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Tuca Ferretti tendrá que ser muy bravo para resucitar a Juárez

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'Tuca' Ferretti se pone Bravo y llega al banquillo de FC Juárez (0:35)

Ricardo Ferretti y Miguel Ángel Garza dejan su pasado con Tigres y llegan a Juárez para comenzar una nueva aventura con los Bravos. (0:35)

LOS ÁNGELES -- Una cita a ciegas, entre ciegos, y enceguecidos por la desesperación. La llegada de Ricardo Ferretti a Bravos de Juárez es el reencuentro desesperado entre el hambre y las ganas de comer.

El equipo fronterizo terminó antepenúltimo en la Tabla General, apenas arriba de San Luis y Necaxa, y también es antepenúltimo en la Tabla de Cocientes, apenas arriba de Atlas y el San Luis, convertido éste en amo y señor del ridículo, ahora maquillado para convertirse en Club de Cuervos.

Juárez debió pagar, ya con el descuentito incluido, 33 millones de pesos (1.6 millones de dólares), como multa por ser el tercero menos peor.

Luis Alfonso Sosa tomó el equipo en marzo, pero no pudo hacer el milagro con las ruinas que le heredó Luis Fernando Tena en el equipo juarense. Ferretti llega acompañado de Miguel Ángel Garza, su brazo derecho en las adquisiciones de futbolistas.

Presentado este jueves, tras arribar en un vuelo privado, Ferretti se guardó todas sus facetas, las simpáticas y las abominables. “Trabajar y trabajar”, prometió, además de “mucho cariño e ilusión” por estar en Juárez, y que todos “se sientan orgullosos” de su equipo que aspirará “a ser competitivo”.

Juárez tiene problemas de todo tipo, y seguramente es el equipo que en peores condiciones ha recibido Ricardo Ferretti a lo largo de su ininterrumpida carrera, desde 1991, durante 55 torneos en el futbol mexicano, con sólo cinco clubes: Tigres, Pumas, Chivas, Toluca y Morelia.

Habrá problemas de presupuesto, pero, seguramente, Juárez prefiere pagarle al Tuca un carísimo año de contrato antes que otra multa a la FMF. Es una aventura de doble filo.

Con Miguel Ángel Garza a su lado, Ferretti conoce un camino escabroso en las negociaciones para contratar jugadores. Uno de esos recursos es conseguirlos a préstamo, que será la mejor manera de armar un equipo que al menos haga respetar su plaza.

Bajo la disciplina férrea, fuera y dentro de la cancha, Ferretti puede domesticar a jugadores que aparezcan como transferibles en otros equipos y que pretendan deshacerse de ellos, o al menos, de cubrirles su salario mensualmente.

De lo que dispone en Juárez, dijo el mismo Ferretti que “estamos evaluando al plantel, naturalmente el último torneo no fue bueno, pero no todo es malo. Hay muchas cosas que rescatar".

Juárez ha empezado a hacer la limpia en el equipo, devolviendo algunos futbolistas a préstamo, y dejando a otros para una nueva evaluación. Por lo pronto, tiene una columna vertebral identificable, con Enrique Palos, Alberto Acosta, Jefferson Intriago, el inestable Marco Fabián, Andrés Iniestra, Erick Castillo, y por supuesto, Darío Lezcano, por el cual, sin embargo, hay versiones de ofertas en México y el extranjero.

¿Por qué aceptar dirigir a Juárez con tantas condiciones precarias? Evidentemente, Ferretti está inconforme por la forma en la que salió de Tigres. Quiere una revancha. Y quiere estar activo. Es un tipo orgulloso, casi soberbio en cuestiones laborales. Y tiene un temperamento ganador y luchador, a su manera, pero eso es indiscutible.

Financieramente tiene una estabilidad absoluta, y a los 67 años, recuperado ya de las operaciones de la cadera, tratará de convertirse en el técnico de un equipo complicado, modesto, canchero, pero, sobre todo, que impedirá que le asalten la casa.

El proyecto dependerá estrictamente de la habilidad que tengan él y Garza para negociar futbolistas a préstamo y hacer un par de compras, sabiamente elegidas, para armar un club sólido. La ventaja de ambos, técnico y directivo, es que han sabido manejar sus relaciones estrechas con otras instituciones y con algunos representantes de futbolistas.

¿Fue una decisión correcta de Juárez? Sin duda, la mejor opción habría sido Nacho Ambriz, porque se compromete con el trabajo de fuerzas básicas, una zona árida para los juarenses. Sin embargo, después de Ambriz, Ferretti era la mejor opción, entendiendo que el entrenador aceptó el escenario en el que trabajará ahora.

¿Acertó Tuca Ferretti? Sin duda, por todos los motivos personales, profesionales, pasionales, que lo llevan a tomar este reto, eligió bien, porque, además, fue la única oferta sensata que tuvo sobre la mesa.

Sí, en Juárez, entre Ferretti y Bravos, se juntaron desesperadamente el hambre y las ganas de comer.