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Posibilidad de redención

HACE CUATRO AÑOS, Omar Bravo figuraba como una de las estrellas del fútbol mexicano. Titular tanto en el Club Deportivo Guadalajara como en la Selección Mexicana, y campeón de goleo individual del fútbol mexicano, el sinaloense tenía un presente brillante y vivía un sueño hecho realidad.

Con más de 100 goles era el segundo en la lista de los máximos anotadores en la historia del Rebaño Sagrado, sólo detrás del legendario Salvador Reyes, con 122.

Sin embargo, tras una decepcionante experiencia en la Liga española, Bravo entró en una sequía de goles que lo acompañó durante su retorno a México, donde primero reforzó a los Tigres de la UANL y luego vivió una segunda etapa como elemento de las Chivas de Guadalajara.

De 2001 a 2008, Omar marcó 101 goles para el conjunto rojiblanco, y 15 para el Tri. De ahí a la fecha apenas suma siete.
"En los últimos años, mi capacidad goleadora se vio reducida, y mi sequía se debe a muchas razones. Los equipos en que milité no andaban bien y estuve un tiempo sin jugar. La falta de competencia te afecta como goleador.

"También cambié de posiciones. En Chivas, ante el gran momento por el que atravesaba el 'Chicharito', tuve que retrasar mi posición y hacer más trabajo defensivo. Fueron un cúmulo de cosas, pero creo que no rendí mal en la cancha; cumplí con lo que me pidió el técnico.
"Pero tengo mucho que dar. Llego en un buen momento a la MLS. Apenas acabo de cumplir 31 años de edad y soy el mismo futbolista de hace unos años".

PARA RELANZAR su carrera y recuperar su olfato goleador, Omar Bravo decidió hacer las maletas y emigrar a Estados Unidos. El Sporting Kansas City, equipo de la Major League Soccer, inició contactos con el delantero mexicano en 2008, y le hizo una oferta cuando finalizó su contrato con las Chivas, la cual no pudo rechazar.

"El interés por jugar en el Kansas City se remota al 2008.

Me interesó mucho el proyecto del equipo, con el nuevo estadio, el cambio de nombre, la apuesta por la gente joven y el objetivo de ser un club protagonista.

"Además terminaba contrato con las Chivas, y me llamó la atención vivir en Estados Unidos, tener una nueva experiencia de vida. Aquí puedes salir, vivir sin que nadie te acose. Es agradable tener esa sensación. Vivir en Estados Unidos, conocer una nueva cultura, me atrajo mucho y me motivó a venir".


Desde su arribo al club y a la MLS, Bravo se ha convertido en la nueva sensación en una liga repleta de estrellas internacionales como David Beckham, Landon Donovan, Thierry Henry, Rafael Márquez, Faryd Mondragón y Juan Pablo Ángel, entre otros.

Como a otras estrellas, el nivel de competencia le ha sorprendido mucho. "Hay gente que miraba de manera despectiva a esta liga en el pasado, pero desde hace años, con el éxito de su equipo nacional, la construcción de estadios y el surgimiento de nuevos equipos, ha ganado un enorme reconocimiento. La MLS es respetada por el fútbol europeo. De hecho exporta más futbolistas a Europa que la liga mexicana o cualquiera otra de la Concacaf".

Nacido en Los Mochis, Sinaloa, el experimentado delantero de 31 años de edad se ha convertido en el símbolo del equipo, aportando su experiencia y liderazgo a un club que ha realizado una renovación total de su plantilla.

El entrenador del Sporting Kansas City, Peter Vermes, dice que el equipo buscaba desde hace tiempo a un delantero mexicano. "Estábamos mirando a varios jugadores en México; Omar era uno de ellos. Él estaba interesado, y cuando se presentó la oportunidad, todo se dio muy rápido".

LA MLS HA SIDO UN destino habitual para los delanteros mexicanos. Sin embargo, muy pocos cumplieron con las expectativas. La mayoría llegaron como grandes refuerzos y con gran fama mundialista. Tales fueron los casos de Hugo Sánchez, Carlos Hermosillo, Luis Hernández, Manuel Abundis y Luis Ángel Landín, pero ninguno triunfó.

El único futbolista mexicano que rindió al nivel que se esperaba fue Cuauhtémoc Blanco, quien aún es añorado en el Chicago Fire.

Sin embargo, a Omar no le preocupa ese estigma ni la presión por triunfar en Estados Unidos. "Tras jugar en las Chivas y con la Selección, además de competir en la Copa Libertadores y en un Mundial, estoy preparado para aguantar la presión de triunfar aquí. Nunca he tenido miedo al fracaso, sólo a Dios. Estoy listo para superar cualquier reto".
En poco tiempo, el ex goleador de la Chivas se ha ganado el respeto de sus compañeros gracias a su ética de trabajo.

Para Vermes, la consistencia y el profesionalismo que ha demostrado Bravo en los entrenamientos ha superado todas las expectativas. "Trabaja duro todos los días y es muy meticuloso; cuida mucho sus hábitos de entrenamiento. Omar es un tremendo profesional y su compromiso para llegar a la excelencia es fantástico".

Para el hondureño Roger Espinoza, Omar ha aportado al equipo experiencia y jerarquía. "He visto jugar a Omar desde que era joven y debutó para las Chivas, así que sé qué tipo de jugador es. Ahora que está aquí, puedo ver el gran profesional que es y cómo ha sabido cuidarse".

AUNQUE DEJÓ Los Mochis a los 17 años de edad, su debut como futbolista profesional se dio hasta que cumplió 21, tarde para los estándares del balompié internacional.

Ese retraso se debió a que el delantero tuvo que compaginar su tiempo en los entrenamientos y en la escuela secundaria. Sus padres, profesores de educación física y universidad, le permitieron firmar un contrato con las Chivas con la condición de que terminara sus estudios.

"Mis padres me obligaron a terminar la secundaria. Incluso empecé a hacer una carrera universitaria en educación física, pero tuve que dejarla. Gracias a ellos adquirí ética profesional y esa preocupación por cuidar mi condición física".

Y ésa es una de las características que le atrajeron de la MLS. "Es una liga donde el trabajo físico resulta muy importante, y esto me ayuda a mantener mi forma para jugar más años y regresar a la Selección Mexicana".

TRAS MÁS DE UNA década en la institución rojiblanca, Omar Bravo se despidió del Deportivo Guadalajara ubicado como el segundo máximo goleador en la historia del club, sólo detrás de Salvador (Chava) Reyes.

"Chivas siempre estará en mi corazón, ya que ahí permanecí por más de 14 años. Llegué siendo un adolescente y salí con 30 años. Ser goleador con Chivas fue muy importante para mí. A Chivas se lo debo todo. Es el equipo que me hizo profesional, que me llevó a la selección".

También reconoce que vivió momentos duros en su etapa rojiblanca, sobre todo cuando emigró al fútbol español, y que no siempre resultó fácil llevar la camiseta de las Chivas.

"Al final, el trato con Jorge Vergara fue correcto, de respeto. Si tras mi estancia en Kansas City surgiera una oportunidad para jugar en México, estoy seguro de que no pondría traba alguna para jugar por otro equipo".

Con la Selección Mexicana, Omar Bravo participó en la Copa Mundial de Alemania 2006, donde anotó dos goles en la victoria contra Irán por 3-1. "En el Mundial viví mi mejor recuerdo como futbolista cuando marqué los dos goles, pero también el peor, cuando fallé el penalti contra Portugal".

POR DEDICACIÓN y hacer bien las cosas, el éxito en las canchas de fútbol le llegó tarde a Omar Bravo y tras varios sacrificios. Tuvo que dejar a su familia y su ciudad natal a los 17 años de edad. Su vida como profesional no siempre ha sido glamorosa y en sus primeros años como futbolista apenas ganó dinero para comer y sobrevivir.

También sufrió algunas decepciones, como el hecho de no jugar contra Argentina en los octavos de final del Mundial 2006; su experiencia en el Deportivo La Coruña, y la presión de ser delantero en las Chivas de Guadalajara.

Pero esas vivencias le sirvieron para forjar un carácter de ganador y luchar por recuperar su mejor nivel en su nueva aventura con el Kansas City Sporting de la MLS. "De todo se aprende, de las victorias y las derrotas. Lo importante es seguir luchando, porque lo grande del fútbol es que te da la revancha cada domingo".

Esta nota es un extracto de un reportaje a publicarse en la edición de abril 2011 en Estados Unidos. Para suscribirte y leer el reportaje completo, haz click aquí.