Barcelona vence a Huesca con gol de De Jong

(Jordi Blanco) - Al Barcelona le tocó cara en Huesca. En una temporada de idas y venidas, de una montaña rusa de resultados que le tienen antes de llegar al ecuador de curso prácticamente eliminado de la pelea por el título de Liga, el equipo de Koeman conquistó tres puntos imprescindibles a través de una actuación enrevesada.

Dominador sin discusión en la primera parte, ganó sin grandes alardes después de una segunda mitad mucho más discreta y sentenciada por la mínima. Un 0-1 dibujado por el gol de Frenkie de Jong. Suficiente.

PAU BARRENA/AFP via Getty Images

Pudo golear, lo que evitó el portero local, pero paso de una primera mitad notable a una continuación menos solvente. Suficiente en cualquier caso para llevarse la victoria y recuperar la sonrisa y la confianza...

Al menos hasta el miércoles, cuando en San Mamés visite al Athletic en otra noche sin vuelta atrás antes de marchar en busca de la Supercopa de España. Antes de todo ello, antes de viajar a Bilbao, el Barça mostró en El Alcoraz todas sus caras de la temporada. Enseñó que Messi, en su partido 500 de Liga, el 750 como culé, sigue siendo tan imprescindible como en toda su carrera, enseñó que tiene en Pedri a un magnífico proyecto de futuro en el que apoyarse el capitán, también que a De Jong le viene bien avanzarse en su posición. Además, a buscar la entrada desde la segunda línea y que Dembélé, tan anárquico como imprevisible, tiene mucho que ofrecer si las lesiones le dan una tregua para ganarse continuidad.

Cuando todos ellos suman sonríe el equipo. Se aleja de su área, también beneficiado este domingo por la inicial táctica defensiva de un Huesca muy apocado, y disfruta de cierta tranquilidad en el juego. Busquets no se agobia, Dest y Alba se atreven a subir la banda y hasta parece que el ritmo de balón, la intensidad y la velocidad dan a pensar que este Barça tiene buenas sensaciones.

Le pudo ganar al colista por KO en una primera mitad que acabó con ventaja mínima porque Pedri no anduvo afortunado de cara a portería y porque Álvaro Fernández, el meta local, se convirtió en un gigante, ya fuera sacándole un remate envenenado al joven canario al comienzo o una falta directa a Messi cuando ya se acercaba al descanso.

Así se mantuvo en pie el Huesca, solo batido con un centro en diagonal del capitán hacia el área que desvió lo justo De Jong, quien entró desde atrás magníficamente, mostrando esa personalidad y atrevimiento que tanto se le demanda desde que llegó al Camp Nou desde el Ajax.

Con calma y sin agobios llegó el equipo de Koeman al descanso, ganando, pero, en un aviso, sin sentenciar un partido que tenía en la mano. Y curiosamente esa falta de definición, no sentenciar como debiera cuando tuvo oportunidad condujo el duelo a una segunda parte mucho menos cómoda.

No tanto por el despertar del Huesca como por las dudas que parecieron alumbrar en el propio Barça. Cierto es que el equipo local dio un paso al frente y que después de no rematar ni una sola vez a la meta de Ter Stegen durante los primeros 45 minutos sí lo hizo en la continuación, pero al Barça, que se volvió a estrellar hasta en tres ocasiones más en Álvaro Fernández, le creció el miedo a quedarse otra vez sin una victoria tan necesaria como muy clara había parecido antes.

Se ha quejado Koeman, y no pocas veces, durante la temporada de la falta de definición de sus jugadores para explicar no pocos fiascos. No dio la sensación que en Huesca pudiera ocurrir eso porque el colista le puso muchas más ganas que peligro real a la meta de Ter Stegen... Pero fue una evidencia que le falta acierto de cara al gol y que cada susto puede desembocar en un desastre.

No ocurrió en su visita al colista, al que venció, sin muchos alardes, para sumar esa victoria imprescindible. Y volvió a respirar. Durante otros tres días al menos.