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Incomoda al Barça la postura política de Ronaldinho

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"Si Messi y yo hubiésemos jugado en nuestro mejor momento..." (0:38)

¿Se imaginan a la mejor versión de Ronaldinho tirando paredes con la mejor versión de Messi en el equipo de Guardiola? (0:38)

BARCELONA -- Ronaldinho Gaucho ha perdido la condición de ídolo intocable en el Barcelona. El apoyo público que el ex futbolista brasileño ha ofrecido a Jair Bolsonaro ante las elecciones a la presidencia de su país que se celebrarán el 28 de octubre fueron recibidas con pesar en el Camp Nou, donde el portavoz del club azulgrana, Josep Vives, no tuvo inconveniente en reconocer que su postura “no es compartida” por la entidad.

Tal es así, que su mensaje “Por un Brasil mejor deseo paz, seguridad y alguien que nos devuelva la alegría; quiero un Brasil mejor para todos”, que acompañó en las redes sociales con el número 17 que representa al candidato de la ultraderecha provocó tal rechazo en el Barça que en el seno del club hay quien llegó a insinuar la conveniencia de romper toda relación con Ronaldinho. Y también con Rivaldo.

Bolsonaro, cuyo discurso incendiario ataca de manera indiscriminada a las clases populares, los pobres, homosexuales o mujeres y tiene un marcado tinte racista en sus discursos, recibió el apoyo implícito tanto de Ronaldinho como de Rivaldo, otra leyenda en el Barça y que, como el Gaucho, procede de una familia muy humilde y, se supondría, totalmente alejada de las tesis del político ultraderechista.

De esta manera, la actuación de los dos jugadores provocó que al Barcelona se le multiplicaran los mensajes pidiendo explicaciones, teniendo en cuenta el carácter integrador del que hace gala el club, su alianza con UNICEF y de los conocidos “valores” que destacan la igualdad.

La primera reacción de la directiva del Barcelona, de acuerdo a lo publicado por el diario Sport, habría sido limitar la presencia tanto de Ronaldinho como de Rivaldo en los actos oficiales del club y, también, su participación en los partidos de exhibición de los ‘Barça Legends’ o presencias como representantes de la Fundación.

“Es un caso que nos preocupa desde el punto de vista de la imagen del Barça. Vamos a observar detenidamente toda la evolución de este caso y tomaremos las decisiones convenientes. No hay aún una decisión tomada al respecto” quiso enfriar el asunto Vives… Pero ante la insistencia de los periodistas, el portavoz tuvo que ir más allá.

“Ronaldinho forma parte de la historia del Barça. Dicho esto, no compartimos en absoluto los planteamientos de uno de los candidatos a la presidencia de Brasil (en referencia a Bolsonaro). No podemos apoyarlo. Defendemos valores democráticos que no coinciden con su discurso y no compartimos en absoluto sus ideas” solventó el dirigente, admitiendo, eso sí, que “respetamos la libertad de pensamiento y de expresión”.

Toda esa libertad en la que quiso poner énfasis de puertas afuera el portavoz de la directiva del Barça se transforma en desencanto de puertas adentro. El Barça Legends, de acuerdo a lo expresado por el propio club, parte con la idea de “globalizar los valores del Barcelona a través de sus ex futbolistas” y aunque su participación en los partidos está bien retribuida (cerca de 300.000 dólares por partido) la imagen que desprenden ante los aficionados de todo el mundo es lo más sagrado para la entidad.

Así la sonrisa de Ronaldinho, quien firmó un contrato de diez años como embajador del Barça y debía a través de ese acuerdo participar en actividades y proyectos de la Fundación del club en alianza con UNICEF, ha perdido de pronto el encanto que encandiló al Camp Nou. Hasta el extremo que crece en el club la opinión de romper toda relación con su leyenda… Y también con Rivaldo.