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Ernesto Valverde busca recortar plantilla del Barça, pero no puede

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Valverde: "El club ha decidido tener un gesto ante una situación excepcional" (0:33)

El entrenador del Barcelona reflexiona sobre lo acontecido en el Camp Nou. (0:33)

BARCELONA -- Arda Turan, tras disputar el FC Barcelona 11 partidos oficiales desde que comenzó la temporada, ya sabe que no entra en las ideas de Valverde. Como Thomas Vermaelen o como, se sospecha, Rafinha y Digne. El primero, lesionado, ni ha podido entrenar con normalidad a las órdenes del entrenador; el francés se mantiene a la sombra de Jordi Alba, con un papel que se adivina apenas residual.

“A Valverde le gustaría tener una plantilla más corta, con menos jugadores, para poder dar entrada a los jóvenes”, explicó a ESPN una fuente autorizada del club azulgrana, que admitió el problema con Arda Turan como “el más incómodo”.

“Al final tiene un contrato y se argumenta en él. Desde todos los estamentos del club se le dijo que mejor encontrar una salida y no quiso ni escuchar. Incluso lo sabe por boca de Valverde” confirmó la misma fuente, advirtiendo que el Barcelona, como club, “como cualquier club”, está “en desventaja”.

El jugador turco apenas fue convocado en la primera jornada de Liga, frente al Betis el 20 de agosto, y desde entonces, con una pequeña lesión de por medio, no ha vuelto a entrar en ninguna lista de Valverde, sumando desde entonces ocho partidos oficiales.

En duda está la situación de Rafinha, ausente desde el dos de abril y que tras sufrir una recaída en su lesión de rodilla fue operado y no estará en condiciones de reaparecer, al menos, hasta el mes de enero, mientras Vermaelen solo ocupó plaza en el banquillo en la quinta jornada liguera, el 19 de septiembre frente al Eibar.

El belga, como el turco, sabe que su figura ante Valverde es poco menos que invisible y podría aceptar una salida durante el mercado de invierno, algo que no ocurrirá con Digne (106 minutos repartidos en 3 partidos) ni con André Gomes (112 minutos en 6 apariciones... Aunque recuperado para la causa por el entrenador) o con Alcácer, cuyo papel ha remitido a simplemente testimonial.

Todos ellos tienen contrato en vigor, por delante, y todos ellos (acaso con la excepción de Vermaelen) se agarran a esa firma para mantenerse en la plantilla a pesar de las reticencias mostradas desde el comienzo de la temporada por el entrenador.

Un futbolista de la Liga española tiene un precio estipulado a través de su cláusula de rescisión, una norma que no existe en el resto de ligas europeas y que provoca situaciones como la vivida con Neymar, que obliga a reacciones a contrapié... Pero además cualquier futbolista “tiene la llave de su futuro”, tal y como se personaliza en los casos de Ney (para irse) y de Turan (para quedarse).

Valverde quiere aligerar la plantilla “pero no puede” y el club no quiere, por ahora, enfrentarse al gasto que supondría la rescisión de algunos contratos que le provocarían pérdidas económicas importantes. Lo que demuestra, a fin de cuentas, que la herencia de Luis Enrique, más allá de los títulos, no ha sido todo lo perfecta que pareciera.