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Julián Álvarez cortó su racha goleadora en el triunfazo del City

Julián Álvarez llegaba al partido de este sábado entre Manchester City y Newcastle United, por la Premier League, con una gran racha goleadora, pero a pesar del triunfazo agónico de su equipo, no pudo extender esa estadística.

Sin Erling Haaland, lesionado, en el equipo, el Araña se erigió en la gran referencia ofensiva de Pep Guardiola, y había ratificado la confianza anotándole, en forma consecutiva, a Fluminense (doblete), Everton, Sheffield United y Huddersfield Town. Ante las Urracas, el argentino no pudo aumentar a cinco los cotejos convirtiendo.

No obstante, chances tuvo, pero Martin Dúbravka y su falta de precisión en los metros finales se lo impidieron. El arquero eslovaco le detuvo un remate con el partido 1 a 0 a favor de la visita, justo antes de que -en una ráfaga- el anfitrión lo diera vuelta. Como de costumbre, Álvarez se asoció constantemente con sus compañeros de ataque Phil Foden, Bernardo Silva y Jeremy Doku, aunque sin estar muy fino en los metros finales.

En el complemento, el delantero de 23 años quedó al borde del festejo en varias ocasiones: Dúbravka voló para sacarle del ángulo un gran tiro libre y, sobre la hora, un remate suyo fue tapado por la defensa, pero la más clara llegó tras una jugada que inició él en el borde del área. Doku envió un centro cruzado, Rúben Dias la bajó y, tras unos rebotes, el ex River Plate pateó por arriba en lo que era un penal en movimiento, con el arco un poco obstruido por la defensa del conjunto de Eddie Howe.

Finalmente, el ingreso de Kevin De Bruyne, que volvía a la Premier League tras una larga ausencia (se había lesionado en la primera fecha), destrabó el partido para el elenco ciudadano, que con un tanto del belga y uno de Oscar Bobb, tras pase de KDB, se quedó agónicamente con tres puntos de oro para seguirle el paso al líder Liverpool.

Álvarez, una de las figuras del equipo, no lució tan participativo ni fino en la definición -como de costumbre, aportó en otras facetas, algo que demostró al robarle el balón a Bruno Guimaraes y conducir un contragolpe que por poco no terminó en gol de Kyle Walke o Foden-, pero volvió a disputar los 90 minutos -para que entraran De Bruyne y Bobb, los reemplazados fueron Silva y Doku- y continúa afirmándose en el mejor equipo del planeta.

Las mejores chances de Julián ante Newcastle