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Cara a cara entre los técnicos del derbi catalán

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Luis Suárez fuerza la máquina para volver ante el Espanyol (0:48)

El delantero uruguayo sigue entrenando aportado del grupo, pero espera entrar en la convocatoria de Ernesto Valverde de cara al choque liguero. (0:48)

BARCELONA -- Ernesto Valverde no puede ocultar cierta nostalgia cuando recuerda su pasado periquito. Tenía 22 años cuando el Espanyol, en 1986, le incorporó procedente del Sestao y en el desaparecido estadio de Sarriá disfrutó de dos temporadas míticas, la segunda llegando a disputar la final de la antigua Copa de la UEFA y provocando su millonario fichaje por el Barça que comenzaba la era de Johan Cruyff.

La llegada de Valverde al Camp Nou coincidió con el ascenso de un joven Rubi al primer equipo del Vilassar, en Tercera División, donde comenzó una carrera futbolística alejada de la élite. El hoy técnico del Barça se retiró como jugador del Mallorca en 1997 mientras Rubi colgó las botas en su casa, después de pasar por Hospitalet, Espanyol B (jugó un partido con el primer equipo), Manlleu, Pontevedra o Terrassa, en 2001.

El catalán comenzó su carrera en los banquillos en el modesto Vilassar aquel mismo año y poco después lo hizo el extremeño en el filial del Athletic y si como futbolistas la carrera de ambos fue absolutamente distinta, como entrenadores parecía llevar el mismo camino… A pesar de que coincidieran durante un tiempo en el Espanyol: Rubi entrenó al filial entre 2005 y 2008 mientras Valverde, entre 2006 y 2008, dirigió al primer equipo.

El hoy entrenador periquito ha recordado en más de una ocasión que en 2010, después de dirigir al Benidorm, abandonó su sueño de dedicar su vida profesional al fútbol y que solo la llamada del Girona, en 2012, le cambió la perspectiva. Para entonces el Txingurri ya había dirigido al Athletic, Espanyol, Olympiacos y Villarreal, sumando casi 300 partidos en Primera División… Pero poco podían imaginar, uno y otro, el futuro que les aguardaba.

EN CASA RIVAL

Amigo del malogrado Tito Vilanova, Rubi se sumó al cuerpo técnico del Barcelona en 2013, desconocedor del fatal desenlace que aguardaba a Vilanova y antes de verse desplazado del plano con la llegada de Gerardo Martino al Camp Nou, cuando solventó abandonar el club azulgrana a pesar de las buenas perspectivas que le adivinaba el entonces director deportivo Andoni Zubizarreta.

El catalán pasó después por Valladolid, Levante y Sporting antes de explotar al mando del Huesca… Justo la temporada en que Valverde dejaba atrás cuatro años al frente del Athletic en su segunda etapa para sustituir a Luis Enrique en el Barça. Y un año después sus caminos convergen, cara a cara, por vez primera.

En el Espanyol la labor de Rubi como técnico del filial ofreció a Valverde el ascenso de jugadores como Javi Chica, Javi Márquez, Serrán o Palanca. Técnico de buen ojo para futbolistas jóvenes, el hoy primer entrenador periquito ha dado un nuevo empujón a la cantera blanquiazul con la que pretende plantar cara al gigante azulgrana, donde la obligación de los resultados no permite a su técnico fijar tanto como muchos quisieran los ojos hacia La Masía.