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De la Big XII a la NFL: jugadores a seguir para el Draft 2019

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Fortalezas y debilidades de Kyler Murray (1:55)

El mariscal de Oklahoma podría ser la primera selección global de este año (1:55)

Hace algunos años, empecé a escribir una nota previa al raft de la NFL analizando a jugadores que me tocó ver jugar en persona, de preferencia en el estadio.

Los que la han leído anteriormente saben mi postura de que no le doy mucho peso a los argumentos de expertos que analizan a jugadores viendo "highlights". Un buen editor puede crear un video haciendo ver a miembros del Salón de la Fama de la NFL como jugadores ineptos y viceversa. Ver un partido completo es diferente, porque se aprecia mejor el temperamento de un jugador viéndolo desde las gradas para ver cómo reacciona entre jugadas, en la banca, con sus compañeros y con sus entrenadores.

La mayoría de los jugadores que describo a continuación jugaron en el Big XII, conferencia a la que pertenece la Universidad de Texas.

Kyler Murray, quarterback, Oklahoma. Kyler fue una leyenda en al fútbol americano en el estado de Texas, en donde ese deporte va más allá de la pasión. Fue titular tres años, del 2012 al 2014, y terminó con marca perfecta de 42-0 jugando para Allen High School, una de las prepas más grandes y con mayor historia en Texas. Fue recluta de cinco estrellas y firmó con Texas A&M, en donde jugó solamente en 2015, con malos resultados. Tuvo diferencias personales con el entonces entrenador en jefe Kevin Sumlin y se transfirió a Oklahoma en donde tuvo que esperar dos años, uno por regla de la NCAA, y el otro siendo suplente de Baker Mayfield, antes de ser titular en 2018.

El talento de Kyler es único. Tiene gran velocidad. El acarreo para touchdown de 67 yardas en contra de Texas el 6 de octubre pasado fue impresionante. Dejó atrás a media defensiva, incluyendo backs defensivos de gran velocidad. En el campeonato del Big XII, también contra UT, dio cátedra como pasador, haciéndolo con fuerza, toque, precisión y tomando siempre buenas decisiones.

Tiene también un gran espíritu competitivo y es un ganador perene que nunca se da por vencido. Esto último lo vimos en el juego del College Football Playoff contra Alabama, en que la pésima defensiva de los Sooners les puso en una desventaja de 21-0. Es un jugador que, consciente de su poco tamaño, evita a toda costa el contacto deslizándose o saliendo fuera del campo. Me sorprendería si no fuera la primera selección global. De no serlo, la contratación de Kliff Kingsbury por Arizona terminará siendo un error colosal que retrasará a ese equipo por lo menos cinco años.

Kyler está entre los mejores quarterbacks en colegial que he visto en persona: Vince Young, Patrick Mahomes, Baker Mayfield, Kyler Murray, en orden cronológico. Vince fue el más exitoso en términos de victorias habiendo ganado además un campeonato nacional. Mahomes tenía talento, pero tomaba malas decisiones buscando siempre el pase más complicado. Baker fue excelente. Kyler, se podría debatir, es el mejor de este grupo. Si midiera cinco centímetros más, sería considerado como el mejor prospecto de los últimos 20 años.

Drew Lock, quarterback, Missouri. No lo vi jugar en el estadio, sólo en el Texas Bowl contra la Universidad de Texas. Voy a comentar sobre él porque muchos lo consideran el mejor pasador de este draft, lo cual me sorprende. En ese Tazón, UT no tuvo disponibles a sus mejores jugadores a la defensiva por lesión, o porque varios decidieron no jugar para evitar el riesgo de una lesión antes del draft. Ese día, el esquema defensivo de UT lo confundió y frustró por completo. Completó 18 de 34 pases para 184 yardas con un touchdown y una intercepción. El pase de anotación fue impresionante y confirmó que es un pasador excelente que tiene profundidad, toque y precisión, pero no lo pongo a la altura de Murray, ni de ninguno de los quarterbacks seleccionados en la primera ronda del draft de 2018. Me recuerda a Blaine Gabbert.

Marquise Brown, receptor abierto, Oklahoma. Primo de Antonio Brown. Considerado el receptor con más talento del draft. Es veloz y puede correr todas las trayectorias con cortes rápidos y precisos, lo cual hace prácticamente imposible el poder cubrirlo de manera personal. No tiene gran peso ni estatura. Mide 1.77 metros y pesa 75 kilogramos. Su complexión y estilo de juego es similar a la de DeSean Jackson. Es también excelente regresando patadas de despeje y kickoff. Es sumamente frágil para seleccionarlo antes de la tercera ronda.

Cody Ford, tackle ofensivo, Oklahoma. OU tuvo, en mi opinión y en la de muchos, a la mejor línea ofensiva en el colegial en 2018. Cuatro de los cinco titulares son elegibles en este draft y no me sorprendería que fueron escogidos todos antes de la quinta ronda. El único que no es elegible es Creed Humphrey, centro, quien podría ser jugador de primera ronda en el 2020. El mejor de los cuatro disponibles es Ford, quien empezó como guardia y terminó como tackle derecho. Fue un jugador dominante, con estilo rudo. La palabra en inglés es "nasty", y tiene el estilo y físico perfecto para continuar de tackle derecho en la NFL. Podría ser seleccionado al final de la primera ronda o a principios de la segunda.

Hakeem Butler, receptor abierto, Iowa State. En la evaluación de NFL.com, dicen que no es preciso corriendo rutas cortas o intermedias, que toma muchos pasos y que seguido deja caer pases. El día que lo vi jugar contra Texas lo vi hacer todo lo contrario. Corrió excelentes rutas, se desmarcó contra cobertura individual y supo encontrar espacios contra defensivas de zona, y no soltó pases considerados "atrapables". Muchos consideran a D.K. Metcalf como el mejor receptor del draft, por su corpulencia y velocidad. No lo he visto jugar. Además, sufrió muchas lesiones en su carrera en Mississippi. El equipo que seleccione a Butler se llevará una grata sorpresa y será igual o más productivo que Metcalf.

David Montgomery, Corredor, Iowa State. Contra UT en noviembre no jugó la primera mitad por estar suspendido. En el segundo tiempo, con Iowa State perdiendo 17-3, no fue el enfoque de la ofensiva como lo había sido a lo largo de la temporada. No tuvo su mejor partido terminando con 10 acarreos para 33 yardas, pero anotando un touchdown. Lo había estudiado antes de ese partido y va a ser un jugador más que productivo como profesional. Es además buen receptor.

Justice Hill, corredor, Oklahoma State. Jordan Howard, Kareem Hunt, Chris Carson, Phillip Lindsay, todos fueron corredores de primer nivel, y en algún momento de las pasadas dos temporadas estuvieron entre los líderes en yardas por acarreo. La selección más alta en este grupo le correspondería a Hunt, tomado en la tercera ronda del Draft 2017 por Kansas City. A esta lista añadiré el nombre de Hill en el futuro. Su valor vino a menos después del 2018, pero no fue por su desempeño. No lo usaron tanto en el esquema ofensivo. Tuvo menos acarreos que en sus primeros dos años, pero terminó con el mejor promedio de su carrera colegial, con 5.9 yardas por acarreo. Tuvo 31 recepciones en 2017, lo cual demuestra también que puede ser parte del juego de pase. Será la sorpresa de este draft y un jugador que será factor en su equipo.

Charles Omenihu, línea defensiva, Texas. Hace un año, tomó la decisión que cualquier jugador que sea elegible para el draft que NO reciba calificación de la NFL de primera o segunda --y que tenga la opción de regresar-- debe tomar: volver a la escuela para jugar un año más. A Charles lo proyectaban como recluta de quinta o sexta ronda ronda en el 2018. Optó por jugar su último año, subió de peso, ganó rapidez y agilidad y terminó como el Liniero Defensivo del Año en la Big XII. Tiene la flexibilidad de jugar como ala defensiva en esquema 3-4 o 4-3. Tuvo éxito contra las líneas ofensivas de Oklahoma y Georgia, consideradas como las mejores del colegial en 2018.

Kris Boyd, esquinero, Texas. Se esperaba más de él en 2018, y aunque tuvo momentos brillantes, destacó su inconsistencia. Debatiblemente, el esquinero más físico en el draft, castiga oponentes en la secundaria y aunque permite que receptores completen pases, reacciona rápidamente y les zafa el ovoide. Contra Georgia jugó bien contra Riley Ridley y Jeremiah Holoman cuando se alinearon frente a él. Sería un esquinero ideal para equipos como Seattle, Atlanta, LAC y San Francisco por el estilo de juego que practican en la defensiva secundaria y por el tipo de jugadores que buscan.

Gary Johnson, linebacker, Texas. Sigo leyendo que es probable que caiga hasta la sexta o séptima ronda, o que termine como agente libre, pero va a ser un jugador que terminará en el plantel activo de un equipo de la liga. En la NFL lo podrían usar como híbrido, es decir, entre safety y linebacker. No es muy corpulento, 1.83 metros y 102 kilogramos, pero es veloz, sabe cubrir y es un tacleador seguro y recio. Fue la razón principal por la que Texas pudo neutralizar el poderoso ataque terrestre de Georgia en el Sugar Bowl. Será excelente en equipos especiales.

Lil' Jordan Humphrey, receptor abierto, Texas. Sin duda mi jugador favorito en Texas en los últimos diez años. Fue corredor en high school, lo que le dio la habilidad de romper tacleadas y lo hizo uno de los receptores con más yardas después de la recepción. En YouTube pueden ver la recepción que tuvo en tercera y 21 contra Oklahoma el 6 de octubre pasado, y sus "highlights" en general. Fue el receptor más lento del combinado de Indianapolis en febrero, corriendo las 40 yardas en 4.75 segundos, pero en los juegos nadie lo alcanzaba cuando entraba en carrera en campo abierto. Entiende esquemas defensivos. Sabe cómo encontrar huecos en las coberturas de zona y tiene la corpulencia para desmarcarse cuando lo cubren de manera individual. Podría no ser seleccionado, pero el equipo que lo escoja se llevará a un jugador de fútbol americano de cabo a rabo que será un especialista en terceras oportunidades.

Mis mejores deseos para que sus equipos tomen las mejores decisiones.

Sin más, ¡rumbo a Miami!