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El retorno del Rey

HACE DOS AÑOS, Érik Morales decidió hacer una pausa en su carrera. Durante ese periodo, prácticamente desapareció de los reflectores e incluso perdió la silueta de aquel peleador que llegó a conquistar tres títulos mundiales en divisiones distintas. Fue tal el aumento de peso que llegó a presentar el púgil mexicano que muy pocos se atrevían a pensar que volvería a los encordados. Hoy, el "Terrible" está de vuelta, el rey reclama su trono y se pone en guardia.

"Estoy muy contento de regresar al ring y a los grandes escenarios. El año pasado sostuve tres peleas en plazas importantes como la capital (de México), Tijuana y Monterrey. En todas fui bien recibido por la afición, lo que me motiva a seguir adelante", afirma mientras se toma un descanso luego de un arduo entrenamiento matutino en el Centro Ceremonial Otomí, a más de dos mil 800 metros sobre el nivel del mar.

A sus 33 años de edad, y tras dos de inactividad en el boxeo, recuperar la condición física es algo complicado. Pero si se toma en cuenta que en los últimos meses Érik Morales ha logrado quemar los 25 kilogramos de sobrepeso que presentaba, la misión ya no suena tan difícil.

"Uno de los inconvenientes para reaparecer en los encordados era el sobrepeso que presentaba. Tenía que alcanzar un peso que me hiciera ver bien sobre el ring, y en este sentido realicé un arduo trabajo físico que llevó más de año y medio. Junto con el equipo que me entrena fuimos poco a poco. Empezamos a trabajar con mucha calma enfrentando a ex campeones mundiales como el nicaragüense José 'Quiebra Jícara' Alfaro, y hemos llegado al punto deseado".

–Luego de conseguir tres títulos del mundo en divisiones distintas, ¿qué propició tu retorno?
–Existen muchos puntos importantes por resolver. Uno de tantos es intentar ganar lo que sería mi cuarto título, y luego marcar una buena despedida del boxeo. Pero más que haberme ido hice un receso ante la gran carga de trabajo que traía en una división donde ya no podía estar. Además, el boxeo es lo que me mueve.

A la pregunta de si los problemas financieros propiciaron que haya dejado el retiro para mejor ocasión, el boxeador de Tijuana se pone en guardia y responde con un potente jab:
"Si el tema financiero fuera la causa de mi regreso, entonces éste se hubiera dado desde antes; quizás así hubiera aceptado algunas ofertas de Golden Boy Promotions. Sin embargo, por encima de lo financiero, requería de un periodo de descanso que me sirviera para retomar mi paso. Por ello mi reaparición se dio con mucha calma. Mentiría si dijera que peleo sin esperar un beneficio económico, pero lo que me mueve es el amor que siento por este deporte".

–¿Qué fue del "Terrible" durante el periodo en que permaneció alejado del boxeo?
–Fortalecí una empresa que tengo dedicada a la recolección de basura y me dediqué a la promoción de jóvenes boxeadores, además de que trabajé como director del Deporte en Tijuana.

"Realmente no me desligué totalmente del boxeo, pues también poseo otra empresa boxística donde llevo la carrera de peleadores como Juan "Churritos" Hernández; Pedro "Pedrín" Guevara, campeón mundial de peso minimosca, y Alejandro Sanabria, un futuro prospecto que ya derrotó a "Rocky" Juárez por el título Continental de las Américas del Consejo Mundial de Boxeo en peso superpluma.

CONTRA LAS CUERDAS
Para poner a prueba los reflejos del ex campeón mundial, ahora lo ponemos contra las cuerdas conectándole un gancho al hígado que, lejos de doblarlo, exhibe su fortaleza y deja en claro que en su retorno será muy complicado mandarlo a la lona.

–¿Por qué a los peleadores leyendas, como tú, les cuesta tanto trabajo alejarse del boxeo?
–¿Por qué he de retirarme teniendo 34 años de edad? No soy un peleador que esté golpeado ni que tenga una necesidad que lo obligue a seguir, ¿por qué no seguir en el deporte que me ha dado tanto?

Hasta hoy, Morales es uno de los únicos tres boxeadores en el mundo que han derrotado al poderoso filipino Manny Pacquiao, y en este punto regresamos a la pregunta obligada de si podría darse un nuevo enfrentamiento entre ambos:

"Yo vengo a pelear en 135 o 140 libras, pues ahí tengo tranquilidad en cuestión física. Trataré de enfrentar a los mejores en esa categoría, pero ese tipo de peleas no dependen de mí, sino de las exigencias de la afición. Yo doy mi mejor esfuerzo para verme bien arriba del ring, y corresponde a la gente decidir a quién debo enfrentarme o si ya debo retirarme".


–Con tu regreso al plano internacional ¿pretendes demostrarle algo al mundo o a ti mismo?
–En estas últimas tres peleas he combatido para mí, lo he hecho con mucha tranquilidad y diversión por hacer lo que sé y me gusta. Nada tengo que demostrarle a los demás, pues he cumplido los retos más importantes que se me han presentado en mi vida.
"Desde el año antepasado dije que iba a volver, y mucha gente se burlaba, pues pensaba cómo un "gordito" podría reaparecer. Dejé de tomar y de hacer las cosas que me afectaban, aposté por un trabajo que me permitiera reaparecer en el boxeo y estoy fuerte para hacer lo que me gusta".
–¿Llegaste a tener problemas por excederte con el alcohol?
–En absoluto. Sucede que en muchas ocasiones tomamos y comemos sin darnos cuenta de que nos excedemos. Por ejemplo, yo me sentía bien, pese a que tenía más de 90 kilogramos, pero me di cuenta de que estaba comiendo demasiado.

Durante "estos dos años y medio de reposo tomé y comí todo lo que quise, pero era muy importante hacer cambios importantes para reaparecer. En este sentido dejé de comer lo que me gusta y de beber totalmente alcohol".

Cuando Érik Morales decidió retomar su carrera profesional, no sólo cimbró a la comunidad boxística, sino también a su familia. "Le había prometido a mi esposa que no regresaría al boxeo, pero cuando hablé con ella me respaldó, pues sabe que este deporte es parte de mi vida. Mi padre me aconsejó que replanteara mi decisión, ya que no tenemos una necesidad financiera. Al final, tras escucharme, juntos establecimos un plan de trabajo que se ha ido cumpliendo".

El tiempo apremia y el "Terrible" debe continuar con su programa de entrenamiento, que incluye arduos trotes en alta montaña, variadas sesiones de boxeo frente a sparrings y periodos de reposo, así como de concentración.

Pero antes de que concluyera nuestra plática, hay un tema que no podíamos dejar escapar: actualmente existen dos jóvenes de quienes se dice pueden llegar a convertirse en ídolos, Julio César Chávez Jr. y Saúl "Canelo" Álvarez, ¿consideras que ambos peleadores tienen el potencial necesario para llevar sobre sus hombros el prestigio del boxeo mexicano y representarlo?

–No soy quién para juzgarlos. El digno representante de la bandera mexicana es el boxeo mismo. El que puedan mantener un nivel que los haga sobresalir a nivel internacional será cosa de tiempo. Son dos promesas a las que se les apuesta bastante. Quizás ambos se queden en el camino y sean sustituidos por otros que ahora no figuran en el mapa, pero lo mejor es esperar para ver si pueden mantener el paso.

Esta nota es un extracto de un reportaje a publicarse en la edición de abril 2011 en Estados Unidos. Para suscribirte y leer el reportaje completo, haz click aquí.