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Es una pesadilla

OSLO (EFE) -- Argentina no despejó las dudas generadas tras su severa derrota frente a Brasil en la final de la Copa América (3-0) y cayó en Oslo frente a una aplicada Noruega, con John Carew como goleador, en un encuentro en el que acusó la falta de forma de varios hombres y nunca se sintió cómoda.

Con un plan muy sencillo -un 4-5-1 con las líneas muy juntas y esperando al rival en campo propio-, Noruega vivió muy cómoda toda la primera parte, imponiendo su superioridad física y aprovechando los errores rivales para salir con rapidez al contraataque.

Frente al muro noruego, a Argentina le sobró lentitud y le faltó más imaginación y juego por los extremos: sólo algunos detalles de Leo Messi, muy activo pero sin socios, y alguna subida por la banda de Javier Zanetti dieron sensación de peligro en ese período.

A los once minutos, Javier Mascherano regaló un penal a Noruega: derribó al noruego Arne Riise de forma ostentosa e innecesaria, cuando el jugador del Liverpool recortaba hacia la línea de fondo.

El arquero del Getafe Oscar Ustari, que poco antes se llevó un susto en una mala salida que rebotó en Carew, estuvo a punto de detener el lanzamiento del delantero del Aston Villa, pero su desvío no fue suficiente.

El gol descentró a Argentina, que cometió errores de bulto, especialmente Gabi Milito, fuera de sitio en el lateral izquierdo, y los noruegos pudieron marcar en un par de ocasiones, sobre todo, en un tiro lamentable de Bjorn Helge Riise, que mandó el balón muy desviado dentro del área pequeña y sin oposición.

El jugador de Racing Ezequiel Garay, que debutó, y Nicolás Burdisso sufrieron para frenar al gigantón Carew, que los metió en problemas con su corpulencia, su velocidad y sus caídas a banda.

Lo mejor de Argentina llegó en el minuto 32, en una triangulación iniciada por Messi, que abrió a la banda para Zanetti, pero su centro medido lo mandó a las nubes un desacertado Diego Milito, que poco antes del descanso se volvió a tragar otro cabezazo franco.

Alfio Basile movió el banquillo en el descanso, dando entrada a Insúa por Lucho y a Javier Saviola por Lavezzi, aunque mantuvo en el campo a Maxi Rodríguez, que tuvo un gris regreso a la selección tras más de un año de ausencia.

De nuevo Zanetti apareció por la derecha para llevarse por garra un balón y poner un pase atrás que Insúa remató abajo junto al poste derecho, pero Jarstein sacó una gran mano y evitó el gol.

Poco después, Messi puso un pase maravilloso a Maxi, que de espaldas a la valla estuvo lento.

Cuando más entonada parecía Argentina, los centrales y sobre todo Ustari, con una pésima salida, se tragaron un centro que Carew remató a la red de cabeza para poner el 2-0.

Con el partido roto por los cambios y el declive físico noruego, Argentina tuvo más el balón y acumuló varias ocasiones claras de Maxi, Saviola y Burdisso.

Basile acabó colocando a Messi en punta en los últimos minutos, con Gago tirado al medio con Mascherano, y a seis minutos del final, Maxi remató solo dentro del área tras recibir un pase en una falta sacada por Insúa.

A Noruega, cansada tras su enorme derroche físico, le entró el miedo.

Argentina se fue con todo arriba y dejó en evidencia las carencias del rival, pero ni Saviola ni Messi pudieron hacer un empate que hubiera servido para maquillar el resultado, pero no la mala imagen dejada por un equipo que aumenta sus dudas antes del debut en las eliminatorias para el Mundial contra Chile.