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Las cinco lecciones que aprendimos de Yankees - Atléticos

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Ni Gary ni Severino, no funcionó el 1-2 de los Yankees en el primer episodio (0:59)

Dos passed ball e igual cantidad de wild pitch, se combinaron para que los Atléticos anotaran cuatro veces. (0:59)

OAKLAND, California – En mayo pasado, cuando se encontraron en el Bronx, los Yankees de Nueva York superaron a los Atléticos de Oakland, asegurando la serie de principios de temporada. Ahora, las cosas han cambiado.

Al destruir a los Yankees 8-2 en la noche del miércoles para así encaminarse a vencer en su serie en casa, los Atléticos han inclinado el equilibrio de poder entre estos equipos contendores a los playoffs. Claro que, con la posibilidad de que los Yankees puedan tener de vuelta a dos de sus estrellas claves en el bateo de poder, actualmente lesionadas, este desequilibrio podría ser temporal.

Aun así, las últimas tres noches vividas en la Bahía del Este indican que los Yankees y Atléticos se encuentran encaminados a verse las caras en el partido por el comodín de la Liga Americana de esta temporada.

“Es difícil no mirar la pizarra y ver cómo podrían terminar las cosas durante las próximas semanas”, indica Brett Gardner, jardinero izquierdo de los Yankees. “Existe una buena posibilidad de que los veamos nuevamente a final de año. Depende de nosotros intentar y jugar mejor béisbol y poder volver a la forma en la cual estamos conscientes de que podemos jugar”.

Recientemente, los Yankees apenas han jugado a nivel suficiente para disputar uno de los dos puestos disponibles por el comodín. Actualmente, son líderes en la lucha por el primer puesto del comodín, con ventaja de 3 ½ juegos. Sin embargo, los encendidos Atléticos, dueños del segundo lugar, disfrutan de una racha que podría causar que ambos clubes intercambien puestos.

Si eso llega a ocurrir, los Yankees deberán embarcarse en una travesía que los haga cruzar el país para disputar un encuentro de eliminación en esta ciudad a principios de octubre.

Hasta entonces, aquí les presentamos nuestras conclusiones tras esta serie de septiembre:

1. Los Yankees aún no pueden confiar en Gary Sánchez detrás del plato

Si les preguntan a los aficionados de los Yankees si su equipo puede depender de Gary Sánchez, basándose en lo visto en el final de la serie, escenificado en la noche del miércoles, les costará decir que sí. A pesar de la promesa de poder que aporta su bate, Sánchez aún no genera suficiente confianza en lo que respecta a su defensiva detrás del plato.

Durante un complicado primer inning del partido del miércoles, Sánchez fue acreditado con dos passed balls y se encontró recibiendo par de wild pitches del abridor Luis Severino. A pesar de que ambos jugadores atribuyeron a un cambio de señas antes de encuentro una posible falla de comunicación, Sánchez afirmó que debía haber atrapado los cuatro lanzamientos.

“A fin de cuentas, estaban cerca de la zona y como receptor, tengo la capacidad de detenerlos”, expresó Sánchez, mediante un intérprete. “No lo hice”.

Sánchez, quien sólo ha jugado aproximadamente la mitad de la campaña debido a una persistente lesión inguinal, se encuentra ahora empatado con Martín Maldonado en el liderato de Grandes Ligas en passed balls con 13. Los dos receptores que suplieron a Sánchez durante su lesión, Austin Romine y Kyle Higashioka, poseen la cifra combinada de cinco passed balls.

Más allá de sus problemas recibiendo pitcheos, Sánchez sigue contando con la clase de brazo de élite que hace que los corredores lo piensen dos veces antes de intentar robar. Esta es una razón por la cual es poco probable que Sánchez termine en el banco. También cuenta con la clase de poder que provoca dolores de cabeza a la hora de pitchearle en contra, tal como lo descubrió el abridor de Oakland Mike Fiers al final de su sólida salida de seis episodios y tres hits concedidos del miércoles.

Justo antes de que Fiers fuera removido del encuentro, Sánchez se descargó contra una recta de dos costuras a 85 millas por hora, llevándola lejos hasta los bleachers del jardín izquierdo. Ese cuadrangular hizo que Sánchez se convirtiera en el séptimo jugador de los Yankees con al menos 15 jonrones en la presente campaña.

Previo al encuentro por el comodín o cualquier otra lucha de postemporada, ciertamente los Yankees podrían aprovechar bien un madero como el de Sánchez. Pero ¿y qué pasa con su guante? Hasta que demuestra una mejoría consistente y evidente como receptor, les costará bastante justificar su dependencia de él en dicho aspecto.

2. Los bateadores de Oakland son intrépidos

En lo que respecta a su rotación, los Yankees, en teoría, enfrentaron a tres de sus mejores pitchers contra los Atléticos esta semana: CC Sabathia, J.A. Happ y Severino. Sólo Happ tuvo éxito.

Un Sabathia plenamente sano tuvo una de sus peores salidas este lunes, tolerando cinco carreras en una aparición por espacio de 3 1/3 innings, que terminó siendo la segunda más corta de su temporada. De forma similar, Severino se mostró muy mal, sin siquiera ser capaz de sobrevivir al tercer episodio del miércoles. Fue azotado por los Atléticos, que lo apalearon con seis hits e igual cantidad de carreras.

Aparte de los wild pitches y passed balls, Severino confrontó problemas evitando a la ofensiva de Oakland en el primer inning. De las seis pelotas puestas en juego por parte de los Atléticos y lanzadas por Severino, cinco fueron expulsadas a velocidades de salida por encima de 90 millas por hora. Cuatro de éstas fueron conectadas por encima de 103 mph.

Mientras se enfrentaron a Severino y el bullpen de los Yankees, los Atléticos ligaron cinco dobles el miércoles. Ramón Laureano y Khris Davis fueron los que mejor aprovecharon la mala salida, con par de dobletes cada uno. A pesar del encuentro de dos hits lanzado por Happ y su bullpen el pasado martes, los toleteros de Oakland batearon para .240 (96-23) con OPS de .704 en total durante la serie. La mitad de sus imparables fueron extrabases.

El jardinero derecho Stephen Piscotty y el antesalista Matt Chapman batearon para hit en los tres partidos. Con Piscotty superando la marca de los 20 jonrones y el promedio de bateo de Chapman por encima de .280, han demostrado ser factores clave dentro de la ofensiva de Oakland.

3. La fuerza está con Luke

Antes del 24 de agosto, Luke Voit era un virtual desconocido dentro del universo de los Yankees. Ciertamente, había sido enviado al Bronx un mes antes como parte de un movimiento en el cual fueron despachados los pitchers Chasen Shreve y Giovanny Gallegos a San Luis.

Luego de una labor inicial prácticamente improductiva con los Yankees a menos de una semana tras el canje, no había muchos motivos que impulsaran a conocer quién era él y lo que era capaz de hacer. Pues Voit fue descendido a Ligas Menores. Terminó estando allí por apenas ocho días para volver a ascender (aparentemente, para quedarse) justo a tiempo para formar parte de la lucha por los playoffs.

Tras una explosión jonronera en Baltimore a finales de agosto, Voit ha aportado el votaje que la ofensiva de los Yankees, ocasionalmente apagada, ha requerido. Por ejemplo, está el partido de la noche del martes. Voit y sus compañeros habían quedado en blanco hasta el sexto inning a manos de los relevistas de Oakland, quienes habían iniciado el partido. Los toleteros de los Yankees hicieron algo de ruido en el sexto, pero no fue sino hasta el octavo episodio cuando el primera base dio el cañonazo que puso en ventaja a Nueva York de forma definitiva.

Un disparo enfático, el rayo láser a la izquierda fue su séptimo bambinazo en doce días. Igualmente, fue su quinto batazo de circuito completo para empatar el encuentro o poner adelante a los del Bronx.

“Hemos estado pasando por una mala racha y esto es béisbol, vas a pasar por distintas fases. Nos encenderemos en el momento apropiado”, dijo Voit. “Este equipo es terriblemente peligroso. Y especialmente lo será cuando algunos de los muchachos regresen tras recuperarse de sus lesiones. El cielo es el límite y estoy emocionado por la idea de poder llegar lejos con este equipo en los playoffs”.

Voit se fue de 4-1 con un sencillo en el noveno inning el miércoles, pero fue capaz de demostrar en esta serie que se trata de un pelotero capaz de convertirse en bujía y que puede cargar con este equipo en los momentos culminantes, mientras Greg Bird ha empezado a confrontar problemas y continúa la espera por el regreso de Aaron Judge.

4. Solo diles a los Yankees que es el sexto

La ofensiva de los Yankees en general ha sido pobre en los últimos 10 días. Desde el momento en que abrieron una serie en casa con los Medias Blancas, los Yankees han bateado .203 con un OPS de .689.

Pero tan pobremente como han jugado en esos juegos de pelota, su ineficacia temprana ha sido muy notable.

En parte, eso se debe a que tres veces en la última semana los lanzadores opuestos han llevado juegos sin hits hasta el segundo turno de la alineación de los Yankees. Pero en la quinta y sexta entrada de esos juegos, los bateadores de Nueva York han estado despertando.

Desde el 27 de agosto, cuando los Yankees abrieron una serie en casa contra los Medias Blancas, están bateando .160 con un OPS de .551 en las primeras cinco entradas. En ese mismo tramo de 10 juegos, están bateando .252 con un OPS de .843 desde la sexta entrada hasta el final del juego.

Durante esta serie, en la que, recuerden, los relevistas de los A’s tenían un juego sin hits antes de la sexta entrada de un juego en el bullpen, los Yankees batearon .125 (6 de 48) con .402 OPS en los primeros cinco entradas. A pesar de que no les fue mucho mejor, mejoraron en la serie desde la sexta entrada, bateando .239 (11 de 46) con .798 OPS.

5. Quien abrirá el juego de comodines es…un comodín

Parecería claro después de que el mal juego de Severino y la gran actuación de Happ que tal vez este último debería obtener la bola por los Yankees en un juego de comodines pivotal.

Después de todo, además de permitir solo dos hits en una salida de seis entradas el martes, Happ ahora tiene marca de 5-0 con efectividad de 3.10 en las siete aperturas que ha hecho con los Yankees desde que fue canjeado desde Toronto en la fecha límite de cambios. Nueva York tiene marca de 6-1 en los juegos que ha comenzado.

Severino, mientras tanto, tiene marca de 3-3 en sus últimas siete aperturas, compilando una efectividad de 5.75 en ese lapso.

Retrocediendo aún más, la efectividad de 1.98 que tuvo el 1 de julio fue la más baja en la Liga Americana. La efectividad de 6.83 que ha acumulado en aperturas desde entonces se ubica como la tercera más alta en la liga.

Sin embargo, saca números recientes al lado. El mánager de los Yankees, Aaron Boone, aún cree en la batería de Severino y Sánchez, la pareja que usó en el Día Inaugural, y la que su antecesor, Joe Girardi, usó en la victoria del año pasado sobre los Mellizos.

"Tenemos algunas semanas para que ese tipo de cosas se desarrollen y veamos dónde estamos, y tomaremos esas decisiones sobre la marcha, pero ¿creo que esos dos son capaces de salir y hacer el empuje?" Boone dijo. "Claro que sí"

En cuanto a los Atléticos, un equipo que tiene cuatro de sus cinco abridores de la semana de apertura actualmente en la lista de lesionados, la opción para el juego de comodines podría parecerse mucho a la del martes.

Si Sean Manaea no ha vuelto para entonces, tal vez valga la pena considerar la opción del día del bullpen. Después de todo, los Yankees han tenido problemas a veces en contra de esa configuración, luchando contra los famosos creadores del juego de bullpen, los Rays. Aunque ganaron, los Yankees también tuvieron algunos éxitos limitados contra el día del bullpen de Oakland el martes. Después de que Liam Hendriks lanzó un primer inning en cero, Daniel Mengden entró y lanzó 4 2/3 entradas de un hit.

Luego está también Fiers, adquirido por los Atléticos de Detroit, que trabajó seis entradas en blanco y tres hits el miércoles.

Todavía tienen tiempo por decidir, pero los Yankees y los Atléticos mostraron esta semana que cualquiera que elijan comenzar su primer partido de postemporada probablemente ingresará a la lomita, en el Bronx o Oakland, el 3 de octubre.