Messi y Neymar victimizaron al local Rayo Vallecano

MADRID -- Messi y Neymar aparecieron de nuevo para que Barcelona se llevara los tres puntos en su visita al campo de Vallecas luego de vencer por 2-0 al Rayo Vallecano, que terminó con nueve hombres en la cancha luego de las expulsiones de Morcillo y Javier Aquino.

Una victoria que consolida en el liderato al conjunto catalán y que también vio al arquero Claudio Bravo fijar un nuevo récord de imbatibilidad en un arranque de Liga de 630 minutos, en su séptimo partido sin recibir anotación.

Rayo Vallecano volvió a hacer gala de la valentía que se ha convertido en el sello de identidad de los pupilos de Paco Jémez. Y al menos durante media hora, parecía que esta vez los locales serían capaces de sacar algo más que una goleada ante el Barcelona. Pero la historia se repitió

Había sido Alberto Bueno el primero en amenazar. Con un disparo frente a la portería, forzó a Claudio Bravo a lanzarse de manera espectacular para evitar que un balón tocara sus redes por primera vez en la campaña. Poco después, el capitán culé Xavi cometió una falta en un intento por detener a Kakuta. Trashorras, el cobrador oficial, no aprovechó. Fueron las dos únicas ocasiones del Rayo Vallecano y pagaron caro el desperdiciarlas, pues apareció la magia de Lionel Messi para matar sus esperanzas.

Pasada la media hora del encuentro, el árbitro anuló un gol al argentino por fuera de lugar y, siendo Messi, tardó dos minutos en aprovechar una nueva oportunidad que, esta vez, subió al marcador. El '10' blaugrana aprovechó un despeje largo de Piqué para batir a Toño luego de acomodarse el balón con la cabeza. El golpe a la moral de los locales se agravó un minuto después, pues Neymar no se quiso quedar atrás y con la misma maestría aniquiló las esperanzas rayistas al poner el 2-0 en el marcador. El brasileño, indomable, se llevó a dos defensas para internarse en el área y rematar a gol un pase medido de Munir.

En las gradas de Vallecas, angustia. En la última visita de los catalanes se habían llevado un costal de cuatro goles y la historia parecía repetirse. Jémez, que muere con la suya, apostó todo a la remontada. Tras el descanso sacó a un central, Abdoulaye, para enviar a la cancha al atacante mexicano Javier Aquino, mientras el extremo Licá dejó su lugar para Manucho.

Y aunque el Rayo Vallecano volvió a poner a prueba a Claudio Bravo, vio su situación agravada cuando Morcillo, quien reemplazaba al lesionado Zé Castro, vio su segunda amarilla por una falta sobre Neymar. A media hora del final y con una desventaja de 2-0 ante el líder, el conjunto madrileño se quedaba con diez y sin centrales. Baena tuvo que retrasar su posición y Javier Aquino, demasiado ocupado ayudando en la cobertura a Messi, dejó de insistir por la banda.

Barcelona aprovechaba su espacio y buscaba el tercer gol. Pedro, Rakitic y Sandro buscaban el tercero, aunque no asediaron con el ahínco que corresponde a un equipo con superioridad, técnica y numérica. Tenían todo el espacio para ellos solos y apenas lo aprovechaban. Rayo, en cambio, aprovechaba cada robo de balón para intentar hacer daño a Bravo a través de las combinaciones entre Aquino, Bueno y Manucho.

Pero el Rayo no encontró los espacios y al Barcelona le falló la puntería; incluso Messi envió un balón al cielo en la más clara del segundo tiempo y remató con demasiada fuerza en su último intento. El partido terminó en accidentada tragedia para los locales, que en la última acción del encuentro perdieron a un hombre más cuando Javier Aquino, para entonces completamente abocado en defensa, vio su segunda amarilla por una dura entrada sobre Busquets.