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Jon Fernández busca consolidarse como promesa de boxeo español

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Jon Fernández: "Me considero un boxeador inteligente" (3:31)

El viernes 29 de septiembre, el vigente campeón de España del superpluma se medirá al invicto ruso Alexander Podolsky (9-0, 3 KO) con el WBC Silver Champion de la división en juego. (3:31)

El actual campeón español de los súper plumas, Jon Fernández, para muchos, es la gran promesa del boxeo de España y tan temprano como el 29 de septiembre deberá demostrarlo en una pelea que puede significar todo en su carrera. Ese día enfrentará al ruso Alexander Podolsky por el vacante título Plata del CMB en las 130 libras. Ganar no solo significa cruzar sobre su pecho un primer cetro universal, la victoria lo llevaría de la posición veintinueve - que ocupa en la actualidad - a los primeros lugares de la clasificación y con ello a la posibilidad inminente de enfrentar a la elite de la más sólida de todas las categorías actuales.

Dueño de un físico privilegiado para la categoría (mide 1.80) y promovido por el ex campeón mundial Sergio "Maravilla" Martínez, Fernández ha logrado proyectar su boxeo gracias a la solidez de su estilo, a la capacidad técnica, la contundencia, la inteligencia boxística y por sobre todas las cosas, la madurez que demuestra a sus escasos 21 años de vida. Esas condiciones le abrieron las puertas al boxeo de primer nivel luego que Lou Di Bella lo firmara para promoverlo en EEUU donde ya ha realizado tres peleas que ganó por la vía rápida. El 1 de septiembre de 2016 venció a Naciff Castillo en Mashantucket, Connecticut; el 10 de febrero a Ernesto Garza III en Oklahoma y el 9 de junio a Juan Reyes en Verona, NY.

Las expectativas para Jon Fernández, en las 130 libras, son muy altas en España y la prensa especializada ya mira a campeones como Alfredo Berchelt, Gervonta Davis o Vasyl Lomachenko, como sus próximos rivales. Pero es el propio Fernández quien controla el exceso de entusiasmo y responde con mucho equilibrio sobre sus metas para el futuro inmediato. "Ojalá hablemos en un año y yo me esté preparando para enfrentar a uno de esos grandes campeones, pero a mí me gusta ir paso a paso y no voy a pensar más allá de mi siguiente reto que es la pelea contra (Alexander) Podolsky", dijo.

Para ese combate, Jon inicia en los próximos días el campamento donde preparará esa pelea. "Mi equipo y yo estamos muy ilusionados con esa pelea, ya que, de ganar, nos puede abrir la puerta grandes batallas y a optar por un título mundial", reconoció. "Vamos a trabajar durante ocho semanas de manera muy intensa y con muy buenos sparrings", agregó.

Fernández ha mostrado mucha variedad de herramientas boxísticas, tanto defensivas como ofensivas, en su estilo y una de las facetas que más impresiona es su capacidad de golpear en reproceso. Sin embargo, aclaró que no se apega a ningún recurso, más bien, los aprovecha todos según el rival. "Aunque el boxeo en retroceso tiene una alta cantidad de golpes a disposición, yo me considero un púgil agresivo y en esencia, un boxeador inteligente: si es necesario boxear en retroceso lo hago, pero si se hace necesario ir a buscar al rival, estaré preparado para hacerlo sin problemas".

LA INFLUENCIA DE SERGIO "MARAVILLA" MARTINEZ

En una charla con Fernández, es imposible evitar mencionar a su promotor Sergio "Maravilla" Martínez. Especialmente por la influencia de su estilo sobre el estilo del campeón español, especialmente en la forma de cuerpear para pasar golpes, antes de responder de contragolpe tras esa maniobra defensiva.

"Cuando yo empecé en el boxeo, era cuando él (Maravilla) estaba en lo más alto de su carrera, cuando peleó con Serhiy Dzinziruk, Paul Williams o Darren Baker y son peleas que las estuve viendo. El estilo de Sergio Martínez es único y yo me he fijado mucho en eso, la defensa y lo rápido que contestaba", sostuvo. "Cuando el rival te tira un golpe y queda mal parado, es el momento de aprovechar".

Fernández reconoció también que previo a sus peleas, Martínez se mantiene muy cercano aportando sus consejos. "Nosotros nos comunicamos muy seguido mediante las redes sociales y viene a verme entrenar, pero el consejo más importante que me ha dado es que disfrute cada momento, que haga lo que hago y entrene duro".

La presencia de Martínez en su esquina, sin duda, facilitó el desembarco de Jon en el mercado estadounidense a través de un vínculo contractual con Lou DiBella Entertainment que ya le ha permitido probarse ante otro tipo de rivales y con victorias contundentes. "La posibilidad de pelear en Estados Unidos la he tomado con entusiasmo, si bien también en esto quiero ir despacio", afirmó. "He tenido la suerte de poder pelear dos veces en ShoBox , han quedado muy conformes y no dudo que en poco tiempo llegará alguna pelea importante, lo que me motiva a entrenar más duro aún".

Es que si bien el crecimiento de su carrera le abrirá opciones importantes en Estados Unidos, en Europa también su nombre comienza a generar respeto y aparecen las oportunidades de crecimiento a partir de sus victorias y sus títulos. "El mes de junio último entré en las listas europeas y reconozco que sería una cosa bonita, después de haber logrado el título nacional, ir por el cinturón europeo de los súper plumas", dijo, estableciendo esa posibilidad como un respeto a la planificación de sus metas a las que desea llegar "paso a paso".

EL PAPEL DE LA FAMILIA

"Tengo la suerte de que mi esposa es nutricionista", respondió Jon a la pregunta inevitable sobre el secreto para mantenerse en el peso de la división (130 libras), pese a su estatura (1.80). "Me cuido mucho en la alimentación, mi dieta es a rajatabla y al contrario de otros boxeadores que solo se cuidan durante el campamento, yo lo hago durante todo el año por ello puedo mantenerme en la categoría".

Pero no solo su esposa tiene un papel importante en el éxito de su carrera. Sus inicios en el boxeo tuvieron su influencia. "A los 14 años deje el futbol y justo en ese momento comenzaba a practicar boxeo mi tío que me saca solo cinco años. Para no quedarme en casa sin hacer nada, lo acompañe para probar y me enganche desde el primer día".

Hoy día, ver pelear a Jon es una razón de fiesta para toda la familia que concurre a darle todo su apoyo. "Mi madre y mis hermanos van siempre a darme su apoyo y a sufrir como todo familiar de un boxeador durante cada pelea", dijo.

Fernández no duda en insistir que ser campeón del mundo es su mayor sueño y no duda en prometer que a la batalla del 29 de septiembre contra Alexander Podolsky por el título Plata del CMB, "iré con todo, como a todas mis peleas".