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Lonzo Ball: "No tengo quejas" tras ser reemplazado en Phoenix

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Lo que no sabías de Lonzo Ball (1:19)

El número 2 del quinteto amarillo-púrpura, no solo es la base de los Ángeles Lakers, sino también la económica de su familia. (1:19)

PHOENIX – Lonzo Ball fue espectador de lujo desde la banca de los Los Angeles Lakers durante el último cuarto de la victoria angelina sobre los Phoenix Suns el lunes por la noche, un juego después de haber hecho historia como el más joven en obtener un triple-doble, ante la decisión de su entrenador Luke Walton de mantener a unos Jordan Clarkson y Corey Brewer de racha en la duela.

Clarkson y Brewer se combinaron para anotar 24 puntos en la segunda mitad, y así los Lakers obtuvieron una necesitada victoria como visitantes por 100-93. Los Lakers (6-8) habían perdido tres de los cuatro compromisos de su gira anteriormente.

“Nosotros ganamos, así que yo no tengo quejas”, dijo Ball, quien fue suplantado por Clarkson con poco menos de tres minutos por jugar en el tercer cuarto.

“Mis compañeros lo lograron en el cuarto y nosotros debíamos ganar al menos un partido durante esta gira. Nosotros ganamos, todo funcionó bien, así que no me quejo y J.C. estaba inspirado. Yo tampoco lo hubiese sacado”.

Ball contó con siete puntos, cinco asistencias, cinco rebotes, dos robos y cuatro balones perdidos mientras encestó tres de sus 10 tiros de campo antes de ser reemplazado y no volver a entrar cuando los Suns (5-10) ganaban por cuatro.

Clarkson anotó cinco puntos mientras los Lakers culminaron el tercer cuarto con un parcial de 9-4 que les otorgó una ventaja de un punto antes de los 12 minutos finales. Luego el partido estaba empatado 81-81 con 7:25 minutos por jugar, pero los Lakers se lucieron con un parcial de 17-7 durante los próximos cinco minutos para ir ganando por 98-88 con Clarkson, Brandon Ingram, Brewer, Kyle Kuzma y Brook Lopez en la cancha.

Walton tuvo el dilema de poner o no a dos de sus titulares -- incluyendo su base franquicia -- de vuelta en la cancha o permanecer con el quinteto que estaba ganando en el último cuarto.

“Es duro y es cuestión de intuición” , explicó Walton.

“Brewer y Clarkson fueron increíbles esta noche; ellos habían estado trabajando duro ahí adentro y obviamente la habilidad de Zo para jugar y ser nuestro armador -- hubieron un par de instancias en las que yo estuve a una jugada de volver a ponerlo, y uno de ellos dos haría algo bueno”. Walton ha estado diciendo que los Lakers están priorizando al desarrollo de sus jugadores más jóvenes y se ha visto extremadamente complacido con el nivel de Ball, pero también explicó que el novato puede aprender de noches como esta al ver a veteranos jugar cuando ellos andan bien.

Clarkson fue el máximo anotador del equipo con 25 puntos y encestó 11 de sus 19 intentos, incluyendo tres triples que ayudaron a mantenerlos a mano con Devin Booker, quien contó con 36 unidades. Brewer, por su parte, contribuyó con su energía, capacidad defensiva y hasta 13 puntos encestando cinco de siete tiros. “Lo que pasa es que eso es parte del desarrollo”, dijo Walton, quien también apuntó que solo puso a otro titular como Kentavious Caldwell-Pope por apenas tres minutos en el último cuarto.

‘La manera en la que la NBA se supone que debe funcionar y ha funcionado, desde que lo puedo recordar, es que los jugadores jóvenes llegan y se sientan. Ellos ven a los veteranos hacer las cosas, entrenar y cuidar sus cuerpos. Y eso les da hambre.

“A medida que consiguen oportunidades se vuelven más profesionales ya que han aprendido de aquellos que lo han hecho antes que ellos. Nuestros jóvenes pudieron sentarse y ver como uno de nuestros veteranos en Brewer tuvo un buen partido, trabajó duro y siempre se mantuvo listo a pesar de que no venía jugando muchos minutos. Eso es parte de su desarrollo”.

Ball se había convertido en el jugador más joven de la historia en conseguir un triple-doble a los 20 años y 15 días de edad, quebrando el récord de LeBron James el sábado en Milwaukee con 19 puntos, 13 asistencias, 11 rebotes, tres bloqueos y tres robos.

LeBron lo felicitó al novato el lunes y le dijo a la prensa en Nueva York que Ball será “un muy, pero muy buen base en nuestra liga, probablemente un gran armador si se sigue esmerando”.

Luego la noche de Ball en Phoenix el lunes no emuló a la que él tuvo la última vez que él estuvo allí y castigó a los Suns con 29 puntos, 11 rebotes y nueve asistencias.

Sin embargo, el resultado final fue lo único que le importó a Ball. “Mis compañeros lo lograron en el último cuarto y nosotros teníamos que ganar al menos una vez en esta gira”, dijo Ball, cuyos Lakers perdieron en Boston, Washington y Milwaukee previamente. ‘ “Corey debe sentirse muy cómodo en Phoenix. Esta es la segunda vez que él fue vital para nosotros aquí, y J.C. va a hacer lo que hace todo el tiempo. Los dos nos elevaron, especialmente sobre el final”.