Quiere seguir bajando récords

Michael Schumacher igualó a Alain Prost en títulos mundiales y en carreras ganadas en Fórmula Uno, pero busca más: quedó a un título del argentino Juan Manuel Fangio y le quedan cuatro carreras para ser el piloto que más grandes premios ganó en la historia

HUNGARORING -- El alemán Michael Schumacher, que se ha proclamado por cuarta vez campeón del mundo de Fórmula Uno, se está convirtiendo en un devorador de récords, tras haber igualado los cuatro títulos del francés Alain Prost y encontrase a sólo uno del mítico argentino Juan Manuel Fangio.

El campeón del mundo más joven que ha tenido la Fórmula Uno al superar cuando consiguió el primero por solo 16 días al brasileño Emerson Fittipaldi, que logró su primer título en 1972, con 25 años, 10 meses y 26 días, Michael Schumacher ha superado ya muchos récords y otros están al alcance de su mano.

Al final de la presente temporada, para la que quedan cuatro carreras, Michael Schumacher, que hoy ha igualado las 51 victorias de Alain Prost, podría convertirse en el piloto que más puntos ha conseguido en su carrera profesional, que ahora tiene el francés con 798,5, del que le separan 16,5; en el que mas victorias ha obtenido en una temporada, que el mismo tiene en nueve en 1995 y 2000, y ahora lleva siete; y ya es el que más vueltas rápidas tiene en carrera.

Tan sólo el récord de "poles" no está de momento al alcance del alemán, ya que el malogrado brasileño Ayrton Senna consiguió 65, frente a las 41, que de momento, lleva Michael Schumacher.

Para conseguir este palmarés inigualable, que le llevará a encabezar todas las clasificaciones al final de su carrera deportiva, de momento tiene contrato con Ferrari hasta finales del año 2004, Michael Schumacher no ha reparado nunca en la forma de conseguirlo.

Así su primer título mundial, en 1994, lo logró tras eliminar en una colisión al británico Damon Hill (Williams Renault) en Australia y en 1997 intentó hacer lo mismo con el canadiense Jacques Villeneuve (Williams-Renault) en Jerez, aunque no le salió bien la jugada y la Federación Internacional le eliminó de la clasificación del mundial. Iniciado en el mundo del kart, su padre tenía una pista en Kerpen, no lejos del circuito de Nurburgring, en el que logró los títulos alemán y europeo en 1986, luego pasó por la Fórmula Ford y la Fórmula 3, en la que logró el título nacional en 1990.

Miembro del equipo "Junior" de Mercedes en el campeonato del mundo de sport-prototipos en 1990 y 1991, esta casa alemana le facilitó el ingreso en la Fórmula Uno, en la que debutó en el Gran Premio de Bélgica de 1991 al volante de un Jordan 191 Ford, para pasar a la siguiente carrera, Gran Premio de Italia, a pilotar para Benetton.

En 1992, su primera temporada completa en Fórmula Uno, lograba su primera victoria, justo un año después de haber debutado, al imponerse en el Gran Premio de Bélgica, siendo entonces el tercer piloto más joven que lo hacía, tras el neozelandés Bruce McLaren y el belga Jackie Ickx, y terminaba tercero en el campeonato del mundo.

Su primer título lo consiguió de forma poca ortodoxa al colisionar con Damon Hill en Australia, después de perder el control del coche, tocar en un muro y cuando su abandono era inevitable, se incorporó a la pista cerró al británico en una curva y colisionó con lo que ambos quedaron eliminados y se llevaba así el primer campeonato.

Al año siguiente volvía a ser campeón del mundo, pero sus accidentes con Damon Hil en los Grandes Premios de Gran Bretaña e Italia, sus toques en Bélgica y Europa (Nurburgring, Alemania), así como sus intercambios verbales, confirmaron que Michael Schumacher era un "duro" en el automovilismo.

Después de sus dos títulos con Benetton llegó a Ferrari con el objetivo de reverdecer los laureles de la escudería italiana, que no lograba el mundial de pilotos desde 1979 con el surafricano Jody Scheckter.

La tarea no fue fácil, aunque a excepción del primer año, 1996 en el que logró tres victorias y fue tercero, los dos siguientes llegó a la última prueba con posibilidades de conseguir el título.

Con Jacques Villeneuve no tuvo tanta suerte como con Damon Hill y a pesar de que lo intentó ganar de la misma manera que al británico, en esta ocasión su golpe no fue tan certero y la Federación Internacional castigó su acción eliminándole del mundial.

El finlandés Mika Hakkinen (McLaren-Mercedes) logró su primer título en el circuito japonés de Suzuka en una jornada negra para Schumacher, a quién no le arrancó el coche en la vuelta de formación para la salida y cuando estaba remontando, un pinchazo en la recta tribunas le dejó fuera de carrera.

La temporada 1999 parecía la destinada para su primer mundial con Ferrari, pero el accidente que sufrió en el Gran Premio de Gran Bretaña, en el que se fracturó una pierna, tras colisionar frontalmente contra las protecciones a gran velocidad, arruinaron sus esperanzas de conseguirlo.

Este accidente demostró una vez más como es el carácter de Michael Schumacher. Dispuesto a volver anticipadamente, antes de una recuperación total, para defender sus posibilidades de título, luego no quiso hacerlo para ayudar a su compañero el británico Eddie Irvine a conseguirlo.

El presidente de Ferrari tuvo que presionarlo para que participara en las dos últimas carreras y Michael aceptó con el objetivo de que la escudería italiana lograra el mundial de constructores, cosa que así hizo, pero no consintió en ayudar a Irvine.

Por fin el pasado año Michael Schumacher y Ferrari lograban coronar su sueño y se proclamaban campeones del mundo y esta temporada han vuelto a repetir triunfo, sin apenas oposición, aumentando escudería y piloto sus leyendas.

-EFE

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domingo, 19 de agosto
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