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Eagles deben recordar que el mejor apoyo para Nick Foles es su juego terrestre

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Si los Philadelphia Eagles quieren darle a Nick Foles la oportunidad de hacerlos avanzar en Playoffs, es hora de que realmente aprovechen al que es uno de los mejores ataques terrestres de la NFL.

Y tendrán que hacerlo ante unos Atlanta Falcons cuya defensiva, sin hacer tanto ruido, es una de las más eficientes y disciplinadas de la liga.

Desde que los Eagles perdieron a Carson Wentz en la Semana 13, el impacto de su ataque terrestre fue a la baja, lo que podría parecer hasta incoherente cuando se sufre un repentino cambio en la posición de quarterback.

El papel que LeGarrette Blount desempeñó con los New England Patriots en 2016 como un corredor prácticamente de poder, físicamente desgastante para las defensivas rivales y que ganaba las yardas difíciles, anticipaba que los Eagles tendrían un ataque terrestre eficiente, el cual se hizo más versátil con la llegada de Jay Ajayi.

En la Semana 13, los Eagles tenían el segundo mejor ataque terrestre de la NFL, el cual promediaba 143.3 yardas por encuentro. Su promedio de avance en primera oportunidad era de 5.6 yardas, producción que le abría un abanico de opciones a Wentz para atacar a las defensivas rivales.

Hasta ese momento, Blount sólo tenía dos touchdowns y promediaba 12 acarreos y 57 yardas por juego, números que, de cualquier forma, parecen poco para un jugador que aparentemente puede con una mayor carga de trabajo.

Ajayi llegó a Philadelphia de Miami para la Semana 8 y en sus primeros cuatro juegos con los Eagles anotó un touchdown con promedio de 29 acarreos para 57 yardas.

Sin embargo, fue cuestión de que Wentz quedara fuera de acción para que los Eagles olvidaran cómo hacer uso eficiente de sus corredores al lanzar más de 30 veces en cada uno de los tres últimos juegos de la temporada regular, con 38 envíos en dos de ellos.

En los últimos cuatro juegos, incluido el duelo ante los Rams en el que Wentz sufrió una rotura de ligamento en la rodilla izquierda, el ataque terrestre de Philadelphia ha sido prácticamente anémico: sin touchdowns y con un promedio de 98.8 yardas por partido, 44.5 yardas menos que pueden marcar la diferencia entre mantener avances con vida en tercera oportunidad, darle al quarterback opciones en segunda o anotar en situaciones de gol.

Un corredor también necesita mantener su ritmo, sentir las situaciones de un partido y detectar el momento para bajar la cabeza y atacar el hueco, aspectos que Blount no ha tenido y que Ajayi ha mantenido en el mejor de los casos.

Ajayi promedia 13 acarreos y 59.7 yardas por juego en los últimos cuatro, mientras que Blount apenas promedia nueve carreras para 20.5 yardas por encuentro. Entre ambos se combinan para 22 acarreos, carga de trabajo que regularmente se le da a sólo un corredor.

Foles debe aventurarse a lanzar más y profundo, pero su ataque terrestre debe también ser factor para poder hacerlo y los Eagles deben fajarse y usar más a Blount y Ajayi, pues deben usar todo su arsenal para seguir adelante en la lucha por el pase al Super Bowl.