la rapidez de ese primer paso en vez de quizás fuerza pura y músculos. Esa es una de las razones por las que ha podido mantener su alcance [en la segunda base]."

Ironicamente, la misma cosa que hace grande a Pedroia - su mentalidad de darlo todo, todo el tiempo - era lo que lo estaba lastimando a medida que iba envejeciendo. Los Medias Rojas le suplicaron que no se deslizara de cabeza, especialmente hacia la primera base, modo que le causó que se lastimara su pulgar el Día Inaugural de 2013. Además hablaron del valor de tomarse un día libre de vez en cuando, aunque su preferencia siempre es jugar cada entrada de cada partido.

"La mejor decisión que se tomó fue el año pasado, al decirle, 'Mira, tú vas a jugar cuando puedas hacerlo. No queremos empeorar las cosas'", dijo Ortiz. "Y él aprendió. ¿Saben que habría jugado con un pie roto, no? Yo nunca he visto a nadie hacer las cosas que él hace. Pero a medida que envejeces, las cosas son diferentes. El recibió el memorando y se lo aprendió. Y ha aprendido a cuidarse".

Una cosa sí que no ha cambiado: El empeño de Pedroia de hacer quedar mal a la gente. Cuando eres un atleta profesional y apareces listado como de 5 pies 8 pulgadas de estatura y 175 libras de peso, casi tienes que tener un pedazo de madera atado a tu hombro para poder llegar al nivel que Pedroia ha alcanzado.

Y a Pedroia no se le pasó por alto el hecho de que algunas métricas indicaban que su defensiva disminuyó la temporada pasada. Por ejemplo, de acuerdo a Fangraphs, él promedió 11.6 carreras salvadas por la defensa de 2007 a 2014 pero estuvo tres carreras por debajo del promedio de la liga para los intermedistas el año pasado. Los oficiales de los Medias Rojas alegaron no ver una gran diferencia, y este año, Pedroia está de vuelta a su nivel usual con 11 carreras salvadas por la defensiva.

"No hay nada en la mente de Dustin que sea insuperable", dijo Farrell. "Le gustan los desafíos o algo que se diga que él no puede hacer. Pienso que él utiliza eso en forma muy positiva para probarles a los demás que están equivocados. Él está en sus 30 años ahora, y no veo que esté bajando su intensidad de la forma en que sigue jugando".

A menos que ocurra un colapso parecido al de 2011 en la semana final de la temporada, los Medias Rojas se encaminan a la postemporada por quinta vez en los 11 años de la carrera de Pedroia. Y en este equipo en particular, él es el puente entre generaciones.

Pedroia estaba a dos años de hacer su debut en Grandes Ligas cuando Ortiz ayudó a los Medias Rojas de 2004 romper la Maldición del Bambino. Pero jugó un rol central en los campeonatos de 2007 y 2013, que ocurrieron antes de la llegada de Betts, el torpedero Xander Bogaerts, el jardinero central Jackie Bradley Jr. y el resto del nucleo joven de los Medias Rojas.

"Cuando escucho a la gente criticar a Pedroia por los años que ha tenido, solo me echo a reir", dijo Ortiz. "Si hay un jugador que yo quisiera tener en mi equipo, especialmente cuando tienes un grupo grande de jugadores jóvenes en la organización, no hay uno mejor para estar ahí que Pedroia".