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Ancelotti y Simeone, choque de estilos y revancha en el derbi

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Ancelotti confía que Rüdiger llegará al Derbi (1:05)

El entrenador del Real Madrid dijo que el defensa alemán "es un guerrero" y estará ante el Atlético. (1:05)

Simeone y Ancelotti se conocen demasiado y sus estilos, aunque contrastantes, pueden ofrecer en el derbi uno de los mejores partidos de la temporada.


MADRID -- Llega el derbi entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid y vuelven los típicos comentarios de siempre en el madridismo: “Ancelotti es amigo de Simeone”, “Simeone le tiene tomada la medida al italiano”, “Nos cuesta ganar al Cholo por culpa de Ancelotti” o “Carletto ponte las pilas que no pueden ganarnos los colchoneros” son algunos de los comentarios que pueblan estos días las redes sociales.

Independientemente de la rivalidad obvia entre dos entrenadores que son historia del futbol y de sus respectivos clubes, los datos arrojan una lectura interesante desde hace décadas.

Y es que Ancelotti y Simeone ya se enfrentaron en el Calcio cuando ambos defendían los colores del Pisa y del AC Milan. Fue en 1991 cuando los del italiano derrotaron por 1-0 a los del argentino. Ambos fueron titulares y no sabían que, décadas más tarde, iban a coincidir en España.

Y al decir coincidir, es a todos los niveles, ya que ambos comparten vecindad en la lujosa urbanización donde viven, La Finca, a las afueras de la capital. Gozan de una relación muy buena y siempre se han dedicado palabras de alabanza en sus respectivas ruedas de prensa.

Simeone se ha enfrentado a Ancelotti en 23 ocasiones. En Liga, el italiano domina con 4 victorias, 2 empates y 3 derrotas. En eliminatorias, es el argentino quien se lleva el gato al agua con 5 victorias, 2 derrotas y 5 empates, entre los cuales los dos últimos terminaron con una prórroga en la Supercopa de España en Riyad donde los merengues eliminaron a los colchoneros y con otra prórroga días después donde fueron los colchoneros los que eliminaron al Madrid en Copa del Rey.

Los dos son entrenadores muy respetados en el ámbito futbolístico internacional y, con estilos diferentes, han hecho historia en el futbol. Ancelotti es alguien cuya mano izquierda ha superado a su forma de plantear tácticamente los partidos. Se le conoce por haber recuperado a un Vinícius Júnior que, de la mano de Zinedine Zidane, parecía avocado al fracaso. El italiano, como ejemplo de gestión, ayudó al brasileño a convertirse en la mega estrella mundial que es hoy en día. Pero tácticamente es un profesional cuyos cambios de sistema se han adaptado muy bien a las necesidades de cada equipo. Este año, para darle la mejor cabida posible a Jude Bellingham, dejó de lado el 4-3-3 habitual para introducir el 4-4-2 con el inglés en punta donde está enamorando a medio mundo.

El Cholo también es un entrenador al que le gusta amoldarse a sus plantillas. Con un estilo más defensivo, pero evolucionando mucho desde sus inicios, ha mutado de su 4-4-2 a un 5-3-2 que, dependiendo si la fase es ofensiva o defensiva muta en defensa de 3 o en defensa de 5. El argentino, según un ex jugador confiesa a ESPN, “es un privlegiado a nivel táctico”, algo que el propio Antoine Griezmann confirmó en las pantallas de ESPN cuando declaró que “te dice que pasarán cosas que luego pasan, por eso le seguimos ciegamente”.

En el plano negativo, quizá el Cholo haya perdido con los años el potencial individual de sus jugadores. El Atleti es un equipo que, a nivel de inversión, no se puede comparar con el Madrid porque ahí están los datos del mercado veraniego: mientras que los blancos han invertido 103 millones (fijos) en un sólo jugador, la mayor inversión colchonera fueron los 5 millones pagados por Javi Galán que hace una semana salió a la Real Sociedad.

Muchos aficionados rojiblancos reprochan a Simeone la falta de discurso crítico con el club para exigir más (y mejores) refuerzos. Poco más negativo puede tener un entrenador que se ha convertido en leyenda con 12 temporadas consecutivas al frente del Atleti.

Con Ancelotti pasa algo parecido. Y para muestra un botón: hace un año, cuando todavía Karim Benzema era jugador del Madrid, pidió un delantero a Florentino Pérez. En apenas un año no le concedió esa petición y, sin Benzema, no trajo a nadie más que a Joselu, que llegó para reemplazar al desaparecido Mariano. Con eso encima de la mesa poco más se le puede exigir a un Ancelotti que, en sus dos etapas al frente del banquillo merengue, ha conseguido dos Champions League.

El mayor piropo para el italiano es el mayor reproche: “Ser amigo de sus jugadores”. Es un padre para ellos y, sobre todo, una guía, el faro en el que mirarse.

Por eso el del domingo será otro derbi caliente y de estilos enfrentados, pero también será un encuentro en el que ambos “amigos” se medirán de nuevo en un duelo de contrastes que empieza por los banquillos.