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Argentina se entrenó ante una multitud de fanáticos en Belo Horizonte

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ESPNFC.com en la práctica de Argentina (1:15)

Nicolás Baier cuenta cómo fue el entrenamiento de la Selección, a puertas abiertas, que contó con la presencia de más de 10,000 hinchas. (1:15)

BELO HORIZONTE -- Lionel Messi pulverizó el miércoles la tradicional
rivalidad futbolística entre Argentina y Brasil, al recoger la
admiración de los 6 mil "torcedores", que se acercaron al estadio
Independencia de Belo Horizonte para observar una práctica abierta
del seleccionado albiceleste, a cuatro días de su debut en el
Mundial Brasil 2014.

A las 18.12, el astro de Barcelona pisó la cancha del club
América de Minas Gerais, ubicada en el bairro do Horto (barrio del
Huerto), al centro-este de la ciudad, como cabeza de grupo y el
público estalló en júbilo.

Vestido con ropa de entrenamiento azul, llegó hasta la mitad
de la cancha, miró hacia las tribunas laterales, levantó sus brazos
y escuchó la persistente ovación: "Messi, Messi, Messi...".

La mediática comparación con el crack brasileño Neymar no
representó un trastorno para que los "torcedores" le destinaran su
afecto, también extensivo al todo el plantel de Alejandro Sabella.

Las fanáticos, identificados con camisetas de Argentina,
Brasil, Barcelona y Atlético Mineiro, siguieron con atención cada
movimiento del cuádruple ganador del Balón de Oro FIFA (2010, 2011,
2012 y 2013).

La Pulga lideró un leve trote por el perímetro de la cancha
y luego participó de un "loco" junto a sus compañeros, cerca de los
hinchas, que se levantaron ante cada sutileza regalada.

"¡Argentina, Argentina, Argentina!", entonaron con entusiasmo
los simpatizantes mineros, contagiados por la presencia de un
equipo que se instaló el lunes pasado en la cercana localidad de
Vespasiano para ultimar su preparación con vistas a la Copa de
Mundo.

Más tarde, el capitán argentino divirtió a los presentes con
un fútbol tenis con Angel Di María y Fernando Gago como socios,
frente a Sergio Kun Agüero, Ezequiel Lavezzi y Lucas Biglia.

Sabella interrumpió la recreación con un silbatazo y, tras
una breve charla colectiva en el centro del campo, el trabajo se
dio sorpresivamente por terminado a las 18.48.

Algunos hinchas burlaron la seguridad e ingresaron a la
cancha, mientras Di María pateaba una pelota contra la tribuna en
señal de agradecimiento.

El primero de los "invasores" alcanzó a Messi, que le regaló
su buzo, al igual que lo hicieron otros futbolistas (Agustín Orión,
por caso), camino a los vestuarios.

Otro de los "torcedores" se paró frente de él y le hizo la
reverencia, rodeado de agentes privados que buscaban controlar la
situación.

El entrenamiento, a diferencia del realizado el martes por
Uruguay, no tuvo minutos de fútbol como esperaban los brasileños y
sirvió para acentuar la recuperación de Rodrigo Palacio (esguince
de tobillo izquierdo), que volvió a trabajar de manera
diferenciada.

El delantero Gonzalo Higuaín, que a la mañana jugó para los
suplentes en un ensayo táctico, se movió junto al resto, sin
secuales de su molestia en el tobillo derecho.

El plantel volverá a practicar el jueves por la mañana en el
predio Cidade do Galo y luego dos futbolistas tomarán contacto con
la prensa por primera vez desde el arribo a Brasil.

Argentina, campeón mundial en 1978 y 1986, debutará en Brasil
2014 el domingo próximo a las 19 frente a Bosnia en el Maracaná de
Río de Janeiro, por la primera fecha del Grupo F que completan Irán
y Nigeria.